Hisense ha presentado en China una tele de esas que, nada más ver la ficha, te hacen levantar la ceja por lo que ofrece para el precio que tiene. Se llama Vidda S Mini TV y llega en 55, 65 y 75 pulgadas, con precios que arrancan en 2.552 yuanes (320 euros) , suben a 3.493 yuanes (435 euros) y llegan a 4.434 yuanes (554 euros), con salida prevista allí para el 17 de abril.
La idea aquí está bastante clara. No es una tele premium, ni pretende serlo, pero sí una de esas teles que quieren quedar muy bien en calidad-precio. Y viendo lo que monta, la verdad es que no pinta nada mal. Porque hablamos de Mini LED, hasta 180 Hz, HDMI 2.1, VRR, ALLM y hasta un sistema de sonido 2.1 con subwoofer integrado. Para una tele de este corte, va bastante cargadita.
Dicho de otra manera, Hisense no ha sacado la típica tele barata sin más. Ha intentado hacer una tele apañada para casi todo: series, pelis, deporte, consola y uso diario, que al final es justo lo que busca muchísima gente. Y ahí esta Vidda S Mini TV puede tener bastante sentido.
Hisense Vidda S Mini TV: todo lo importante de esta nueva Mini LED

La Vidda S Mini TV usa retroiluminación Mini LED con hasta 180 zonas de atenuación local, junto a un panel de 10 bits capaz de mostrar 1.070 millones de colores y con cobertura del 96% del espacio DCI-P3. No son cifras de tele de gama alta, claro, pero sí bastante majas para el segmento en el que juega.
El brillo pico se queda en 600 nits, así que aquí conviene no venirse arriba más de la cuenta. No parece una tele pensada para presumir de HDR salvaje, pero eso no quita que pueda dar una imagen muy resultona en un salón normal si el conjunto está bien afinado. Además, lleva capa antirreflejos, capa de baja reflexión y un sensor de luz RGB inteligente para ajustar brillo y temperatura de color según la luz ambiente. Y eso, en el día a día, suma más de lo que parece.
También mete varias funciones pensadas para cuidar la vista, con PWM de 20.000 Hz, filtro de luz azul y tecnología sin parpadeo. Son de esas cosas que no venden una tele por sí solas, pero que siempre se agradecen, sobre todo si va a estar muchas horas encendida.
Donde de verdad quiere quedar bien es en fluidez, gaming y sonido

Aquí Hisense ha querido meter bastantes cosas interesantes. La tele presume de 180 Hz, y además suma VRR, ALLM, MEMC y dos puertos HDMI 2.1. Vamos, que sobre el papel viene bastante bien servida para consola, deporte o contenidos con mucho movimiento. Luego ya tocará ver cómo se aprovechan esos 180 Hz en la práctica, pero desde luego en la ficha llama la atención.
En conectividad tampoco va mal. Lleva Bluetooth 5.4, Wi-Fi 6, dos USB 2.0, Ethernet y entrada AV, así que queda bastante completa para una tele de acceso vitaminada. No parece la típica tele en la que te vas a quedar sin puertos a la mínima.
Y ojo con el sonido, porque aquí Hisense no ha ido a lo mínimo. La Hisense Vidda S Mini TV monta un sistema 2.1 canales, con subwoofer independiente de 1,2 litros y hasta 120 W de potencia total, además de compatibilidad con Dolby Audio y DTS. No va a sustituir a una barra buena, evidentemente, pero sí apunta a sonar bastante mejor que la mayoría de teles baratas.
En la parte inteligente, Hisense también se ha subido al carro de la IA y ha metido Xinghai junto a DeepSeek. ¿Qué promete eso? Pues un control por voz más completo, entender varias órdenes seguidas y poder enviar contenido sin cables desde Android, iPhone, Windows y macOS. Luego habrá que ver qué tal funciona de verdad en el día a día, porque con estas cosas ya sabemos que a veces hay más cartel que otra cosa, pero sobre el papel viene bastante bien servida.
Al final, la idea que deja esta tele es muy simple: Hisense ha hecho una Mini LED barata, sí, pero con pinta de tele bastante más seria de lo que su precio deja pensar. Y eso hoy no es tan fácil de conseguir.




