Lyngdorf Audio ha presentado la SB-75, una barra de sonido muy especial. Generalmente estamos acostumbrados a ver barras de sonido que solo requieren conectarse al televisor, ya que cuentan con su propia amplificación. Pues bien, la SB-75 es una barra de sonido pasiva, es decir, funciona igual que un altavoz normal y corriente, de los que solemos conectar a nuestros receptores AV o amplificadores. Vamos, que necesita amplificación externa.
Así pues, la SB-75 es otros ejemplo de la apuesta que ha hecho la compañía por las soluciones de cine en casa de lujo, junto con sus altavoces FR-2, el sistema de altavoces Cue-100 y el amplificador de streaming integrado TDAI-2210. Las barras de sonido pasivas como la SB-75 se dirigen a usuarios que ya cuentan con un sistema de amplificación de alto rendimiento y que optan por este diseño quizás por comodidad, pero siempre esperando un gran rendimiento.
Esto coloca a la SB-75 en una categoría nicho, pero en crecimiento, ocupada por marcas como Theory Audio Design, especializada en barras de sonido LCR pasivas de ancho personalizado diseñadas para pantallas de 65 a 85 pulgadas. El enfoque de Lyngdorf implica el uso de amplificación externa, software avanzado de configuración de salas y procesadores audiovisuales de alta gama, creando una alternativa que prioriza el rendimiento.
Una barra de sonido construida como un altavoz
La SB-75 combina dos altavoces estéreo de alta gama en un solo gabinete, lo que le da el formato de barra de sonido, pero la filosofía de diseño es la de un altavoz de alta fidelidad tradicional. Diseñado para instalarse en la pared debajo de un televisor o una pantalla de proyección, la SB-75 busca ofrecer un amplio escenario sonoro y una salida potente tanto para películas como para música.
Este diseño de «altavoz convencional» que hemos comentado se debe a que la SB-75 no incluye amplificación. En su lugar, utiliza conexiones de altavoz estándar, lo que permite combinarla con el amplificador o amplificadores externos que prefiramos, ya sea un amplificador de dos canales de alta calidad o un par de monobloques. Este enfoque ofrece mucha más flexibilidad para la adaptación del sistema y el ajuste del rendimiento que el diseño típico de barra de sonido todo en uno.
Dentro del chasis de MDF encontramos seis altavoces dispuestos en configuración estéreo. La SB-75 utiliza cuatro woofers de rango medio con cono de aluminio de 180 mm (6,5 pulgadas) con bobinas de voz de 35 mm, cestas de fundición a presión e imanes ventilados, junto con dos tweeters de cúpula blanda de tela de 28 mm (1,1 pulgadas). Esta configuración permite a la SB-75 funcionar como un altavoz estéreo pasivo de rango completo capaz de reproducir bandas sonoras de música y películas con una escala y claridad convincentes.
Los altavoces cuentan con una sensibilidad nominal de 92 dB y una impedancia nominal de 4 ohmios. Lyngdorf indica que la SB-75 ofrece una respuesta de frecuencia de 57 Hz a 20 kHz (±3 dB), lo que le permite ofrecer un rendimiento de graves considerable por sí solo, integrándose fácilmente con un subwoofer para sistemas de cine en casa.
La barra de sonido mide 168 x 20 x 11 cm (11,6 cm de profundidad cuando se monta con el soporte de pared incluido), lo que le permite ubicarse discretamente debajo de pantallas planas grandes, a la vez que ofrece la escena sonora de una configuración de altavoces estéreo tradicional. Está diseñada para un montaje sencillo en pared y, por su tamaño, queda perfecta con televisores de 75-77 pulgadas.
Con un acabado negro extramate, el SB-75 está diseñado para disimularse visualmente en salas de cine oscuras o incluso para colocarse detrás de una pantalla de proyección acústicamente transparente. Para salas de estar y salas multimedia más tradicionales, el altavoz cuenta con bordes redondeados y una elegante rejilla de tela gris medianoche que lo integra a la perfección con el diseño interior moderno.
Lyngdorf SB-75: disponibilidad y precio
La nueva barra de sonido de Lyngdorf no está pensada para los que buscan una barra de sonido «normal y corriente». Está dirigida a entusiastas e instaladores que buscan la estética limpia de una barra de sonido, pero se niegan a renunciar al rendimiento de los altavoces reales. Al usar un diseño totalmente pasivo con amplificación externa, Lyngdorf ofrece mucha más flexibilidad y compatibilidad con sistemas que la típica barra de sonido todo en uno.
Y por supuesto también lo decimos por su precio. La barra de sonido Lyngdorf SB-75 llegará al mercado en el verano de 2026 con un precio aproximado de 5.000 dólares.







