Hay altavoces Bluetooth que son prácticos… y luego están los que, además, te entran por los ojos. Y este Edifier M330 II es justo de esos. En cuanto lo ves, con ese rollo retro de mueblecito “de antes”, te dan ganas de ponerlo en una estantería bonita y decir: “vale, tú te quedas aquí”. Porque sí, es super curioso y, sobre todo, super mono.
Edifier lo ha lanzado en China con una idea muy clara: hacer un altavoz portátil “para todo” (casa, escritorio, salón, incluso llevarlo de un lado a otro) pero con ambición de sonido serio, de los que no se achican cuando subes el volumen y quieres que la música llene el espacio.
Y ojo con la lista de “extras”, porque aquí hay chicha: LDAC, Apple AirPlay 2, Bluetooth 5.4 con doble dispositivo, una arquitectura 2.1, potencia de hasta 60W RMS (y pico de 120W), y una batería que promete hasta 14 horas. Vamos, que por fuera es “cuqui”, pero por dentro quiere jugar en ligas mayores.
Edifier M330 II: madera, tela y botones “piano”

Edifier ha tirado por un diseño que funciona porque es sencillo y con personalidad: cabina de madera (MDF de 12 mm), rejilla de tela bicolor y botones tipo piano arriba, de esos que apetece tocar aunque no estés cambiando nada. Además, incluye un asa trasera oculta para moverlo fácilmente, que parece una tontería… hasta que lo tienes y lo agradeces.
También ayuda que haya variedad: tres acabados (tipo wood grain, black walnut y pearl white) que encajan en estilos distintos. Y esto en AV lo sabemos: hay productos que suenan bien pero “afean” el salón. Aquí, en cambio, es de esos que puedes dejar a la vista sin que parezca un gadget cualquiera.
Y por tamaño tampoco se dispara: 250 × 162 × 179 mm. No es una “lata” de bolsillo, pero tampoco es un monstruo. Es el típico altavoz que queda perfecto en una mesa auxiliar, una estantería o un escritorio grande, y que no te obliga a esconderlo.
Sonido 2.1: tweeters de seda, cono de lana y promesa Hi-Res hasta 40 kHz

Aquí es donde el M330 II se pone interesante. Edifier habla de arquitectura 2.1 canales, con dos tweeters de 1 pulgada (cúpula de seda) y un driver mid-bass de 4 pulgadas con cono de lana compuesta. Es decir, no es el típico altavoz “un driver y a correr”. La idea es separar bien agudos y medios/graves para que el sonido respire y no sea una pelota de graves sin control.
Edifier asegura respuesta en altas frecuencias hasta 40 kHz y compatibilidad con Hi-Res Audio tanto en reproducción por cable como inalámbrica. ¿Eso significa que va a sonar como un equipo Hi-Fi de salón? No. Pero sí te está diciendo que no han montado componentes básicos: quieren detalle, claridad en voces y platos, y un perfil más “fino” de lo habitual en un portátil bonito.
Y luego está la potencia: por dentro monta dos chips Texas Instruments TAS5805 en clase D, y declara 60W de potencia continua con un pico de 120W. Traducido al mundo real: que no se va a arrugar a poco que quieras alegría. De hecho, Edifier comenta que puede cubrir estancias de hasta 50 m², que suena ambicioso, pero lo que nos deja claro es que no está pensado solo para escuchar bajito.
Conectividad a lo bestia: LDAC, Bluetooth 5.4, AirPlay 2 y entradas por cable para aburrir
Este apartado es, probablemente, el que más “wow” deja por el precio al que se ha anunciado en China: 959 yuan (unos 138 dólares al cambio, para ubicarnos). Porque lo normal es ver LDAC o AirPlay 2 en productos concretos, pero aquí lo tienes todo junto.
Por un lado, Bluetooth 5.4 con conexión a dos dispositivos. Esto a mí me encanta para el día a día: móvil y portátil conectados, y te olvidas de estar cambiando. Pero lo mejor es que también soporta LDAC hasta 990 kbps con audio 24-bit/96 kHz, que si usas Android y servicios o archivos que lo aprovechen, puede darte un salto muy majo en calidad (siempre dentro de lo que permite el formato altavoz).
Y si eres del ecosistema Apple, Edifier se ha puesto las pilas con AirPlay 2 a través de Wi-Fi de doble banda. Esto, para casa, es una gozada: estabilidad, mejor sincronización y esa sensación de “lo pongo y funciona”. Además, no se olvida de lo clásico: AUX, tarjeta de sonido por USB (muy útil para PC) y carga por USB. O sea, que lo puedes usar como altavoz “serio” de escritorio sin depender siempre del Bluetooth.
Batería, app y el tipo de altavoz que apetece tener cerca

El M330 II integra una batería de 5200 mAh y Edifier promete hasta 14 horas a volumen moderado, o unas 11 horas si le aprietas más. Me parece una cifra bastante realista dentro de lo que suelen declarar las marcas: si lo usas para música ambiente o media potencia, te puede durar tranquilamente una jornada larga (y más).
Y para rematar, es compatible con la app Edifier Connect, que permite ecualización, cambio de entrada, actualizaciones de firmware y temporizadores. Esto también suma mucho, porque en 2026 ya no pedimos solo “que suene”: pedimos poder ajustarlo a nuestro gusto y que la marca lo mantenga vivo con updates.
En fin, el Edifier M330 II es de esos productos que te llaman por lo estético, sí… pero luego lees especificaciones y dices: “eh, cuidado, que esto va en serio”. Si llega a Europa a un precio razonable, puede convertirse en el típico altavoz “de casa” que usas para todo: música, escritorio, reuniones, una tarde de cocina… y encima queda bonito donde lo pongas. A mí, por lo menos, ya me ha ganado con esa mezcla de retro, compacto y bien armado por dentro.




