Algunas noticias a primera vista, parecen una simple curiosidad de esas que comentas en un café y ya. Pero luego te paras un segundo, lo piensas bien, y te das cuenta de que igual estamos viendo el principio de algo bastante más gordo. Y esta, sinceramente, tiene pinta de ir por ahí. Porque Instagram ya está empujando su app para televisores, primero en Fire TV y ahora en Google TV en Estados Unidos, y eso no es un movimiento porque sí.
La idea es la de llevar los Reels (y parte del feed) a la pantalla grande del salón para que consumas contenido corto tumbado en el sofá con el mando en la mano, como quien hace zapping. Y no estoy hablando solo de “ver vídeos en grande”. Estoy hablando de trasladar una forma de consumo que estaba muy asociada al móvil a un aparato que hasta ahora seguía teniendo otro ritmo, otra pausa, otro tipo de uso.
¿Van a intentar engancharnos en la tele igual que en el smartphone? Esa es la primera pregunta que me surge y yo creo que la respuesta corta es sí. Otra cosa es si les saldrá igual de bien, si cuajará en todos los mercados o si en España tardará más. Pero viendo cómo se mueve la industria últimamente, me sorprendería bastante que no acabara llegando de una forma u otra.
Del “me siento a ver una serie” al “me pongo a ver clips sin pensar”

Lo que está haciendo Instagram con esta app encaja muchísimo con lo que ya llevamos años viendo en otras plataformas. YouTube domina la televisión conectada desde hace tiempo y TikTok también ha probado ese camino. Así que Meta no quiere quedarse mirando desde la barrera mientras el tiempo de pantalla del salón se lo reparten otros.
La jugada, además, está muy pensada. No es una app “tonta” para ver cuatro vídeos sueltos. Es personalizada, muestra Reels según lo que ya consumes en tu cuenta, organiza el contenido por temas (comedia, música, lifestyle y compañía) y encima reproduce automáticamente el siguiente vídeo. Vamos, que el mecanismo está clarísimo. Menos fricción, más continuidad, más tiempo dentro.
Y eso cambia bastante la relación con la tele. Porque hasta ahora, cuando encendías el televisor, normalmente había una intención más o menos clara. Ver una peli, un partido, una serie, YouTube, jugar… Pero con este tipo de apps, la intención puede desaparecer y convertirse en consumo por inercia, que es justo lo que pasa en el móvil. Te sientas cinco minutos y cuando quieres darte cuenta llevas media hora viendo clips de cocina, fútbol, humor o gente reformando una casa en Wisconsin.
La tele como nuevo campo de batalla

Aquí es donde la “curiosidad curiosa” deja de ser anécdota. El televisor ya no compite solo por calidad de imagen o por qué plataforma de streaming tiene mejor catálogo. Cada vez compite más por tiempo de atención. Y eso, a nivel de industria, es una guerra enorme.
Meta sabe perfectamente que el salón es territorio premium. Si consigue que uses Instagram en la tele, aunque sea ratos cortos, está entrando en el espacio donde antes mandaban la TDT, Netflix, YouTube o incluso las consolas. Y si encima puedes dar like, ver comentarios, compartir Reels y vincular varias cuentas de casa, la experiencia deja de ser una prueba y empieza a parecer un producto pensado para quedarse.
A mí esto me parece importante también por otra razón. Puede cambiar cómo se diseñan las interfaces de las Smart TV en los próximos años. Si el consumo vertical, rápido y encadenado gana peso, veremos más recomendaciones agresivas, más carruseles, más accesos directos y más apps intentando atraparte nada más encender la tele. Dicho de otra manera, la batalla del “primer clic” en el salón se va a poner todavía más salvaje.
¿Llegará a España? Yo diría que sí, y casi seguro antes de lo que parece

Ahora mismo el despliegue que se ha comentado es para dispositivos Google TV en Estados Unidos, después de su estreno en Fire TV. Eso no significa llegada inmediata aquí, claro. Pero siendo sinceros, cuando una plataforma grande prueba algo así en EE. UU. y ve que funciona, lo normal es que termine expandiéndolo. Igual tarda, igual llega por fases, igual al principio solo en ciertos dispositivos… pero la dirección está bastante clara.
Además, el contexto acompaña. En España cada vez hay más Smart TV en el salón, más gente usa la tele para todo (series, vídeos, música, deporte, directos) y el consumo de contenido corto no deja de crecer. Si ya nos hemos acostumbrado a abrir YouTube en la tele para ver vídeos sueltos, el salto a Instagram TV no suena nada raro. De hecho, para mucha gente joven será de lo más natural.
La parte interesante, al menos para mí, no es solo si llega o no. Es qué efecto tendrá en nuestros hábitos. Porque una cosa es usar la tele para ver algo que has elegido y otra muy distinta convertirla en una máquina de “siguiente, siguiente, siguiente” con vídeos que no ibas buscando. Y sí, suena un poco dramático, pero es que esa es la realidad del negocio de la atención.
En fin, que esto parece una simple app más y ya. Pero huele a cambio de costumbre. Y cuando cambia la costumbre, cambia el mercado. La tele del salón lleva años transformándose a toda velocidad, pero este movimiento de Instagram apunta a algo muy concreto. Que la gran pantalla también quiere su trozo del enganche que hasta ahora era casi exclusivo del móvil. Y si eso termina cuajando en España, vamos a tener tema para rato.




