Lo de buscar una tele “barata” para jugar en 2026 tiene trampa. Porque barata barata… ya no existe como tal si quieres 120 Hz de verdad, VRR, ALLM y que el HDR no parezca un filtro de Instagram. Pero lo que sí existe es el punto bueno: teles que no son gama alta, pero que por precio y prestaciones te dan una experiencia gamer muy top en salón.
Y aquí es donde yo siempre pongo la misma premisa encima de la mesa: para jugar, no todo es el panel. Importa el refresco, sí, pero también la conectividad (HDMI 2.1 bien puesto), el input lag, el VRR bien implementado y que el modo juego no te destroce la imagen. Que hay teles que en “modo juego” parecen lavadoras en centrifugado. Y no, gracias.
Así que te traigo cuatro modelos que, por lo que ofrecen, tienen ese “pack” que yo considero mínimo para decir: vale, con esto puedes jugar a gusto en PS5, Xbox Series y PC sin sentir que estás tirando el dinero. Y encima, cada una tiene su rollo: unas van a por el contraste y el HDR, otras van a por puertos y comodidad, y alguna mete extras que en un salón se notan más de lo que parece.
Philips The One PUS8919

Si tú quieres una tele de “una para todo” pero que no se arrugue jugando, la PUS8919 tiene un enfoque bastante redondo. Lo primero que me gusta es que Philips no se queda solo en “4K y ya”, sino que mete Ambilight + P5 Perfect Picture Engine + Titan OS, o sea, el pack completo para que la tele tenga chicha en el día a día y no dependas de cacharros externos para todo.
En gaming, lo importante es que ya entras en la liga moderna con HDMI 2.1, VRR y ALLM. Y esto, si vienes de una tele de 60 Hz, el salto a 120 Hz reales con VRR bien usado es como pasar de ir por carretera secundaria a autopista. Se nota en shooters, se nota en deportes, se nota en cualquier juego con cámara rápida.
Luego está el tema del setup típico de salón. Philips incluye eARC, y para mí eso es oro cuando tienes consola y barra de sonido o AVR. Porque sacas audio bien y sigues teniendo el resto de HDMI para conectar lo tuyo sin estar cambiando cables como si estuvieras montando un PC cada semana.
Y el “extra Philips” es Ambilight. No te da más FPS, obvio, pero sí te da más inmersión. En un salón, con las luces apagadas, Ambilight hace que la sensación de pantalla sea más grande, más envolvente, más “cine-juego”. A mí, para jugar, me parece un plus real. No imprescindible, pero muy disfrutón.
TCL C6K

La TCL C6K va directa a por lo que TCL lleva tiempo clavando: darte mucho contraste y mucho HDR por el dinero, sin subirte al tren del OLED. Aquí la carta fuerte es su enfoque QD-Mini LED y el tema del control de zonas, porque cuando lees cosas como Precise Dimming con hasta 512 zonas, ya entiendes por dónde va el tiro. No es magia, pero sí es el tipo de especificación que suele traducirse en negros más controlados y highlights más potentes.
Para gaming, lo más goloso es que hablamos de 144 Hz nativos. Además, tiene panel HVA, que normalmente se asocia a buen contraste en LCD, que para juegos en sala con luz controlada suele ser una combinación agradecida. No te voy a decir “nivel OLED” porque no, pero sí un pasito serio por encima del LCD básico.
En conectividad y funciones gamer, la C6K es bastante completa con HDMI 2.1, VRR, ALLM, eARC y todo el rollo de menús rápidos tipo Game Bar/Game Master. Y aunque suene a chorrada, yo soy muy fan de esto: poder tocar VRR, latencia y ajustes sin salir del juego hace que lo uses de verdad, no como ese “modo juego” escondido que activas una vez y se te olvida.
Eso sí, ya te aviso que esta tele tiene 2 HDMI 2.1 y 2 HDMI 2.0, es decir no todos son 2.1. Aun así, por lo que ofrece, la C6K es de esas teles que yo miro y pienso: esto es TCL haciendo de TCL, apretando prestaciones donde importa.
Hisense U7Q

La U7Q es la típica tele que, por filosofía, va a por el “gamer de salón” sin complicarse. Y eso a mí me gusta, porque muchas veces lo que quieres es que la tele detecte la consola, entre en modo juego y se calle, sin obligarte a pelearte con menús. Aquí el pack está claro: HDMI 2.1 + ALLM + VRR + 4K a 144 Hz, más eARC.
Otro punto interesante es que, en algunas tablas, aparece un input lag alrededor de 13,8 ms en modo juego. Esto no es “monitor eSports”, pero para tele de salón es totalmente decente. En la práctica, significa que no vas a sentir esa respuesta pastosa típica de teles antiguas, y en juegos competitivos se agradece mucho.
En HDR, Hisense suele ir bien servida en compatibilidad y esta U7Q lleva lo que yo llamo “pack sin discusiones”: HDR10+, Dolby Vision, Dolby Vision IQ y HLG. Esto para streaming y para juegos HDR es comodísimo, porque te quitas de encima el drama de “mi tele no soporta X”. Además, detalles como Filmmaker Mode o Pantone Validated no hacen milagros, pero sí indican intención de imagen más controlada y menos “modo tienda”.
LG QNED85

La LG QNED85 es la tele que yo recomendaría a quien quiere jugar sin calentarse la cabeza con la conectividad. Porque LG aquí suele ser muy “ingeniera”: muchos HDMI y bien puestos. Son 4 HDMI con 4K a 120 Hz, más VRR, ALLM, eARC y QMS. Consola, otra consola, PC, barra o AVR… y no estás haciendo Tetris con los puertos.
A nivel de fluidez, 120 Hz es el punto dulce, y además LG lo acompaña con su ecosistema gamer tipo Game Optimizer, que es básicamente tener un panel de control a mano para tocar lo importante.
Luego está el enfoque de QNED MiniLED, que busca ese equilibrio entre brillo, control de luz y color “vitaminado”. Para gaming, esto importa porque quieres HDR con punch, pero también quieres que el local dimming no te haga cosas raras con HUDs o elementos fijos. Aquí LG mete herramientas como su tone mapping dinámico, que puede gustarte más o menos, pero al menos tienes margen para ajustar el carácter del HDR.
Y lo más terrenal, lo que yo siempre miro al final. Si tu objetivo es una tele para jugar “hoy” y que no se quede corta en dos años, el pack que manda es 4K120 + VRR + ALLM + eARC con puertos de sobra. La QNED85, por lo que promete, es justo eso. No es la más bestia del planeta, pero como tele gaming de salón con cerebro LG y conectividad top, me parece una apuesta muy sensata.
Si lo quieres fácil: para gaming en 2026 yo no compraría nada que no tenga 120 Hz (o más), VRR, ALLM y eARC. Con eso ya te aseguras fluidez, menos tearing y un setup con consola + barra, que es lo que luego marca la diferencia entre “se puede jugar” y “da gusto jugar”.
¿Y cuál elegir? La Philips PUS8919 es la más “para todo” con el plus de Ambilight, la TCL C6K apunta a darte más contraste y pegada HDR por el dinero, la Hisense U7Q va directa al grano para jugar (rápida y completa) y la LG QNED85 es la más cómoda si tienes varias fuentes porque va sobrada de puertos y funciones gaming.




