La llegada de los televisores Mini LED RGB es un hecho. Hoy probamos la Hisense UR9S, el tope de gama de televisores de la marca china con esta tecnología puntera (sin contar con las nuevas UX de 110 y 116 pulgadas, claro) de un tamaño cómodo para la mayoría de salones del mundo: 65 pulgadas. Y es un absoluto espectáculo de televisor, con una calidad de imagen que pocas veces hemos visto en televisores comerciales; con un color que te deja embobado de principio a fin.
En cualquier caso, para aquellos más desconectados del mundo tecnológico, no os preocupéis: os explicaremos en breve las ventajas y el funcionamiento de la tecnología Mini LED RGB. Concretamente, este modelo cuenta con toda la dinamita necesaria para triunfar: disponbile en 65, 75 y 85 pulgadas, cuenta con un extraordinario panel con Mini LED RGB Full Array, con 1056 zonas de atenuación y un nivel de brillo deslumbrante de casi 5000 nits, ahí es nada.
Hisense UR9S: especificaciones técnicas
| Hisense U8Q | Características |
|---|---|
| Panel | Mini LED RGB (Panel 2026) |
| Diagonal | 65 pulgadas |
| Resolución | 4K UHD (3.840 x 2.160 puntos) |
| Alto rango dinámico | HDR10, HLG, Dolby Vision y HDR10+ |
| Montaje | Fijo o en pared (VESA 300 x 300) |
| Medidas | 144.8 x 83.8 x 4.5 cm (sin el pie) 144.8 x 91.4 x 29 cm (con el pie) |
| Peso | 24.4/29.2 Kg (sin/con pie) |
| Conectividad (Vídeo) | 3 x HDMI 2.1 1 x USB 3.0 + 1 USB 2.0 1 x Ethernet 1 x CI+ |
| Conectividad (Audio) | 1 x 1 x 3.5 mm y 1 entrada MiniAV 1 x HDMI eARC |
| Sonido | 4.1.2 90W Devialet |
| Compatibilidad/Estándares | ARC/eARC Sintonizador DVB-T2 + DVB-S2 WiFi 6 Bluetooth 5.4 |
| Capacidad de reproducción | MPEG4 HEVC VP9 Perfil 2 |
| Sistema Operativo | VIDAA |
| Control | 1 x Mando a distancia App |
Por qué los Mini LED RGB cambian completamente lo que conocíamos hasta la fecha

El tablero de juego cambió en el momento en que Hisense presentó su nueva gama de televisores Min LED RGB, una auténtica revolución que cambiaba el panorama de los televisores transmisivos como nunca hasta la fecha: hasta el momento, todos los televisores con matriz LCD usaban diodos Mini LED -una evolución de los LED, con mejoras en eficiencia, tamaño y precisión- de color blanco o azul. Esa luz pasaba por un filtro de color (normalmente un filtro RGB o una capa de Quantum Dots) para generar los 3 colores primarios: rojo, verde y azul.
Sin embargo, esta aproximación contaba con varios problemas: una parte de la luz azul pasaba sin filtrar y la otra chocaba con la capa de Quantum Dots cambiando la longitud de la onda y creando el rojo y el verde. Este proceso provocaba pérdidas de eficiencia (menor brillo y más consumo), además de una pérdida de cobertura cromática importante. Todo eso se soluciona con la llegada de los RGB MiniLED.
La nueva tecnología de Hisense emite directamente luz azul, rojo y verde directamente desde el chip Mini LED. Cada uno de éstos está compuesto por los tres colores primarios: rojo, verde y azul. Es decir, cada Mini LED tiene en su interior tres minúsculos emisores de luz: uno R (Red), otro verde (G, de Green) y otro azul (B, de Blue), creando así los tres colores primarios RGB.

¿Qué conseguimos con esta nueva aproximación? pues varias cosas y todas positivas. La que más impacto tiene en la calidad de imagen es la subida de la cobertura de color del espacio BT2020, consiguiendo por fin un 100% de cobertura, por lo que podremos disfrutar por fin de ver el contenido diseñado por la UHD Aliance en todo su esplendor, pudiendo apreciar así los colores en todo su esplendor, con detalles únicos que antes serías incapaz de ver.
Además, el hecho de utilizar diodos RGB MiniLED para generar directamente los colores primarios sin necesidad de filtrar luz blanca (o azul) tiene otras dos ventajas: conseguimos una mejora importante en el consumo del televisor y además son menos dañinos para la vista dado que la luz azul del RGB MiniLED se sitúa en longitudes de onda menos perjudiciales que las de un panel MiniLED convencional.
Un diseño, calidad constructiva y sonido acorde a la calidad del producto

El diseño, la conectividad y la calidad constructiva están fuera de toda duda. Encontramos en este televisor una peaga octagonal enteramente de aluminio, además de unos acabados totalmente premium que denotan que estamos ante un producto de gama alta. Lo mismo notamos en el sonido cortesía de Devialet, que consigue tantos unos magníficos resultados estéticos como acústicos gracias a sus 90W en formato 4.1.2 con compatibilidad con Dolby Atmos y DTS.
¿Qué tal el antirreflejos y los ángulos de visión? pues son magníficos gracias al uso de la tecnología Anti Reflection & Glare Free, que permite crear a Hisense una pantalla de alta ganancia con los reflejos bajo control y el uso de un panel mate.

