Hay cines en casa y luego están esas instalaciones en las que uno empieza a mirar las cifras y parece que alguien se ha olvidado de quitar un cero. En la última CEDIA Expo 2026, eCoustics se sentó a escuchar nada menos que 11 sistemas de cine doméstico diferentes, algunos incluso más de una vez, y los precios iban desde unos 20.000 hasta aproximadamente 700.000 dólares contando equipos, tratamiento acústico y hasta los asientos.
Había prácticamente de todo. Desde proyectores UST de unos 5.000 dólares hasta proyectores tradicionales de entre 30.000 y 100.000 dólares, pasando por enormes paredes MicroLED que se acercaban por sí solas a los 400.000 dólares. Algunas salas utilizaban 11 altavoces y otras llegaban hasta los 27, así que precisamente modestas no eran.
Pero después de pasar por todas ellas, hubo una que terminó destacando por encima del resto para el equipo de eCoustics: el sistema Alcons Audio CRMS Series 13.8.6 preparado por DreamScapes A/V. Y ojo con las cifras, porque hablamos de 38.000 vatios de amplificación y nada menos que ocho subwoofers, además de un sistema de proyección Christie que cuesta por sí solo más que muchos coches deportivos.
Un sistema 13.8.6 con 38.000 W y ocho enormes subwoofers

La configuración de Alcons era un 13.8.6, así que hablamos de 13 canales alrededor del espectador, ocho canales dedicados al grave y otros seis canales de altura. En la parte frontal se utilizaron tres sistemas CRMSQ Pro-Ribbon para los canales izquierdo, central y derecho, acompañados por 16 altavoces CRMSC-SRHV repartidos por la sala para surrounds, canales de anchura y altura.
Pero la parte más salvaje estaba, como puedes imaginar, bastante más abajo en frecuencia. Alcons instaló ocho subwoofers CRMS LFE18 de 18 pulgadas, seis colocados en la parte delantera de la sala y otros dos detrás. Gracias al procesamiento Double Bass Array, el sistema estaba preparado para mantener una respuesta mucho más uniforme entre los diferentes asientos y bajar incluso por debajo de los 10 Hz.
Para mover semejante colección de altavoces, toda la amplificación corría también a cargo de Alcons mediante controladores amplificados Director y Sentinel, alcanzando los 38.000 W disponibles según eCoustics. El medio destaca además que, incluso reproduciendo escenas de acción a niveles muy elevados, el sistema mantenía el diálogo perfectamente localizado y una enorme sensación de espacio sin dar la impresión de estar acercándose a sus límites.
Trinnov WaveForming para intentar que esos graves funcionen igual en todos los asientos

Toda esa potencia serviría de bastante poco si los ocho subwoofers empezasen a pelearse con la propia sala. Y aquí entra otra de las piezas importantes del sistema: un Trinnov AltitudeCI, encargado tanto del procesamiento Dolby Atmos como del sistema WaveForming.
WaveForming utiliza varios subwoofers colocados estratégicamente junto con procesamiento DSP para controlar cómo se propagan las frecuencias graves por la habitación. En esta instalación, los seis subwoofers delanteros y los dos traseros trabajaban conjuntamente para conseguir una respuesta más consistente entre las distintas posiciones de escucha.
La puesta a punto de toda la sala corrió además a cargo de Poes Acoustics, mientras que la señal se mantenía en el dominio digital AES3 desde el procesador hasta los controladores de los altavoces. Es decir, aquí no se trataba simplemente de meter muchos altavoces y potencia dentro de una habitación, sino de controlar todo el sistema como una única instalación.
Solo el sistema Alcons costaba 215.000 dólares y el proyector otros 115.000

Y si el audio era una auténtica locura, la imagen iba exactamente por el mismo camino. Según eCoustics, el sistema Alcons utilizado en la demostración estaba valorado en unos 215.000 dólares, al que había que sumar un Christie Griffyn 4K35-RGB de 115.000 dólares.
Estamos hablando de un proyector DLP de tres chips con láser RGB puro, resolución 4K y hasta 36.500 lúmenes, acompañado en esta demostración por el sistema Variable Dynamic Range de Christie. Delante tenía una pantalla acústicamente transparente DreamScreen UltraWeave CoreX1 de 160 pulgadas, con una ganancia de 0,85.
La cadena de vídeo tampoco terminaba ahí. Había un Lumagen Radiance Pro 5348 de unos 9.000 dólares procesando la imagen y un Kaleidescape Strato K utilizado como fuente para reproducir clips en el nuevo formato 4K Cinematic de la compañía. Después de escuchar once salas diferentes en CEDIA Expo 2026, esta combinación de Alcons, Trinnov, Christie, Lumagen, Kaleidescape y DreamScreen fue finalmente la elegida por eCoustics como mejor sala de cine en casa de toda la feria.
Vía: eCoustics




