En el CES hay inventos que son puro “mira qué loco soy” y se quedan en la vitrina. Pero de vez en cuando aparece uno que, aunque sea concepto, te hace pensar: esto sí tiene sentido en el mundo real. Y justo ahí entra lo que han enseñado Lenovo junto a TCL CSOT en el CES 2026: una pantalla OLED enrollable en horizontal que convierte un portátil “normal” en un ultrawide con solo pulsar un botón/tecla.
La idea está pensada para algo que hacemos muchísimos: currar en un formato cómodo y luego, cuando toca ocio, pasarte a cine o gaming con un panel panorámico sin cambiar de equipo. Eso ya de por sí suena a “quiero uno”, porque al final un portátil es eso: la máquina que te acompaña para todo.
Y además, Lenovo lo ha enseñado con un enfoque clarísimo: esto es un concepto tipo Legion, muy orientado a gaming y a esports. O sea, no es “un portátil raro”, es un intento de crear un portátil que se adapte al uso en tiempo real. Y cuando lo ves desplegarse, entiendes por qué está siendo una de las demos más comentadas en portátiles este año.
Legion Pro Rollable Concept: la idea y los modos que le dan sentido

El nombre con el que se está moviendo es Lenovo Legion Pro Rollable Concept, y ya con eso te deja claro por dónde van los tiros: portátil gaming de gama alta y con un punto muy “pro”. Lenovo no ha querido venderlo como una curiosidad, sino como un concepto que busca encajar en un uso real y repetible.
Lo interesante es cómo lo plantean: no solo “se estira”, sino que lo organizan en modos. En Focus Mode lo usas como un portátil más “normal”, con 16 pulgadas. Luego tienes Tactical Mode, que lo lleva a 21,5 pulgadas, y finalmente Arena Mode, donde se estira a 24 pulgadas para tener un ultrapanorámico de verdad. Tres tamaños, tres momentos del día, un solo equipo.
Esto, para cualquiera que use el portátil para trabajar y para jugar, es un caramelito. Porque el formato 16:10 es comodísimo para productividad (más altura útil, menos sensación de “tubo”), pero cuando quieres ver cine o jugar, el ultrawide te cambia la película: más inmersión, más amplitud, más sensación de “setup serio” sin necesidad de llevar un monitor encima.
De 16:10 a 24:9: resoluciones, tamaños y el mecanismo enrollable
A nivel técnico, el panel parte de un formato base 16:10 con 2048 x 1280 píxeles. Y cuando despliegas, pasa a 21:9 con 2986 x 1280, y si lo llevas al máximo, a 24:9 con 3413 x 1280. Es decir: no es solo “más grande”, es más panorámico, que es justo lo que quieres para cine, series y muchísimos juegos.

En tamaño también se entiende de una: de 16 pulgadas pasa a 21,5 pulgadas y termina en 24 pulgadas. Y aquí es donde la mayoría hace clic, porque 24 pulgadas ya suena a monitor de escritorio, no a “pantallita de portátil”. Para jugar, la gracia es evidente: más visión periférica, más inmersión y una sensación de amplitud que engancha. Y para cine y series, el formato panorámico se aprovecha muchísimo mejor, con una experiencia más “de sala” y menos de portátil.
El “cómo” también tiene miga. TCL CSOT habla de un sistema de doble motor con tensión, que despliega desde ambos lados para que el movimiento sea suave, controlado y con poca vibración o ruido. En cristiano: no es un panel “tirado a mano”, es un mecanismo pensado para que esto pueda ser usable de verdad si algún día se convierte en un producto comercial.
Potencia, refresco y la jugada OLED de TCL CSOT
Aquí Lenovo no ha venido con un equipo de mentira. El concepto se ha mostrado con plataforma Intel Core Ultra y se han visto configuraciones con una Nvidia GeForce RTX 5090 Laptop GPU, así que el mensaje es claro, además de una pantalla, es un concepto gaming serio, pensado para mover juegos exigentes y también tareas pesadas de creación de contenido.
Sobre el refresco, lo que se ha comentado en distintas coberturas es que puede moverse entre cifras como 120 Hz y, en algunos casos, se habla incluso de 240 Hz y 1 ms. En cualquier caso, lo importante aquí es la idea de fondo: el formato ultrawide es el que te permite exprimir de verdad un portátil gaming, porque te da más campo de visión y una experiencia más inmersiva, especialmente en juegos de conducción, shooters y mundos abiertos. Y si ese formato llega acompañado de un buen refresco, ya tienes la combinación perfecta para una experiencia “premium”.

Y el otro punto clave es TCL CSOT. Este prototipo también es un escaparate del momento de la compañía, que está empujando fuerte el OLED. TCL CSOT está metida en un proyecto enorme: una planta 8.6G (T8) con una inversión alrededor de 4,15 mil millones de dólares, usando impresión por inyección de tinta (IJP OLED). Si esta vía madura y se consolida a escala, puede ser una pieza importante para que OLED de tamaño “portátil/monitor” sea más competitivo en coste y, por tanto, para que formatos raros como este no se queden como simple espectáculo de feria.
En resumen: lo de Lenovo y TCL CSOT no es “una frikada más”. Es un concepto con sentido, con una ejecución que ya se ve funcional y con una dirección clarísima: un portátil que por la mañana es herramienta de trabajo y por la noche se convierte en ultrawide para disfrutar. Si esto termina llegando al mercado, puede abrir una categoría nueva muy golosa para los que quieren un portátil gaming diferente, de los que de verdad aportan algo.




