Abro el melón sobre el tamaño de los televisores y cuando merece la pena subir de tamaño o mantenerse en una diagonal más comedida pero con mayor calidad. ¿Dónde está el límite y cuando merece la pena dar el salto a una diagonal mayor? probablemente es la pregunta más repetida de la historia de la comunidad de AVPasión y desde luego tiene miga, ya que hay varios puntos interesantes en esta pregunta.
Pero hoy nos vamos a centrar en calidad vs tamaño, dejando para otro artículo otro debate la mar de interesante: el incremento de tamaño no es lineal en los televisores, ya que pasar de 65 a 77″ supone un aumento de tamaño del 40%, casi nada, aunque la mayoría de gente cree que solo es un pelín más grande. Pero en fin, no abramos aún esa Caja de Pandora y centrémonos en el debate de hoy: ¿mejor panel o televisor más grande?
¿Televisor con más pulgadas o de mejor calidad? el eterno debate que nunca se termina

Bueno, este debate no es nuevo, como digo llevamos viéndolo desde los anales de la empresa. Aunque si que se ha renovado ya que antes o elegíamos un televisor con muy buena calidad pero tamaño contenido o un gigante enorme pero con peor calidad, hoy en día por suerte puedes tener ambas cosas pero sin dejarte un riñón en el proceso.
Aún así, supongamos que quieres algo realmente grande, un modelo de 98 o 115 pulgadas por ejemplo. Y estás debatiendo entre si merece la pena ese televisor grande y con muy buena tecnología de imagen (de hecho, muchos de ellos tienen una calidad de imagen envidiable y han sido premiado por este portal) o sacrificar el tamaño por algo de calidad de imagen de referencia pero bajando a 83 pulgadas; por ejemplo una LG OLED de gama alta.
Pues sinceramente, dependerá del uso (que veremos más abajo) y de la perspectiva de cada uno. Por ejemplo servidor es un ferviente consumidor de cine casi en exclusiva, por lo que priorizo siempre el tamaño sobre la calidad final (siempre dentro de unas tolerancias mínimas, es decir, que ambos modelos sean de la misma gama). Si fuera para mi, prefiero un televisor de 98 pulgadas (o mejor, 115) MiniLED ante una OLED de 83 pulgadas.
El tamaño ideal depende del uso: consumo de cine y videojuegos vs consumo general

Aquí encontraréis decenas de guías de los fabricantes donde os van a poner tablas que les favorezcan a cada uno. Por ello, os voy a resumir el tema: como decía más arriba, depende del tipo de consumo que vayáis a hacer del televisor. Si es cine o videojuegos, casi siempre conviene más un televisor más grande que uno más pequeño pero con algo más de calidad que al revés, especialmente en cine donde tenemos que descontar las barras negras o scope que quitan mucha área de visualización.
Sin embargo, si nuestro consumo va a ser más generalista, con contenido de todo tipo (TDT, televisión por cable, contenido más antiguo, DVD y Youtube, etc.); donde el centro y protagonista absoluto del espacio no va a ser el televisor, quizá nos interese más un televisor más pequeño pero de calidad altísima, donde el procesamiento y escalado sean mejores, lo que junto con el menor tamaño nos dará una mejor calidad de imagen final. Además, no invadirá el salón con su tamaño.
En fin, para gustos…colores. Ya os digo, si dependiera de mi: gama alta y la más grande posible. ¿Que hay más modelos con mejor calidad de imagen todavía? si, pero el tamaño es menor y con él perdemos inmersión. Los grados de visión más ideales para una sensación inmersiva en cine rondan los 44 grados para contenido 16:9 y casi 50 para contenido 2.35:1, algo que solo se puede conseguir con grandes diagonales; pero como digo, depende de los usos y circunstancias de cada uno.




