No sé vosotros, pero yo ya estoy un poco harto de que lo de «MiniLED» haya pasado a ser sinónimo de televisores que se van de precio en cuanto les echas un ojo. Porque sí, la tecnología mola, el control de la iluminación mola, el HDR con chicha mola… Pero luego llegas a la tienda, ves la etiqueta y se te quitan las ganas de golpe.
Pues justo ahora Hisense ha soltado en Estados Unidos una serie nueva, la M7, que ataca con una idea muy clara: MiniLED en un televisor 4K para quienes no quieren (o no pueden) dejar un pastón, pero sin cargarse lo importante, como el Dolby Vision o el VRR para jugar. Y cuando hablo de «no dejar un pastón» es que el titular se canta solo: 278 pavos la de 50 pulgadas y 298 la de 55 en Walmart.
Ojo, hay que dejar claro que esto no es una bestia de 120 Hz, ni de esas que llaman «flagship killer» y te cambian la vida en cuanto las enciendes. Es un televisor de gama de entrada, sí, pero con aspiraciones serias. Una jugada que, si termina llegando bien a España, yo creo que aquí podría petarlo. El problema es justo ese: de momento por aquí no hay ni idea de fechas, ni de modelos equivalentes, ni de precios. Pero la idea… la idea es redonda.
MiniLED + «Hi-QLED»: la fórmula de siempre, pero en versión asequible

La Hisense M7 es 4K (3.840 x 2.160) y monta panel de 60 Hz, que es el primer «vale, toca bajar al suelo» que hay que tener claro. Lo interesante es que, incluso con 60 Hz, Hisense no se ha conformado con el LED de siempre, sino que le ha metido retroiluminación MiniLED para ganar contraste y negros más controlados, y lo acompaña con su tecnología Hi-QLED Color para darle caña al color y mantener la imagen resultona incluso a plena luz del día.
Y ahí creo que está el quid de la cuestión. Porque para muchísima gente, el salto de verdad no es «pasar de 120 a 144 Hz», sino cambiar esa tele LED normalucha por una que domina la iluminación y no se viene abajo en las escenas complicadas. Si Hisense logra que este MiniLED económico no saque florituras raras con subtítulos brillantes o halos extraños, ya tienen gran parte de lo difícil listo.
Luego está lo del «maquillaje con inteligencia artificial», que unas veces ayuda y otras la lía. La M7 incluye reescalado 4K con IA, para cagar contenido de baja calidad y darle más nitidez, y un modo de suavizado de movimiento llamado AI Smooth Motion, enfocado a deportes o escenas de acción. Ya sabéis cómo va esto: cada cual en su casa acabará tocando los ajustes hasta que deje de parecer todo un culebrón.
Dolby Vision, HDR10+ y HLG: Hisense no ha recortado donde no tocaba

Algo que me ha molado de la M7 es que no han ido con el «esto es barato, pues HDR básico y a correr». Esta Hisense M7 lleva Dolby Vision, HDR10+ y HLG, que viene a ser que te cubre casi todo el mapa actual del HDR en streaming y otros formatos.
Y en televisores baratos, eso diferencia. Porque el típico teleco con pegatina de «HDR» muchas veces se queda en una imagen plana, sin golpe de luz y con colores raros. Con Dolby Vision y HDR10+ al menos sabes que hay voluntad de hacer las cosas bien en metadatos y mapeo, aunque luego el resultado final dependa de cómo lo implementen y del panel en sí.
Además, que Hisense ponga esto en una gama «económica» casa muy bien con lo que lleva haciendo la marca desde hace años. Les encanta competir donde aprieta el zapato, justo en el punto donde el comprador mira primero el precio y luego, si puede, se lleva «algo más» sin pagarlo como si fuera un lujo. Por eso mismo me fastidia que en España sigamos con el «ya veremos». Porque un MiniLED barato con Dolby Vision es justo el tipo de producto que aquí encajaría de cojones.
Para jugar, lo justo y necesario… y eso ya es bastante para una tele de 300 dólares

Si eres de juegos, la M7 trae lo que Hisense llama Game Mode Plus, con VRR y ALLM en un panel de 60 Hz. O sea, no esperes milagros de fluidez como los 120 Hz, pero sí algo útil: menos rompimientos de imagen, menos retraso y un comportamiento más apañado cuando enchufas la consola. También trae una Game Bar para tocar ajustes sobre la marcha, que es de esas cosas que no te cambian la vida pero te ahorran bucear en menús y ganarte algún cabreo.
«Con 60 Hz no sirve para jugar». Bueno, pues según. Si eres de juegos competitivos en PC, evidentemente no. Pero para muchísima gente que juega en consola y busca un modo decente, tener VRR y ALLM en una tele barata es un caramelito.
En conectividad, tampoco se han complicado. La Hisense M7 trae cuatro HDMI 2.0, además de USB, Ethernet, salida óptica, antena y hasta el conector AV de 3,5 mm para los que aún conserven algo viejo por casa. De nuevo, no es la tele que presume de HDMI 2.1 a cascoporro, pero sí una que viene decentemente equipada para el día a día.
Google TV: el «smart» que casi todos quieren, con todo lo típico
En Estados Unidos, la M7 viene con Google TV, acceso a las plataformas de siempre (Netflix, YouTube, Disney+) y el pack habitual de Google Assistant y Google Cast. Y para el comprador medio, eso pesa. Porque Google TV te evita muchos dolores de cabeza con apps raras o tiendas cojas. Lo instalas, te metes y punto.
Eso sí, ojo con algo que siempre comento con Hisense. En Europa (y en España) a veces cambian plataformas o nombres según el mercado, así que no daría por hecho que si llega aquí va a ser idéntica. Y como no hay información oficial para España todavía, no queda otra que esperar a ver qué pasa.
Lo que tengo claro es la jugada general: Hisense ha puesto sobre la mesa un MiniLED baratito con HDR potente y funciones de juego decentes. En EE. UU. ya lo están moviendo con precios muy agresivos en Walmart. Si eso llega a España con un precio bien ajustado, a mí me parece que podría arrasar. Porque al final la gente busca una tele que se vea bien, que no sea un desastre con el HDR, que no te amargue la consola… y que no te obligue a vender un riñón.




