Normalmente soy una persona bastante simple. Tanto en franquicias grandes como Star Wars como en casos menos relevantes mediáticamente, suelo entrar a las películas y series sin ver nada más que un pequeño resumen sobre la opinión de los críticos, o incluso revisar el porcentaje de aprobación de la misma en diversas plataformas, pero en este caso he tenido la genial idea de hacer lo contrario. Gracias a una publicación que me ha aparecido en X/Twitter me he enterado del nombre del guionista, tras lo cual he buscado sus trabajos anteriores, y francamente he terminado más que decepcionado.
No es que tuviera mucho interés en la nueva trilogía de Star Wars. La última no me gustó especialmente, y todo apunta a que Disney no aprenderá de sus errores del pasado, pero ahora mismo mi interés está cayendo por minutos tras haber echado un pequeño vistazo a estos detalles, los cuales francamente me han dejado preguntándome por qué esta empresa contrataría a un creativo de esta clase para un proyecto tan importante.
Voy a dejarme de misterios. El guionista para la próxima trilogía de Star Wars es Simon Kinberg, un nombre que probablemente no te sonará, pero que ha trabajado como guionista de muchas producciones a lo largo de los años, y no todas especialmente exitosas en lo narrativo.
Star Wars está perdida
Cabe resaltar que no tengo ningún problema con Simon Kinberg, es un creativo que se ha labrado una carrera, y probablemente cuente con buenos trabajos y existe la posibilidad de que termine ofreciendo buenas películas de Star Wars, pero la verdad es que los fans del cine de superhéroes por ejemplo no lo recordamos tan bien. Por hablar de dos de sus trabajos que más me han hecho arquear la ceja, fue guionista en X-Men: Fénix oscura y Cuatro Fantásticos (la de 2015), consideradas ampliamente como dos de las peores películas de superhéroes de la historia.
Alguien podría argumentar que hablo sin saber, pero he visto estas dos películas, y otras tantas de la filmografía de Kinberg como X-Men: Apocalipsis o X-Men: La decisión final, y la verdad es que ninguna terminó de gustarme. Cabe señalar además que estoy hablando únicamente de proyectos en los que trabajó como guionista, y es que también ha sido productor de buenas películas, como Logan o la trilogía de Deadpool, pero en estos casos no tuvo tanta implicación con la escritura de las cintas, y por tanto es difícil saber hasta qué punto el éxito fue gracias a él.
No sé si es posible que este creativo termine por sorprender y entregando tres películas que en lo narrativo esté a la altura de las dos primeras trilogías de Star Wars, pero francamente aquí me ha perdido totalmente Star Wars. Entiendo que sea una decisión tomada en base a datos que manejan ellos, o incluso puede haber entregado un boceto del guion que convenció a los ejecutivos, pero esta clase de decisiones por parte de Disney son las que arruinan una saga.
Por mi parte, me han perdido. El poco interés que tenía por el futuro de Star Wars ha desaparecido prácticamente en su totalidad, y es que veo muy difícil que la misma persona que escribió guiones simples, sin alma y demostrando cero entendimiento del material que estaba adaptando, sea capaz de tomar el basto mundo de esta franquicia y ofrecer historias que estén a la altura. De nuevo, puedo equivocarme, y es probable que acuda a cines a verlas simplemente por curiosidad, pero tomar decisiones de este tipo con una IP que no esté en su mejor momento es una decisión bastante cuestionable.
Todavía no tenemos fecha, y ni si quiera se ha revelado quién será el director de esta trilogía, pero francamente llegados a este punto es muy difícil ver una manera de que mi interés por la misma resurja. Mientras tanto seguiré viendo en bucle las dos trilogías originales en Disney+, porque a decir verdad no han conseguido ofrecer una buena película desde el estreno de el Episodio 3 (a excepción de Andor).