Seguro que alguna vez os habéis planteado poner varios altavoces WiFi por casa para escuchar la misma música en todas las habitaciones. Uno en el salón, otro en la cocina y quizás alguno en el dormitorio. Hasta aquí todo perfecto. El problema llega cuando intentamos conectarlos todos y descubrimos que no siempre podemos hacerlos sonar juntos, aunque estén conectados a la misma red WiFi.
Y es que, a día de hoy, tenemos un montón de tecnologías para enviar música de forma inalámbrica, como AirPlay 2, Chromecast, Sonos o Roon, pero cada una funciona a su manera. Algunas permiten mezclar altavoces de diferentes fabricantes, otras necesitan dispositivos compatibles con su propio ecosistema y otras tienen limitaciones que no siempre quedan claras cuando compramos el equipo.
El tema está en que tener WiFi no significa que dos altavoces sean compatibles entre sí. Y tampoco basta con que ambos aparezcan en nuestro móvil. Para reproducir música perfectamente sincronizada necesitamos que compartan un sistema capaz de controlar la reproducción, y ahí es donde empiezan las diferencias.
AirPlay 2 y Chromecast: dos formas de escuchar música en toda la casa

Vamos primero con dos de los sistemas más conocidos. AirPlay 2 es la tecnología de Apple y permite enviar música desde un iPhone, iPad o Mac a varios dispositivos compatibles al mismo tiempo. Por ejemplo, podemos tener un HomePod en el salón y un altavoz de otra marca en la cocina y escuchar exactamente la misma canción en ambos, siempre que sean compatibles con AirPlay 2.
Además, el sistema permite controlar el volumen de cada altavoz por separado y seleccionar las habitaciones desde las que queremos escuchar música. Todo se gestiona desde los dispositivos de Apple, sin necesidad de instalar la aplicación de cada fabricante. Eso sí, hay que tener en cuenta que no todos los altavoces WiFi incorporan AirPlay 2, por mucho que permitan reproducir música desde el móvil.
Con Chromecast, ahora conocido también como Google Cast, ocurre algo parecido. Podemos crear grupos desde Google Home y reproducir música en varios altavoces compatibles. La diferencia está en que aquí utilizamos el protocolo de Google. Por tanto, un altavoz que solamente tenga AirPlay 2 no podrá unirse directamente a un grupo de Google Cast, aunque ambos estén conectados al mismo router.
Sonos tiene su propio sistema y Roon tampoco puede agruparlo todo

Con Sonos la cosa cambia un poquito. La marca lleva años apostando por su propio ecosistema multiroom, que permite agrupar altavoces, barras de sonido y otros dispositivos Sonos desde su aplicación. Podemos reproducir una canción en toda la casa o escuchar música diferente en cada habitación, manteniendo el control desde un único sitio.
Pero ojo, porque aquí tenemos una peculiaridad interesante. Algunos altavoces Sonos también incorporan AirPlay 2, así que podemos enviarles música desde un iPhone y agruparlos con otros dispositivos compatibles con AirPlay. Incluso podemos enviar música por AirPlay a un Sonos compatible y agruparlo después con otros Sonos que no tengan AirPlay. Eso sí, esto último se hace desde el sistema de Sonos, no porque todos los altavoces hablen el mismo protocolo.
¿Y qué pasa con Roon? Pues es una opción especialmente interesante para quienes tienen equipos HiFi de cierta categoría. Utiliza su protocolo RAAT, permite reproducir música en alta resolución y también reconoce dispositivos AirPlay, Chromecast y Sonos. Sin embargo, que Roon reconozca todos esos equipos no significa que pueda agruparlos libremente. Las zonas RAAT se agrupan con otras RAAT, las AirPlay con otras AirPlay y los grupos Chromecast se crean desde Google Home.
La calidad de sonido también cambia según el sistema que utilicemos

Y aquí tenemos otra diferencia que conviene conocer. No todos estos sistemas transmiten el audio con la misma resolución. Por ejemplo, Roon limita su reproducción mediante AirPlay a 16 bits y 44,1 kHz, mientras que determinados dispositivos Chromecast, como Chromecast Audio, pueden alcanzar 24 bits y 96 kHz. Eso sí, la resolución disponible también depende del dispositivo, la aplicación y el servicio utilizado.
Por otro lado, Roon Ready permite trabajar con formatos de alta resolución, siempre que el reproductor sea compatible. Algo parecido ocurre con BluOS, utilizado por marcas como Bluesound o NAD, que admite reproducción multiroom de hasta 24 bits y 192 kHz en equipos compatibles. Son alternativas interesantes cuando buscamos montar un sistema más orientado a la alta fidelidad.
Por último, también tenemos que hablar de la sincronización. Y es que no basta con que dos altavoces reproduzcan la misma canción: tienen que hacerlo exactamente al mismo tiempo. Si existe un pequeño retraso entre habitaciones, podemos escuchar ecos, especialmente cuando tenemos las puertas abiertas. Por eso, antes de comprar varios altavoces WiFi, merece la pena comprobar qué protocolo comparten y si realmente permiten crear un mismo grupo multiroom. Así evitaremos encontrarnos con dos altavoces estupendos que, por separado, funcionan de maravilla, pero que juntos no hay manera de hacer sonar.




