Elon Musk es claramente una de las figuras más polémicas de la actualidad. Un empresario que ha logrado situarse a la vanguardia en varios sectores a lo largo de los años, pero que se ha ganado la hostilidad de muchas personas desde su posicionamiento político, y desde que compró la red social Twitter, transformándola en X, y tomando decisiones que no terminaron de gustar a la mayoría del público.
Aun así, es posible que pase una línea roja para muchos, y es que la industria del entretenimiento es como mínimo muy sensible, al menos lo suficiente para que tener un inversor como Elon Musk sea una señal de alarma para muchos.
Elon Musk entraría en Hollywood
Siempre se ha dicho que quien controla el entretenimiento controla al pueblo. Cierto es que muchas películas tienen un trasfondo político, o al menos una cierta ideología detrás, pero hay una cierta diferencia entre eso y contar con un político (o una persona que ha estado en política) como inversor, el cual podría influir de forma clara en este sentido, lo que sería bastante catastrófico para el cine.

Ahora vivimos un momento complicado en este sentido, en el que el cine está bastante complicado a nivel corporativo.
Esto es especialmente así si echamos un vistazo a lo que está ocurriendo con Paramount y Warner, una compra que ha sacudido los cimientos de Hollywood, como no se recordaba desde que Disney compró Fox, pero con mucha más polémica envolviendo toda la operación. Llevamos meses hablando de esto, y la verdad es que pocas cosas positivas salen de esto, pero la verdad es que la introducción de Elon Musk en el tablero hace que el panorama sea incluso más negativo.
No soy futurólogo, eso está claro, y vuelvo a recalcar que soy consciente de que es muy posible que me esté preocupando por nada, pero no puedo evitarlo.
Elon Musk puede ser un genio, y una persona avanzada a su tiempo, eso no lo discuto, y la verdad es que cuenta con proyectos muy interesantes a futuro, pero eso no significa que su visión del entretenimiento sea interesante. Basándome en lo conocido sobre la personalidad del magnate, suele buscar tomar el control de los proyectos en los que se embarca, con lo que su adentramiento en Hollywood podría traer cosas bastante negativas.

El problema no es sencillamente su posicionamiento político, dado que como comentaba muchos estrenos de cine incluyen un mensaje de este tipo, sino que me refiero al mensaje forzado por los trajeados que llevan las compañías.
Precisamente el cine es un arte, y aunque es muy costoso, esto significa que le pertenece a los artistas. Por eso cuando pensamos en una película lo hacemos en el director, el guionista o los actores, y prácticamente nunca en los productores. Por eso defiendo que la visión de los autores debe ser respetada, y tengo ciertas dudas sobre si una Paramount con Elon Musk como una de sus grandes figuras haría esto.
Ahora bien, por ahora esto no es una realidad, sino que Paramount simplemente ha pedido una cierta financiación a Elon Musk tras su compra de Warner Bros Discovery.

Aun así, si bien puede que estos temores sean infundados, y se trata de otro ejecutivo más que piensa solo en el dinero, creo que es establecer un precedente algo peligroso, o más bien dar pie a que toda una gran productora de Hollywood termine siendo controlada por una figura que no solo ha estado trabajando en política, sino que lo ha hecho de una forma agresiva y reivindicativa. Por no hablar de que en sus redes sociales ha expresado su intención de aplicar su ideología a diversos contenidos de entretenimiento.




