Si te acabas de pillar los Sony WH-1000XM6 (o ya los tienes desde hace unos días), te voy a decir una cosa que suele pasar con casi todos los auriculares “top” de hoy en día: de fábrica suenan bien… pero no están “afinados” para ti. Y ahí es donde entra la app, porque en Sony hay un montón de opciones que, si no las tocas, es como comprarte un cochazo y no salir nunca del modo “eco”.
Además, con estos XM6 pasa algo curioso: tienen una cancelación de ruido brutal, van sobrados de funciones, y aun así el salto de “muy bien” a “ahora sí” lo consigues en 10 minutos si sabes dónde mirar. Y lo mejor es que no estamos hablando de “trucos raros”, sino de ajustes muy normales que están ahí por una razón: mejorar el audio comprimido, tocar el ecualizador, configurar el sonido espacial, asegurarte de que usas el códec bueno si estás en Android, y una que sorprende bastante: apagar el ANC cuando no lo necesitas para que la música respire mejor.
Son cinco cambios muy concretos que te dejan el sonido más limpio, más equilibrado y con ese puntito de detalle que te hace quedarte escuchando un tema más “porque sí”. Eso sí, algunos ajustes mejoran el sonido, pero pueden gastar algo más de batería, así que la idea es activarlos con cabeza.
Los 5 cambios clave en la app que marcan la diferencia

Antes de meternos en harina, el “truco” aquí es que Sony ha ido cambiando nombres y menús entre generaciones, pero la lógica es la misma: abre Sony Sound Connect, entra en ajustes del auricular y vete directo a la parte de calidad de sonido/volumen y a la home donde aparece el EQ.
Y otra cosa: no hace falta que copies una curva de ecualización “milagrosa” de alguien en internet. Lo que vamos a buscar es algo mucho más realista: quitar un poquito de exceso, ganar aire arriba, y dejar el auricular con un perfil más natural. Luego ya, si eres de los que te gusta trastear, te vuelves loco con presets y ajustes finos.
Dicho esto, vamos con los cinco cambios, uno por uno, como lo haría cualquiera que quiera sacar el máximo partido a unos auriculares de este nivel.
Activa DSEE Extreme para “rescatar” música comprimida

Este ajuste es de los más agradecidos si tiras de Spotify, YouTube Music o archivos que no sean precisamente “hi-res”. DSEE Extreme es un reescalado que intenta recuperar información en la parte alta y darle un poquito más de vida al sonido. Hace que lo comprimido suene menos apagado y que la música tenga más chispa.
¿Dónde está? Normalmente lo encuentras en el menú del auricular dentro de la app, y lo puedes dejar en Auto para que haga su trabajo sin que tú tengas que estar pensando.
Eso sí, aquí viene la letra pequeña: consume más batería. No es un drama, pero existe. Yo lo veo como un “modo calidad” para cuando te apetece escuchar con calma o cuando estás en casa, y si un día vas justo de batería, lo quitas y fuera.
Toca el ecualizador: el truco no es subir… es recortar
De serie, los Sony WH-1000XM6 suenan muy bien, pero si quieres ese punto extra de “matiz” y claridad, el EQ es tu mejor amigo. ¿Por qué? Porque muchas veces el sonido viene con un grave algo generoso (porque a muchísima gente le encanta así), y eso puede tapar parte del detalle en medios y agudos.
La ruta es sencilla: el ecualizador está en la pantalla principal de la app. Entras, y tienes presets para no complicarte. Si quieres una base equilibrada y con más sensación de detalle, un perfil tipo “Clear” suele funcionar muy bien porque levanta un poco los agudos y te da más aire (platillos, reverbs, texturas).
Y si quieres afinar de verdad, entra en editar y haz lo típico que funciona en casi todos los auriculares cerrados con ANC: baja un pelín el subgrave y el mid-bass (sin cargártelos) para quitar esa nube de “retumbe”. Lo bueno de esto es que no solo “limpias” el grave, sino que de golpe las voces se colocan mejor y la escena se ordena sola.
Configura el sonido espacial y el 360 Reality Audio

Este ajuste es el típico que mucha gente se salta porque piensa “bah, esto será postureo”. Pero si vas a usar audio espacial de verdad, mejor hacerlo bien desde el principio. Al final, el sonido espacial no es solo “que suene alrededor”: depende mucho de cómo se optimiza para tu oreja y de cómo lo gestiona la app.
La clave suele estar en dos pasos dentro de la app:
- Spatial Sound Optimization: es como un “calibrado” guiado para que el efecto no se quede raro o artificial.
- 360 Reality Audio Setup: lo dejas listo por si usas servicios compatibles o contenido que lo soporte.
Si no usas nada de esto, pasa sin miedo. Pero si un día te apetece jugar con Atmos o con mezclas espaciales, tenerlo configurado hace que la experiencia sea bastante más convincente.
Si estás en Android, activa LDAC y déjalo en Auto
Aquí hay una verdad incómoda: en iPhone esto no aplica, porque iOS no usa LDAC. Así que si eres de iPhone, céntrate en DSEE + EQ, que ya es mucho.
Si eres de Android, entonces sí: LDAC es uno de los puntos fuertes del ecosistema Sony, porque es un códec Bluetooth de mayor calidad que puede darte un plus de fidelidad. Básicamente manda más información, y eso puede traducirse en más detalle, mejor separación y una sensación de sonido “menos comprimido”.
Pero, como casi todo lo bueno, tiene “pero”: baja un poco la batería y puede hacer la conexión algo menos estable en entornos complicados. Por eso lo ideal es ponerlo en Auto, para que el sistema elija el mejor equilibrio según la situación.
No todos los móviles Android lo soportan bien, así que si notas cortes raros, prueba a volver a un modo más estable. No es que “no funcione”, es que a veces la prioridad es que vaya fino y punto.
Apagar el ANC a veces hace que suenen mejor (y tiene lógica)

Este es el ajuste “polémico”, el que la gente lee y dice “¿pero qué dices?”. Pues mira: tiene sentido. La cancelación activa no es un botón mágico, es un sistema que está trabajando en tiempo real y, en algunos casos, puede modificar sutilmente la percepción del sonido.
Con ANC activado, a veces notas que el grave se vuelve un pelín más protagonista o que el sonido se siente algo más “cerrado”. No siempre, no en todos los temas, pero puede pasar, sobre todo si estás en un entorno donde el auricular está luchando fuerte contra el ruido exterior.
Así que la recomendación es simple y bastante lógica: si no necesitas cancelación, apágala. En casa, en una oficina tranquila, en momentos de escucha relajada… apagas ANC y te quedas con un perfil más natural.
¿Bonus? Más batería. Y hacerlo es fácil: en la app de Sony, entra en Ambient Sound Control y selecciona Off.
En definitiva, los Sony WH-1000XM6 ya suenan muy bien de serie, pero con cuatro toques en la app pueden pasar a “nivel premium” de verdad. Activa DSEE Extreme si escuchas mucho streaming, ajusta un poco el EQ (sin volverte loco), usa LDAC en Android si tu móvil lo soporta y, cuando estés en un sitio tranquilo, prueba a apagar el ANC: a veces ahí es donde sale ese extra de naturalidad y detalle.




