Lo que vimos ayer con Panasonic y Skyworth o con Sony y TCL es historia viva de los televisores. China, antaño relegada a un puesto de televisor barato para salir del paso, se han convertido en un dragón gigante imparable (y no solo en el ámbito de los televisores). Primero llegó con una tecnología mejorable, pero es que los saltos tecnológicos que han ido dando año tras año, han conseguido algo que hace poco parecía imposible: alcanzar en calidad de imagen (e incluso superar) a marcas pioneras en este sector.
Y evidentemente las primeras víctimas han sido aquellos que menos cuota de mercado tenían: Sony y Panasonic, dos iconos de la tecnología nipona, se han visto casi obligados a firmar acuerdos de colaboración o Joint Ventures entre ellos y los fabricantes chinos más punteros. Era o eso o quedar relegados cada vez más a una posición menos importante…hasta desaparecer. Así que visto lo que ocurrió en el pasado con marcas históricas como Pioneer, han decidido adelantarse.
Primera víctima de las marcas chinas de televisores: Japón y sus pioneras Sony y Pansonic

Era algo que todos veíamos venir año tras año y muchos, incluído servidor, no entendíamos como las marcas niponas no innovaban. Después de la década dorada de los 90, los 2000 siguieron teniendo una buena tracción en ventas y posicionamiento…algo que si no se trata con cuidado puede ser tu tumba, algo que efectivamente les pasó a los nipones. Llegaron tardísimo a la tecnología OLED y tras años de poquísimas innovaciones en los televisores LED, los coreanos y los chinos los sobrepasaron por todos los lados.
En cualquier caso las cosas son como son y en pleno 2025 las ventas de las marcas niponas son anecdóticas, especialmente en el caso de Panasonic. Sony ha conseguido una representación que oscila entre el 1 y el 3% de ventas mundiales, mientras que en el caso de Panasonic representan menos del 1%. En contraposición, las marcas chinas juntas suman casi el 30% de ventas mundiales (según fuentes, TCL obtendría un 16-17% y Hisense rondaría el 12-15%)…vamos, un tsunami que ha arrasado con todo. Las japonesas, en un movimiento inteligente, han decidido aliarse con las marcas Chinas y no combatirlas.
Aviso a navegantes: LG y Samsung, las siguientes, aunque todavía guardan un as bajo la manga

Evidentemente los reyes actuales de los televisores son las marcas coreanas, bueno o al menos Samsung sigue liderando las ventas en el globo, pero es que han pasado de un dominio de cerca del 30%…a caer significativamente poco a poco. Es más, según Counterpoint a finales del 2025 (último cuatrimerstre del año), TCL llegó a sobrepasar a Samsung en ventas globales, un síntoma de lo que veremos los años venidores. Respecto a LG, ya está por debajo en ventas totales respecto a las marcas chinas.

Al igual que los japoneses primeros, Samsung pecó enormemente de no innovar prácticamente nada entre 2010 y 2018, cuando comenzaron a sacar sus modelos QLED con atenuación zonal más punteros. Sin embargo cometieron tres errores enorme: ofrecer el mismo televisor una y otra vez cada año sin mejoras reales (mismos número de zonas, etc.), empecinarse en el 8K (sin contenido, ni estándar ni necesidad real) y quizá la más grave: subirse tarde al carro del OLED.
En el caso de LG vieron las orejas al lobo mucho antes que nadie y se tiraron a la piscina de los televisores OLED con muchímo acierto, algo que les ha salvado la vida. Samsung y LG, viendo el acelerón de ventas de las marcas chinas, han hecho algo muy inteligente: compartir paneles y tecnología, comprándose entre ellos los componentes y apostándolo todo, su futuro, a una cosa: la tecnología OLED, algo que se le resiste a los chinos.
Y es que si algo puede evitar el monopolio del país asiático es eso: tecnología puntera propia, producción de paneles propios (algo que había perdido tanto Sony como Pansonic y que TCL, por ejemplo, cuida como oro en paño con CSOT), algo que de momento tanto LG como Samsung están haciendo. La pregunta es…¿cuánto tiempo tienen hasta que las marcas chinas comiencen a producir sus propios paneles y televisores OLED? ¿Será suficiente?