VIDAA y los 180 Hz: Hisense consigue la perfección para los más Gamers de la casa

VIDAA evoluciona a la par que la tecnología implementada en los televisores de Hisense. Y este año ya es la perfección hecha sistema. Se nota un mimo especial en que el televisor funcione como una bala, rapidísimo estable como una roca y fluidísimo en todos los menús.
La optimización es una pasada y el sistema es fluidísimo y todo funciona al momento: ¿qué nos vamos a una sección del sistema? carga al instante. Si abrimos un ajuste de imagen, también lo hace instantáneamente. Vamos, que es rapidísimo. Además, es bastante personalizable: nos permite quitar prácticamente todos los anuncios, seguimientos y recomendaciones, evitando así la sobrecarga de la interfaz (que por otro lado, es estéticamente muy bonita).
Además, este año se han renovado parcialmente los menús, aún más intuitivos que otros años y con más opciones tanto para los gamers como para los cinéfilos. Y es que encontramos opciones interesantes como el nuevo Mapeo de tonos que funciona francamente bien y hace que el televisor siga escrupulosamente la curva EOTF que veremos luego.
Respecto al Gaming pues qué deciros: tenemos a nuestra disposición tres puertos HDMI 2.1 completos que consiguen hacer que podamos disfrutar de videojuegos a 4K con HDR, VRR y Freesync Premium a 4K y encima este año sube la tasa de refresco en estas señales a 180 Hz (de los 165 del año pasado); una pasada. Además, el sistema de atenuación local funciona igual de bien en Modo Juego y el input lag sigue siendo mínimo. Una gozada jugar en este televisor.
Calidad de imagen de cabo a rabo: ¡bienvenidos sean los RGB MiniLED!

Ya os hemos hablado de la tecnología RGB MiniLED largo y tendido, pero…¿cómo se comporta en la vida real en este modelo? pues la UR9S muestra una gama de colores extremadamente cinéfilos, con una envidiable cobertura cromática del 100% del espacio BT2020 por lo que es algo complicado de explicar sin tenerla delante, pero ya os digo que impresiona y mucho.
A nivel de zonas, encontramos 1056 zonas de atenuación en 65 pulgadas, unas zonas que se encargan del control de cada color en el diodo Mini LED, por lo que son zonas reales de atenuación. Con ellas y gracias al contraste nativo alto del panel VA usado, se consigue una imagen tremendamente impactante especialmente en fuentes HDR, donde el televisor es capaz de llegar a picos de hasta 5000 nits. Todo ello junto unido a un muy buen control del blooming gracias al sistema Full Array…impacta.

Como detalle, la opción de Mapeo de tonos ahora si funciona como debería, siguiendo la curva EOTF a la perfección al activarla y conservando todo el detalle de la imagen, por lo que unido al altísimo brillo que tiene, la tecnología RGB MiniLED y lo bien que trabaja para no mostrar blooming, estamos ante un televisor hecho para disfrutar el HDR.

Nuevo procesador Hisense Hi-View Engine AI RGB

Este año el procesador no solo trabaja con luz, también trabaja con color o como lo llama Hisense, con «retroiluminación coloreada«. Recordad que un televisor RGB MiniLED real proyecta una retroiluminación que varía en color, no solo en intensidad. Esto se traduce en que el sistema de control local (local dimming) puede ajustar de forma independiente no solo el brillo de cada zona, sino también su tono y saturación.
Es decir, a diferencia con el Local Dimming tradicional, el control de zonas del televisor debe ser capaz de gestionar, no solo el brillo de cada zona sino también la colorimetría. El resultado son miles de zonas de atenuación que responden con una precisión que las tecnologías anteriores no podían alcanzar. Y de ello se encarga el nuevo chip Hi-View AI Engine RGB, el cerebro que orquesta el comportamiento de los miles de chips de LED y adapta la imagen en tiempo real a las condiciones de cada escena.
Calcular todo eso no es fácil, por lo que la nueva bestia de Hisense ha tenido que aumentar en un 100% su capacidad de detectar escenas y aumentando tambén un 40% el número de cálculos que puede hacer. Y todo ello gracias a que se ha renovado el hardware pasando a una CPU RISC de 3 núcleos, un cálculo de IA de alta precisión de 2TOPS y un algoritmo de procesamiento de PQ de IA de modelos múltiples.
Conclusiones

Desde luego la tecnología RGB MiniLED ha llegado para quedarse. La calidad de imagen es absolutamente espectacular en todos los sentidos, gracias al uso de la emisión de color directa desde el emisor de luz en lugar de pasar por un filtro. El número de zonas de 1056 funciona realmente bien y, lo poco con lo que he podido estar con ella, no he apreciado blooming en contenido real. Además, la mejora de los reflejos y el menor consumo son dos puntos importantes a tener en cuenta.
En el aspecto gaming, tener 3 puertos HDMI 2.1 completos con VRR y AMD Freesync Premium Pro y 180 Hz con una gran Gamebar y un input lag de infarto es una combinación ganadora. Su input lag es extremadamente bajo y una de las mejores gamebar del mercado. Vamos, que es un televisor perfecto tanto para cine como para videojuegos.




