Hisense no se ha quedado corta este año en el CES 2026. Después de enseñar su nueva gama para 2026, y recordarnos que el año pasado ya se atrevió con bichos como el 116UX (con el que la marca llegó a hablar de hasta 10.000 nits), ahora se ha sacado de la manga dos tecnologías nuevas que prometen dar mucho que hablar: RGB MiniLED evo y RGBY MicroLED. Sí, añaden un cuarto color a la mezcla tradicional de rojo, verde y azul.
Y no se trata de un simple ajuste de color. En el caso del RGB MiniLED evo se añade el cian como cuarto LED en la retroiluminación, y en el RGBY MicroLED, la apuesta es por un cuarto subpíxel amarillo, lo que según la marca permitirá superar los límites actuales del color. Es un movimiento muy valiente, sobre todo teniendo en cuenta lo que cuestan estos bicharracos y el punto en el que está el mercado ahora mismo.
La pregunta, claro, es si estos avances están pensados de verdad para mejorar la experiencia visual o si se están enfocando demasiado en el escaparate tecnológico, sin atacar el verdadero problema: que el MicroLED sigue siendo carísimo. Pero vamos por partes, porque lo que ha presentado Hisense tiene mucha tela.
RGB MiniLED evo: llega el cian como cuarto LED para superar el BT.2020

Empezamos por el que probablemente será el modelo más «realista» de cara al público con presupuesto generoso: el Hisense 116UXS, una evolución del televisor 116UX de 2025. Este modelo monta una retroiluminación MiniLED mejorada con LEDs RGB y Cian, y según la marca, es capaz de cubrir el 110 % del espacio de color BT.2020.
Para los que andan un poco perdidos, el BT.2020 es el espacio de color pensado para contenido HDR del futuro, mucho más amplio que el habitual DCI-P3 que usan ahora casi todas las pelis, series y videojuegos HDR. Llegar al 100 % de BT.2020 ya es una proeza, así que superarlo en un LCD es algo que pocos fabricantes se atreven a prometer.
Pero Hisense no se queda ahí: este televisor no solo destaca en color, también viene equipado con una nueva versión de su procesador de imagen: el Hi-View AI Engine RGB, especialmente diseñado para exprimir esta nueva matriz cuatricolor. Además, contará con compatibilidad con Dolby Vision 2, la versión más avanzada del estándar de metadatos dinámicos. Y ojo con esto: «decenas de miles» de zonas de atenuación local, lo cual debería traducirse en un contraste y control de luz alucinante.
Eso sí, el precio no va a ser para todos los públicos. Si el modelo de 2025 ya costaba 25.000 dólares, lo lógico es que este 116UXS suba incluso un peldaño más por todas estas mejoras.
RGBY MicroLED: el ultra lujo ahora añade amarillo para romper el techo de color

Si lo del RGB MiniLED evo ya era un paso atrevido, lo que propone Hisense con su nueva tecnología MicroLED es directamente una locura futurista: RGBY MicroLED, donde la Y representa el color amarillo como cuarto subpíxel en cada LED.
Aquí ya no hablamos de retroiluminación ni panel LCD. En este caso, cada píxel es un LED real, como ya hace Samsung en sus MicroLED de 110, 136 o incluso 146 pulgadas. El nuevo modelo de Hisense, llamado 163MX, será un televisor de 163 pulgadas completamente basado en esta tecnología MicroLED de Hisense… pero ahora con cuatro colores por píxel en lugar de tres.
¿Y por qué meter amarillo? Según Hisense, el MicroLED actual «choca con un techo de color», es decir, ya no puede representar más gama con solo RGB. La solución que proponen es añadir amarillo para cubrir al 100 % el BT.2020, algo que ni siquiera los OLED más avanzados logran del todo.
¿Brillo máximo? No lo han dicho todavía, pero si tenemos en cuenta que el modelo anterior costaba 100.000 dólares, podemos suponer que esta nueva bestia también va dirigida al segmento más exclusivo del mercado. Es decir, esto no lo vamos a ver en el MediaMarkt de al lado, al menos de momento.
La pregunta lógica que muchos nos hacemos es: ¿realmente hace falta seguir subiendo el techo del color o no estaría mejor bajar los precios de estos paneles? Porque por muy bonitos que sean los demos en feria, si luego no hay contenido en BT.2020 real, ni nadie puede pagar estos bichos, todo se queda en espectáculo.
¿Revolución o demostración de músculo?

Con estos anuncios, está claro que Hisense quiere posicionarse como un líder en innovación, sobre todo en lo que a color y HDR se refiere. La incorporación de colores adicionales como el cian y el amarillo puede parecer anecdótica, pero en realidad apunta hacia una carrera que va más allá del brillo y el contraste: la de representar la mayor cantidad de colores posibles en un televisor doméstico.
Lo que está por ver es si estos modelos se quedan en meros escaparates tecnológicos, pensados para ferias como el CES y salas de demostración de lujo, o si realmente hay un plan para llevar parte de estas innovaciones al consumidor medio. Porque al final, lo que marca la diferencia para la mayoría de nosotros no es el subpíxel amarillo, sino el precio, el sistema operativo, la conectividad y el soporte HDR real.
Eso sí, no se puede negar que lo de Hisense en este CES ha sido una declaración de intenciones bestial. En 2025 ya fueron los primeros en llevar el RGB MiniLED a una tele de consumo, y ahora en 2026 van más allá con versiones mejoradas y una ambición descomunal.
¿Están exagerando? Puede. ¿Nos lo vamos a perder? Ni de broma.




