Ya vimos hace poco como Samsung vuelve a la carga con los televisores QNED reales, aquellos que por fin iban a suponer una auténtica revolución y que iban a ser lo que en sus inicios eran los televisores QLED, una especie de televisores OLED (ya que cada diodo emite su propia luz y se puede encender y apagar a voluntad) pero sin sus desventajas al ser diodos inorgánicos. Vamos, lo mismo que los televisores Micro LED pero sin usar módulos y con unos tamaños más pequeños y mayores resoluciones al no depender del pixel pitch.
Pues bien, hace unos días se publicó más información acerca del futuro de esta tecnología, conociendo más en detalle cómo funcionan, sus límites reales de brillo y volumen de color (y limitación de resolución), así como toda una serie de papers e información técnica la mar de interesante, con nuevos datos que desconociamos hasta la fecha y que, sinceramente, tienen pintaza y está bastante claro por qué Samsung cree que podría unificar todas sus tecnologías de TV actuales (OLED, Mini LED y Micro LED) en una sola: QNED.
Así son los televisores Samsung QNED con Nano LEDs: los OLED perfectos que nunca se desgastan
Lo primero de todo: no tienen nada que ver con las QNED de LG, que de QNED solo tienen el nombre (en una hábil maniobra de la marca coreana para adelantarse a Samsung y patentar el nombre) ya que son televisores LED o Mini LED normales. Lo de Samsung es otro animal totalmente diferente, con un montón de novedaes interesantes que podemos ver en el vídeo publicado por Tech Trip. Marcaos esto a fuego: los televisores QNED reales (los de Samsung) son autoemisivos como los OLED, con un contraste y niveles de negro perfectos.
Aún siendo como los OLED a nivel de calidad de imagen, los mejora en muchos puntos (prácticamente en todos). Su tecnología se basa en el uso de chips LED azules, ello supone que su eficiencia energética es del 80%, mientras que el del un OLED actual ronda el 10% aproximadamente. Esto supone que pueden ser muchísimo más brillantes que las OLED actuales consumiendo mucha menos energía. Imaginaos un televisor de 4000-5000 nits al 10% de ventana consumiendo la mitad que un OLED actual.
Por otro lado, este ínfimo consumo unido a que usan unos diodos inorgánicos (como los Micro LED) llamados Nanorods, les permite ser mucho más estables, con mayor vida útil y especialmente: adiós a los quemados y retenciones ya que en esta tecnología no existen. Otra ventaja de esta eficiencia y del uso de los Nanorods es que, gracias al uso de los puntos cuánticos, la luz azul se convierte en roja y verde y gracias al alto brillo se puede conseguir un volumen de color altísimo.
Samsung QNED: los Nanorods son una auténtica revolución en el sector de los televisores

Y ahora nos vamos a la parte más técnica del vídeo, donde se explica las novedades y funcionamientos. Como podéis ver, uno de los principales problemas de esta tecnología es que es imposible asegurar que cada píxel tenga exactamente el mismo número de nano-LEDs o Nanorods, por lo que podrían surgir problemas importantes. Samsung, sin embargo, ha creado un innovador sistema para comprobar cuantos subpíxeles reales se han asentado por píxel mediante señales eléctricas.
El televisor ajusta la corriente enviada a cada píxel individualmente para que todos emitan el mismo brillo, independientemente de si tienen más o menos chips. De esa forma, consiguen que la imagen sea exactamente la misma y totalmente homogénea en todo el televisor.
Y hablando de fabricación, tenemos una forma innovadora de crearlos en las fábricas: dado que es imposible colocar cada chip uno a uno en cada píxel, se usará la Inyección por chorro de tinta (Inkjet): Los nano-LEDs se rocían en una solución sobre el panel y luego se aplica un voltaje al panel para que los chips, que tienen forma de bastón, se alineen y se coloquen por sí mismos en su posición correcta dentro de los píxeles. Una pasada.
En fin, la tecnología promete muchísimo y ya tiene casi todos los problemas solventados salvo uno: la resolución estará limitada a 4K, ya que para un televisor 8K se necesitan unos 100 millones de chips. Si son del diámetro estándar -100 micras-, eso supondría un coste de 40000 dólares. ¿La solución? reducir el tamaño de los LED a NanoLEDs, es decir, solo 1 micra de diámetro y 5 micras de largo, reduciendo así el coste de esos 100 millones de chips a solo unos 100 dólares. Ojalá ver esta tecnología pronto en casa.




