Google TV tiene muchísimas aplicaciones que vemos perfectamente desde el menú, pero también otras tantas que están ahí metidas y que probablemente no vayamos a utilizar nunca. Algunas se pueden desinstalar normalmente, pero cuando entramos en aplicaciones del sistema la cosa cambia bastante. Ahí Google normalmente nos deja poco margen.
Precisamente por eso hemos estado probando ADB TV: App Manager, una aplicación que lleva las funciones de ADB directamente al televisor. Y lo interesante es justo eso: no necesitamos conectar un ordenador, escribir comandos desde Windows ni hacer root. Prácticamente todo se controla con el mismo mando que utilizamos para ver Netflix.
La aplicación está disponible para dispositivos con Android TV 8 o superior y acumula ya más de 500.000 descargas en Google Play. Una vez configurada, podemos ver aplicaciones normales y aplicaciones del sistema, deshabilitarlas, volverlas a habilitar y, en determinados casos, desinstalarlas para nuestro usuario. Eso sí, con las aplicaciones del sistema hay que ir con muchísimo cuidado, porque tocar el paquete equivocado puede hacer que alguna función del televisor deje de funcionar correctamente.
La hemos probado y prácticamente todo se hace desde el propio televisor

Lo primero es instalar ADB TV: App Manager desde Google Play. Al abrirla nos va guiando por la configuración necesaria, que pasa por activar las opciones para desarrolladores de Google TV. Si todavía no las tenemos activadas, normalmente basta con entrar en Ajustes, ir a Sistema, Información y pulsar varias veces sobre Compilación de Android TV hasta que el sistema nos confirme que ya somos desarrolladores.
Después entramos en las nuevas Opciones para desarrolladores y activamos la depuración ADB/USB correspondiente. Android nos mostrará además el aviso para autorizar la conexión. En nuestra prueba, una vez hecho esto, ADB TV detecta el propio dispositivo y empieza a cargar las aplicaciones instaladas, incluidas muchas que normalmente ni siquiera aparecen en el cajón de aplicaciones. Es justo ahí donde empieza lo interesante.
La interfaz está pensada directamente para una televisión. Nos movemos con las flechas del mando, seleccionamos una aplicación y podemos habilitarla, deshabilitarla o desinstalarla cuando Android lo permite. También podemos ordenar las aplicaciones por nombre, fecha o tamaño para localizar rápidamente qué tenemos instalado. No hay que escribir adb shell, buscar la IP del televisor desde un PC ni montar todo el tinglado habitual de ADB.
Mejor deshabilitar primero antes de empezar a borrar cosas

Aquí hay una diferencia importante. ADB TV no hace root al televisor, así que no puede borrar físicamente una aplicación del sistema de la partición donde viene instalada. En estos casos puede desinstalarla para el usuario actual o, todavía mejor para empezar, simplemente deshabilitarla, evitando que se ejecute mientras dejamos la puerta abierta a recuperarla después. Google también limita lo que ADB puede hacer precisamente para proteger partes críticas del sistema.
Y esto último es lo que yo haría si estamos empezando. En lugar de entrar como un elefante en una cacharrería y empezar a borrar paquetes cuyo nombre ni conocemos, podemos congelar primero las aplicaciones que sabemos perfectamente que no utilizamos. Si algo deja de funcionar, volvemos a ADB TV y la habilitamos otra vez. La versión PRO incluye además recomendaciones específicas de debloat para ayudar a identificar aplicaciones prescindibles.
Ojo porque ADB TV sirve para bastante más. Desde la propia aplicación podemos instalar archivos APK, utilizar una consola ADB Shell y modificar la resolución de pantalla. También permite instalar APK en el televisor desde otro dispositivo conectado a la misma red WiFi mediante su interfaz remota. La versión 1.12 incluso añadió historial de comandos y autocompletado dentro de la consola.

Al terminar podemos volver a las Opciones para desarrolladores y desactivar la depuración si ya no vamos a utilizarla. De esta forma tenemos una herramienta bastante bestia para limpiar Google TV cuando la necesitemos, pero sin tener que dejar la depuración activa permanentemente. Y después de probarla, esa es precisamente la gracia de ADB TV: ha convertido algo que antes parecía reservado para quien sabía manejar ADB desde un ordenador en una aplicación que controlamos directamente con el mando.




