NVIDIA es reconocida por ser una empresa especialmente innovadora. Sus tecnologías han evolucionado enormemente con el paso del tiempo, haciendo que sus tarjetas gráficas de consumo sean la gran referencia en este sector, teniendo como única competidora a una AMD que está algunos pasos por detrás en ciertos sentidos.
Entre estas tecnologías tenemos el importante NVIDIA DLSS, una tecnología de reescalado que sacudió a la industria con su introducción en la serie 2000. Esta misma ha ido evolucionando con el paso del tiempo, introduciendo ciertas tecnologías adyacentes, como puede ser el llamado Frame Generation, el cual más tarde evolucionó a Multi Frame Generation.
Quizá lo estés usando sin tener ni idea de para qué sirve o si debes realmente activarlo, por lo que vengo a explicarte todo lo que necesitas saber.

¿Qué es Frame Generation?
Empecemos por lo básico. Frame Generation es una tecnología de NVIDIA introducida originalmente en la serie 4000 de sus tarjetas gráfica, con la cual en esencia puedes crear un fotograma extra por cada uno que renderiza tu hardware. Por otro lado, Multi Frame Generation llegó con la serie 5000, y en esencia evoluciona la original hasta poder crear hasta 3 fotogramas por cada uno generado.
Esto lo hace de una manera similar a NVIDIA DLSS, utilizando inteligencia artificial para poder calcular lo que ocurrirá a continuación y crear un frame nuevo. Esto parece magia realmente, y podríamos decir que lo es en cierto sentido, pero la verdad es que antes de utilizarlo debes saber ciertos detalles importantes.

¿Por qué no siempre es buena idea usarlo?
Hay dos razones principales por las que deberías tener cuidado antes de activar cualquiera de estas dos tecnologías. La primera de ella, y la más insignificante quizá, es que este recurso utiliza mucha VRAM, y en un sector en el que existen tarjetas gráficas de solo 8 GB, no sería raro que pudieras agotarla en FHD (1920 x 1080) si decides activar Frame Generation o Multi Frame Generation.
Ahora bien, el problema más importante es que podría introducir mucha latencia, lo que hace que la experiencia se sienta mucho menos fluida de lo que debería, a pesar de contar con tasas de frames realmente altas y estables. Esto no afecta tanto en tarjetas gráficas de gama alta, como la 5090 o 5080, pero si es un problema con las de gama media, como puede ser la NVIDIA RTX 5060, que precisamente únicamente cuenta con 8 GB de VRAM.
Cuantos más frames pueda generar la propia gráfica sin necesidad de esta tecnologías, más frames tiene la misma para poder analizar y generar los nuevos. Es decir, por ponerlo de una forma clara, solo debes activar Frame Generation o Multi Frame Generation de NVIDIA si tu ordenador ya es capaz de generar una cantidad relevante de frames por si mismo sin depender de esta. En caso de no hacer esto, la latencia aumentará de una forma realmente drástica, con lo que tu experiencia será mucho peor.

Esta mencionada latencia se nota especialmente en el mundo del PC gaming, y es que los ordenadores y teclados modernos están acostumbrados a reducir al mínimo la latencia, además de que es un acercamiento más claro y directo, lo que hace que se note mucho más esto. En caso de que juegues utilizando mando, a no ser que se eleve de forma clara, la verdad es que no notarás mucha diferencia, dado que el propio mando ya genera una cierta latencia que hace que se opaque la propia de esta tecnología.
¿Significa esto que no debes usarlo nunca en estos casos? No, en absoluto. Te recomiendo que mejor bajes la resolución o las opciones gráficas si es posible, pero en caso de que debas activar Frame Generation o Multi Frame Generation de NVIDIA, igualmente tendrás una mejor experiencia que si lo dejaras desactivado.



