Los auriculares open-ear llevan un tiempo asomando la cabeza, y cada vez se ven más. Tiene lógica. Hay mucha gente que quiere escuchar música, un podcast o una llamada… sin aislarse completamente del mundo. Si vas por la calle, haces deporte o estás en la oficina, no siempre apetece ir “encerrado” dentro del audio.
Ahí es justo donde entra Cleer con sus nuevos Cleer ARC 5, unos auriculares que no vienen precisamente de puntillas. Porque sí, siguen siendo open-ear, pero llegan con una carta de presentación bastante potente: THX, audio espacial, Dolby Atmos, aptX Lossless, Bluetooth 5.4, multipunto… y hasta un estuche con pantalla táctil. Vamos, que la marca quiere que esto deje de sonar a producto secundario.
Eso sí, importante dejarlo claro desde el minuto uno. Esto no es para quien busca cancelación de ruido, aislamiento o graves que te muevan la cabeza. Aquí la gracia es otra: escuchar tu contenido mientras sigues conectado con lo que pasa a tu alrededor. Y eso, dicho de otra manera, tiene sus ventajas… y también sus límites.
Cleer quiere que el open-ear deje de sonar a “vale, pero…”

Siempre ha pasado lo mismo con este tipo de auriculares. Muy cómodos, muy prácticos… pero en sonido muchas veces se quedaban en “cumplen y ya”. Como si fueran una solución de compromiso. Y aquí es donde los ARC 5 intentan cambiar la película.
Porque la lista de especificaciones es bastante bestia para lo que suele verse en este formato: certificación THX, THX Spatial Audio con head tracking, Dolby Atmos, Snapdragon Sound con aptX Lossless, IPX7 y hasta 60 horas de batería total. No está nada mal.
La sensación es clara. Cleer no quiere que los veas como unos auriculares de segunda, sino como un modelo completo que, además, es open-ear. Y eso cambia bastante el enfoque.
Audio espacial y head tracking: aquí está el intento de dar el salto
Uno de los puntos más llamativos es todo el tema del audio espacial. Los ARC 5 incluyen THX Spatial Audio con seguimiento de cabeza, además de optimización para Dolby Atmos, buscando una experiencia más envolvente.

Ahora bien, aquí ya sabes cómo va esto. El audio espacial o te encanta o lo desactivas el primer día. No hay término medio. Pero oye, al menos deja claro que estos auriculares no quieren quedarse en el típico uso de fondo.
Además, Cleer habla de una mejora en la estructura acústica para ganar en claridad y sensación estéreo, algo que en open-ear es clave. Porque sin sellado, hacer que el sonido tenga cuerpo ya es medio milagro.
Más ligeros y cómodos, que aquí es donde se lo juegan todo
En este tipo de producto hay una regla muy simple. Si no son cómodos, no sirven. Y Cleer parece haber afinado esa parte con ganchos más finos y un peso de 11,5 gramos por auricular.
La idea es clara: que puedas llevarlos horas sin darte cuenta. Porque quien compra open-ear lo hace precisamente para evitar esa sensación de oído taponado. Si eso falla, da igual todo lo demás.
El estuche con pantalla táctil es raro… pero tiene su punto
Vamos con una de las cosas más curiosas del producto. El estuche no es el típico “cajita y ya”, sino que incluye una pantalla táctil AMOLED para controlar música, ver batería o ajustar cosas sin sacar el móvil.
¿Es imprescindible? Pues no. Pero también te digo una cosa: en un mercado donde todo se parece, esto al menos llama la atención.
Además, incluye esterilización UV-C, que no será decisivo, pero oye, suma.
Batería y uso diario: pensados para llevarlos todo el día

En autonomía también vienen fuertes. Sobre el papel, hasta 60 horas con el estuche y carga rápida de 5 minutos para 2 horas de uso. A eso le sumas micrófonos ENC para llamadas, app Cleer+ y resistencia IPX7, y tienes un conjunto bastante completo.
La idea es clara: no son solo para correr, sino para usarlos todo el día sin estar pensando en cambiarlos o cargarlos constantemente.
Un producto muy concreto… pero con bastante sentido
Los Cleer ARC 5 no son para todo el mundo, y tampoco lo pretenden. Si quieres aislamiento total o graves contundentes, mira otra cosa. Aquí la apuesta es diferente.
Pero si te encaja ese uso de escuchar sin desconectarte del entorno, la propuesta tiene bastante lógica. Y más viendo que Cleer ha intentado meter más calidad, más funciones y más ambición de lo habitual en este tipo de auriculares.
Sobre el papel, la idea está bien tirada. Un open-ear que no suena a excusa, sino a alternativa real. Luego ya veremos cómo rinden en el día a día… pero desde luego no están jugando a lo típico. Y eso ya se agradece.




