Te juro que hay días en los que el mundillo de los monitores se pone serio, y otros en los que directamente se viene arriba. Y este Lenovo Yoga Pro 27UD-10 es de los segundos. Porque OLED en 26,5 pulgadas, 4K, 120 Hz… vale, eso ya lo hemos visto en algún que otro pepino. Pero que encima te metan Dolby Vision y Dolby Atmos en un monitor “de Windows” es de esas cosas que te obligan a levantar la ceja y decir: ¿perdona?
Lo mejor es que esto no huele a “le pego dos logos y a correr”, sino más bien a producto pensado para el que vive delante del escritorio. Gente que edita, retoca, curra con mil pestañas abiertas, tiene el portátil siempre enchufado, hace videollamadas a todas horas y quiere un setup limpio, sin un lío de cables y cacharros por todos lados.
Y sí, aviso para navegantes: barato no es. En la web de Lenovo España ya lo tienes disponible por 1.499 euros, así que estamos hablando de un monitor de gama alta sin disimulo, de los que van directos al “quiero lo bueno y lo quiero bien montado”.
Lenovo Yoga Pro 27UD-10: OLED 4K de 26,5 pulgadas a 120 Hz

Lo primero es lo primero, panel QD-OLED de 26,5 pulgadas, resolución UHD 3840 x 2160 y refresco de 120 Hz. Es el tamaño típico “pro” que queda perfecto en escritorio: grande para trabajar cómodo, pero sin necesitar una mesa como una pista de aterrizaje.
Y ojo con los numeritos, porque Lenovo no viene flojo: 0,03 ms GtG, 10-bit real, 1.07 billones de colores y compatibilidad con DisplayHDR True Black 400. Vamos, que si lo tuyo es el contraste, las sombras y ese punch típico del OLED, este monitor viene con la receta completa.
¿Brillo? Aquí hay que entenderlo como siempre en OLED: el típico (pantalla completa) es más comedido, pero en HDR mete picos fuertes. Lenovo declara hasta 1000 nits de pico (APL 3%), y luego baja según la ventana (por ejemplo, 400 nits a APL 10%). Traducido: highlights potentes en HDR donde toca… y un comportamiento “OLED” clásico cuando la escena es muy luminosa en toda la pantalla.
Dolby Vision + Dolby Atmos en un monitor: lo raro no es que exista… es que tenga sentido
Vamos ya al titular del salseo: Dolby Vision en un monitor ya es un plus interesante (sobre todo si consumes y editas contenido HDR con cariño). Pero lo que te deja loco es lo de Dolby Atmos.
Aquí Lenovo lo acompaña con una configuración de sonido bastante seria para ser un monitor: seis altavoces (según especificaciones, 7 W x4 y 3 W x2, certificados con Dolby Atmos y Waves). Esto no es “dos altavocitos para salir del paso”, es un planteamiento bastante más ambicioso de lo habitual.

Ahora, matiz importante para no vender humo: el propio documento de Lenovo deja claro que para activar Dolby Atmos debes conectarlo a un PC con Windows 11 y usar el software Dolby correspondiente. O sea: Atmos, sí… pero con las condiciones típicas de Atmos en PC.
Y aun así, la idea es buenísima para el día a día. Porque esto es el típico monitor que va a estar en un escritorio donde haces de todo: YouTube, pelis, edición, videollamadas, música, juegos casual… y ahí tener un audio integrado decente te cambia la vida más de lo que parece. Menos cacharros, menos cables, menos “ya si eso me pongo los altavoces externos”.
Conectividad modo creador: USB4 a 140 W, HDMI 2.1 y puertos para aburrir
Aquí es donde Lenovo se pone práctico de verdad. Porque sí, puedes tener un panel espectacular, pero si luego el monitor es un drama de conexiones… mal.
Este Yoga Pro 27UD-10 trae un puerto USB-C USB4 (40 Gbps) con PD 3.1 hasta 140 W y DisplayPort Alt Mode. Esto, para el que trabaja con portátil, es oro: un solo cable, imagen + datos + carga potente. Y 140 W no es “carga justita”, es carga seria para portátiles tragones.
Y luego viene el festival: HDMI 2.1 FRL (con soporte de 4K a 120 Hz), DisplayPort 1.4 y hasta DisplayPort out para daisy chain, más un hub con 3 USB-C de 10 Gbps y 2 USB-A de 10 Gbps. Vamos, que puedes montar un escritorio “limpio” y conectar desde SSDs hasta periféricos sin tener que sacar el pulpo USB cada dos por tres.
La cámara 4K modular (y los detalles “Yoga”): esto es para vivir delante del monitor

Y aquí llega otro punto muy de 2026: la videollamada ya no es un extra, es parte del trabajo. Este Lenovo incluye una cámara modular 4K (desmontable) basada en sensor Sony IMX678, con grabación 4K a 30 fps. Y tiene una función tipo “desk view” que se activa cuando inclinas la cámara a cierto ángulo, pensada para enseñar el escritorio o lo que estás haciendo.
Además, suma 4 micrófonos integrados, que para llamadas y reuniones encaja con el concepto “todo en uno” sin depender de accesorios externos. Y en lo físico, también va bien armado: soporte de inclinación, ajuste de altura (hasta 110 mm) y montaje VESA 100 x 100 (con adaptador/transfer mount).
En fin, Lenovo ha montado un monitor que no va solo a por “se ve bonito”. Va a por el pack completo: pantalla top, HDR con Dolby Vision, audio con Dolby Atmos, hub potente, USB4 con 140 W, y una webcam 4K que encaja con el trabajo real de muchísima gente.




