Hisense acaba de mover ficha en China con una tele que, sobre el papel, no viene precisamente a pasar desapercibida. La nueva Hisense E7S Pro apuesta por una retroiluminación RGB Mini LED, una tasa de refresco de hasta 4K a 180 Hz y unas cifras que, siendo sinceros, llaman mucho la atención desde el primer momento. Porque una cosa es sacar otra Mini LED más al mercado y otra muy distinta es plantarte con hasta 5.100 nits de brillo pico, 100% del espacio BT.2020 y un modelo de 100 pulgadas con 7.560 zonas.
Y claro, en cuanto ves una ficha así, piensas lo mismo que pensamos todos: vale, suena muy bien… pero luego habrá que ver qué hay de verdad aquí. Porque en teles ya nos conocemos la historia. Sobre el papel todo parece espectacular, las cifras quedan de lujo en la presentación y el marketing hace su trabajo, pero luego toca poner una peli de verdad, probar escenas complicadas, mirar cómo resuelve el blooming, cómo sigue la EOTF y si ese brillo tan bestia aguanta más allá de la típica ventana pequeña que queda preciosa en la demo. Aun con todo, lo que ha enseñado Hisense pinta muy serio.
Además, Hisense aquí no ha tirado solo de lo fácil, de sacar pecho con los nits y los hercios y ya está. También ha metido un chip de imagen dedicado, audio firmado por Devialet y una conectividad muy bien pensada para jugar, que hoy en día pesa una barbaridad. Porque hoy en día no tiene ningún sentido sacar una tele de este nivel y olvidarte de la consola, del PC o de las plataformas de streaming. Eso ya no cuela. Y esta E7S Pro, al menos por lo que cuenta su ficha, da la sensación de que quiere cumplir en todo un poco y no dejarse justo lo importante por el camino.
Hisense E7S Pro: una Hisense que quiere diferenciarse con el RGB MiniLED

Lo más interesante de esta serie está en su sistema de retroiluminación RGB MiniLED. Hisense lo plantea como un paso por delante del MiniLED normal, con la idea de controlar mejor el color y afinar más la luz de la imagen. Según cuenta la marca, esto ayuda a reducir cosas molestas como los halos o ese pequeño sangrado de color que a veces aparece en escenas complicadas, apoyándose además en funciones de IA para ir ajustando la imagen según lo que salga en pantalla.
A eso se suma una ficha que mete bastante respeto. La E7S Pro promete hasta 5.100 nits de brillo pico, una precisión de color de ΔE < 0,7 y cobertura del 100% del espacio BT.2020. Son cifras muy gordas, de esas que ya no encajan precisamente con una tele de perfil medio. Encima, el modelo más grande se va hasta 7.560 zonas de atenuación local, que es una barbaridad sobre el papel y, si luego está bien gestionada, debería ayudar muchísimo en contraste, HDR y control de luces complicadas.
Hisense también habla del chip Xinxin AI H7, encargado de tareas como reconocimiento de escenas, mejora de claridad, mapeo de color y ajuste de imagen en 26 escenarios de visualización. Y aquí está una de las claves. Porque una tele no se gana a nadie solo con la típica demo bonita de escaparate. Donde de verdad se retrata es cuando le plantas una peli oscura, un partido, un vídeo de YouTube que va justito o una serie con compresión a saco y aun así responde como debe. Ahí es donde se ve rápido si el procesado va en serio o si todo quedaba muy bien sobre el papel y poco más.
Gaming de altos vuelos y un sonido que no parece de relleno

En el terreno gaming, la E7S Pro viene bastante bien armada. Hisense habla de VRR, AMD FreeSync Premium Pro, ALLM y nada menos que cuatro HDMI 2.1 con soporte para 4K a 180 Hz. Y esto ya son palabras mayores. Porque no estamos hablando de la típica tele que te pone una entrada buena y el resto de adorno; aquí, sobre el papel, la conectividad va muy en serio para quien tenga consola actual, PC potente o varias fuentes conectadas a la vez.
Por dentro monta un MediaTek MT9655, acompañado de 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, además de Wi-Fi 6, Bluetooth 5.4 y NFC para duplicar pantalla. Vamos, que en equipamiento no va precisamente corta. Y luego está el audio, que a mí me parece uno de los detalles más curiosos del conjunto. Hisense mete aquí un sistema 2.1.2 firmado por Devialet con 165 W, compatible con Dolby Atmos, DTS:X e IMAX Enhanced. Sobre el papel, desde luego, no suena a ese típico audio de tele que usas dos días y luego sales corriendo a por una barra.
El diseño también acompaña, con un chasis de 53 mm de grosor y una rejilla de altavoces texturizada para darle un punto más premium. No inventa la rueda, pero tampoco parece una tele cualquiera. Y eso, en diagonales como 85 o 100 pulgadas, importa bastante más de lo que parece.
Modelos disponibles y precios en euros

La nueva Hisense E7S Pro ha salido en China en versiones de 65, 75, 85 y 100 pulgadas. Allí arranca en 6.999 yuanes para el modelo más pequeño y sube hasta 18.499 yuanes en la versión de 100 pulgadas, que ya es una barbaridad de tamaño. Si pasamos esas cifras a euros para hacernos una idea, estaríamos hablando de unos 884 euros para la de 65, 1.074 euros para la de 75, 1.453 euros para la de 85 y 2.337 euros para la de 100 pulgadas.
Evidentemente, es una conversión aproximada y luego, si acaba saliendo fuera de China, la película puede cambiar bastante con impuestos, distribución y demás historias, pero al menos sirve para colocarla rápido en precio.
Ahora bien, falta la pregunta de siempre. ¿Llegará a Europa? ¿Y si llega, lo hará con estas mismas especificaciones o habrá recortes por el camino? De momento eso no está claro. Pero lo que sí parece evidente es que Hisense no está tirando una piedrecita al estanque, sino algo bastante más serio. Porque con esta E7S Pro ha juntado RGB Mini LED, muchísimo brillo, un enfoque gaming muy fuerte y un sonido bastante más ambicioso de lo habitual.
Y a mí, qué quieres que te diga, me parece una tele para seguir muy de cerca. Luego ya veremos si en pruebas reales cumple todo lo que promete, que ahí es donde se separa el ruido de la realidad. Pero por ficha y por planteamiento, esta Hisense E7S Pro apunta alto. Bastante alto.




