El AWE 2026 está dejando bastantes cositas interesantes, pero hay una que, personalmente, me ha hecho levantar la ceja. Y no es para menos, porque Hisense ha decidido llevar su tecnología más potente de televisores directamente al mundo de los monitores gaming. Y claro, cuando hablamos de eso, la cosa ya cambia.
Porque hasta ahora lo de los monitores Mini LED estaba bien, sí… pero siempre con ese puntito de “esto aún no está al nivel de las teles top”. Más zonas, más brillo, más control… pero faltaba ese salto gordo. Pues bien, Hisense parece haber dicho “hasta aquí” y ha soltado un golpe encima de la mesa con RGB Mini LED real.
Y ojo, que no se han quedado ahí. Porque además del modelo UX con este nuevo sistema, han enseñado también un GX Ultra con panel 5K, 165 Hz y hasta 330 Hz en QHD. Vamos, que ya no estamos hablando de un monitor normalito precisamente.
Hisense con RGB MiniLED: ahora sí, esto empieza a ponerse serio

El gran cambio es el paso del MiniLED “tradicional” al RGB MiniLED. Y esto, dicho de otra manera, es bastante más importante de lo que parece.
En un MiniLED clásico, tienes una retroiluminación blanca o azul y luego filtros de color. Funciona, sí, pero tiene limitaciones. En cambio, con RGB MiniLED cada punto de luz tiene diodos rojos, verdes y azules independientes, así que el propio backlight ya genera el color directamente.
¿Resultado? Pues varios bastante claros:
- Colores mucho más puros, sin depender tanto de filtros
- Más volumen de color, llegando según Hisense hasta el 100% de BT.2020
- Menos blooming, porque el control es muchísimo más fino
Dicho de otra manera, no es solo más brillo… es mejor forma de repartir ese brillo y ese color, que al final es lo que realmente marca la diferencia cuando estás viendo contenido HDR o jugando.
2.304 zonas y hasta 6.912 zonas de color: números que ya imponen
Aquí es donde empiezas a ver que no estamos ante un experimento sin más. El Hisense UX monta 2.304 zonas de atenuación local, que ya es una barbaridad para un monitor.
Pero lo interesante no se queda ahí. Gracias al sistema RGB, esas zonas se convierten en hasta 6.912 zonas de control de color. Y esto sí que es un salto importante respecto a lo que hemos visto hasta ahora.
Porque claro, una cosa es controlar brillo por zonas… y otra muy distinta es controlar brillo y color de forma independiente dentro de esas zonas. Ahí es donde el RGB Mini LED empieza a marcar distancias.
A eso se le suma el chip Hisense H7 con IA, que ya hemos visto en teles como la Hisense E8S Pro, y el recubrimiento Obsidian Screen, que sobre el papel debería ayudar bastante con reflejos y contraste percibido.
GX Ultra: 5K, 165 Hz… o 330 Hz si quieres volverte loco

Y luego está el otro juguete que han enseñado, que tampoco es precisamente discreto. El Hisense GX Ultra viene con un panel 5K MiniLED que, sinceramente, no es algo que veamos todos los días.
Aquí la gracia está en la flexibilidad:
- 5K a 165 Hz para productividad o gaming más “visual”
- QHD a 330 Hz para los que quieren máxima fluidez
Y esto ya entra directamente en terreno top para gaming competitivo. Porque una cosa es 144 Hz, otra 240 Hz… pero 330 Hz ya es ir a por todas.
Además, mantiene cifras bastante potentes:
- 2.304 zonas de atenuación local
- Hasta 2.000 nits de brillo pico
- DisplayPort 2.1 de ancho de banda completo
Esto último es clave, porque sin un puerto así, mover 5K a altas tasas de refresco sería básicamente un dolor.
¿Estamos ante el salto que le faltaba a los monitores Mini LED?
Aquí viene la parte interesante de verdad. Porque llevamos tiempo viendo cómo los televisores Mini LED se han disparado en calidad… mientras que los monitores iban un paso por detrás.
Con este movimiento, Hisense intenta cerrar esa brecha de golpe. Y lo hace tirando directamente de lo mejor que tiene en televisores: RGB MiniLED, procesado con IA y cifras de brillo muy serias.

Ahora bien… tampoco nos vengamos arriba del todo aún.
Porque sobre el papel pinta espectacular, sí. Pero luego hay que ver cosas clave:
- Cómo está afinado el tone mapping
- Qué tal gestiona el blooming en escenas reales
- Si el panel mantiene uniformidad en uso prolongado
- Y, muy importante, el precio final
Porque claro, todo esto suena muy bien… pero si se va de madre en precio, ya sabemos lo que pasa.
Aun así, lo que está claro es que el AWE 2026 nos está dejando una idea bastante clara: el RGB MiniLED no es una curiosidad, es el siguiente paso lógico. Y si esto se confirma en productos finales, los monitores gaming pueden pegar un salto bastante serio en 2026.
Y yo, sinceramente, tengo muchas ganas de ver uno de estos en persona. Porque esto ya no es una piedrecita… esto es un pedrusco directo al tablero.




