Tengo que contaros esto porque me ha parecido super curioso y, a la vez, muy “2026”: JLab se ha sacado de la manga un cacharro que parece unos auriculares enormes, pero en realidad es un altavoz Bluetooth disfrazado. Y no es coña: lo llaman Blue XL Speaker Headphones y va justo de eso, de hacer la gracia… pero con especificaciones que no están nada mal.
Lo mejor es que no intentan venderte la moto como si fuese “el futuro del audio personal”. Es más bien un producto para montar el show, para ponerlo en una mesa, darle al play y que la gente diga “¿pero qué narices es eso?”. Y ahí, sinceramente, me parece que han clavado el concepto.
Y ojo, porque no es un prototipo, ni un “ya veremos”. Se puede comprar ya, cuesta 99,99 dólares, y encima lo venden como edición limitada. Vamos, el típico producto que o te hace cero gracia… o te lo compras solo por el meme.
Un “altavoz con forma de cascos” con 30W: la idea es absurda, pero el planteamiento tiene sentido

A nivel de construcción: cuerpo azul y negro, “almohadillas” tipo cuero sintético, y un formato plegable que refuerza todavía más la broma de “son cascos… pero no”. Y sí, técnicamente te los puedes poner, pero esto está pensado para colgártelo del cuello (y aceptar que vas a parecer un poco dork), o dejarlo apoyado como altavoz de sobremesa.
Lleva dos drivers de 2,5 pulgadas y dos radiadores pasivos de 2,5 pulgadas, con una potencia declarada de 30W. Dicho de otra manera, que apunta a tener pegada y cuerpo para llenar una habitación pequeña/mediana sin despeinarse, sobre todo si lo pones bien colocado en una mesa y no lo intentas usar como si fuera un “boombox” para el parque.
Y detalle curioso: el control de volumen va con un knob (ruleta) en una de las “orejeras”. Me parece un acierto, porque este tipo de cacharros se disfrutan así: físico, rápido, sin menús ni historias.
Conectividad y batería
En inalámbrico monta Bluetooth 5.4 y se queda en códecs SBC y AAC. Nada de ponerse finos con aptX, LDAC ni chorradas: aquí lo que importa es que empareje rápido, no dé guerra, y suene decente para lo que es (música, vídeos, reuniones con amigos, etc.).
En autonomía, la ficha técnica habla de hasta 20 horas. Y aquí hay truco “bueno”: dentro lleva dos baterías de 3.000 mAh. O sea, que no es magia, es tamaño: si el bicho es grande, puede meter batería grande, y por eso puede aguantar.
La carga, según lo publicado, sería de unas 3 horas usando un cargador de 10W. No es carga rápida de móvil moderno, pero en un producto de este tipo me parece correcto: lo dejas cargando mientras haces vida y listo.
Precio, edición limitada y el “factor capricho”

El precio oficial del JLab Blue XL es de 99,99 dólares, y encima la jugada viene con truco: solo lo venden en azul y dicen que hay unidades limitadas. Vamos, lo típico de “sale ahora, se comenta, se agota y ya veremos”. Si se hace viral en TikTok y compañía, seguro que sacan más colores o una segunda tanda; si no, se queda como ese producto raruno que dentro de un año ves en Wallapop y dices “ah, mira, existía esto”.
¿Yo me lo compraría? Pues depende de cómo me pille el cuerpo. Si buscas un altavoz “top” para comparar con otros y ponerte exquisito, este no es el camino: hay opciones más prácticas y con mejor relación calidad/precio. Pero como cacharro para el escritorio, una habitación, una sala de juegos o para el colega que siempre quiere algo distinto… es un regalo perfecto. Y lo mejor es que no cuesta un riñón, que estas “flipadas” normalmente vienen con sablazo y aquí, por lo menos, el precio está bastante aterrizado.
Así que nada: si lo ves por ahí, ya sabes lo que es. Y si te lo pillas, por favor, prométeme una cosa: no te lo pongas en un avión.




