LG lleva desde 2016 afinando su Serie C y, a estas alturas, se ha ganado a pulso ser la OLED «para todo» más exitosa del mercado, gracias a un buen equilibrio entre precio, calidad de imagen y extras para cine y gaming. La LG OLED C5 es la renovación de 2025 y toma el relevo directo de la C4, colocándose justo en el punto medio entre la B5 (más asequible) y la G5 (la gama alta con las últimas tecnologías) dentro del catálogo del fabricante coreano.
A diferencia de su hermana mayor, la LG OLED C5 mantiene un panel WOLED e incorpora el procesador Alpha 9 AI Gen8, situado un escalón por debajo del chip más ambicioso de LG. Pero aún así viene cargada de argumentos para seducirnos, como sus cuatro puertos HDMI 2.1 completos, el soporte para 4K a 144 Hz con VRR o la compatibilidad con Dolby Vision. Todo ello rematado con webOS 2025 y un Magic Remote actualizado.
Un televisor que, como digo en el título, es prácticamente imposible no recomendar. Y sí, ya sabemos que quizás llegamos un poco tarde porque la nueva generación está de camino, pero seguro que precisamente por eso muchos os estáis planteando adquirir la LG OLED C5. Así que hemos pensado que tenía sentido hacer un análisis de este superventas de LG. Por tanto, agradecer a LG España la cesión del producto y la confianza depositada en AVPasión. ¡Empecemos!
Diseño elegante y moderno con peana central

Antes de nada quiero comentar que el último televisor que probé de LG fue la LG OLED G3, así que llevaba un par de años sin tener entre mis manos un televisor del fabricante coreano. Aún así sé que el C5 comparte el mismo diseño de chasis que el modelo C4 e incluso que el C3. El único cambio que sí se aprecia a primera vista lo tenemos en el nuevo material que cubre la parte trasera del panel, que lo cierto es que le aporta una sensación de modelo más premium.
Al igual que sus predecesores, el C5 mantiene un perfil delgado y ligero, con unos marcos muy estrechos alrededor de la pantalla (unos 5 mm de groso) y una peana central en forma de cuña que levanta el televisor unos 7 cm, suficiente para que la mayoría de barras de sonido se puedan colocar delante sin tapar la pantalla. A mí personalmente siempre me ha gustado mucho más el diseño de peana central que el de patas, ya que aunque es un poco menos estable es más fácil de colocar.

Volviendo a la trasera, tenemos el comentado acabado «tipo piedra» que le da un toque interesante. Todo el televisor es bastante delgado, pero en la parte central tenemos una zona más gruesa que esconde la electrónica. Es lo habitual desde hace muchos años en los modelos OLED, pero debo decir que la zona «gruesa» de este C5 es mucho más delgada de lo que esperaba.
Las entradas están situadas en el extremo izquierdo del televisor, un poco metidas hacia dentro, algo que complica su manipulación cuando el televisor está colgado en la pared (es compatible con VESA 300×200). El cable de alimentación está integrado, algo que a mí personalmente no me gusta nada, y colocado en la parte central. En la parte trasera vemos una serie de canales para facilitar la gestión de cables, pero muy básicos.

La verdad es que el LG OLED C5 luce bastante bonito y tiene una calidad de construcción excepcional. Recuerdo perfectamente hace años, cuando manipulabas un televisor OLED, el miedo que teníamos a cargarnos el panel solo con levantar el televisor cogiéndolo de una zona que no fuera la idea. Esto no ocurre con la C5, el panel trasero es mucho más robusto y se puede manipular bien sin miedo a que se doble (sin hacer el burro claro).
Por otro lado, el televisor se asienta bastante bien en su base, aunque es cierto que se balancea un poco si le buscas las cosquillas. Sin embargo, en todo momento lo he visto muy robusto.

En cuanto a conectividad, la LG OLED C5 admite el ancho de banda completo de 48 Gbps en sus cuatro puertos HDMI 2.1. Esto nos permitirá aprovechar al máximo nuestros dispositivos externos, desde reproductores o TV Box hasta consolas u ordenadores gaming. Cuenta además con tres puertos USB, óptica, diversos sintonizadores y puerto Ethernet de 100 MB (sí, seguimos así). Lo que sí tienes es WiFi 6.
Como es lógico, uno de los puertos HDMI es compatible con eARC. Y hablando del audio, la C5 es compatible con Dolby Atmos sobre Dolby Digital Plus, Dolby Digital Plus e incluso Dolby TrueHD 7.1. Sin embargo, los formatos de DTS no están incluidos, así que no es compatible con DTS, DTS:X sobre DTS-HD MA o DTS-HD.
Panel WOLED, Brightness Booster y procesador alpha 9 Gen8
No voy a extenderme mucho a la hora de hablar de la parte técnica del televisor, ya que sus características podéis leerlas en la web del fabricante y, además, son muy similares a las del LG OLED C4 de 2024. Sin embargo, sí existe una diferencia vital que debo comentar. Aunque la LG OLED C5 equipa el panel WOLED que ya vimos en el modelo anterior, con una estructura de píxeles RWBG, también es cierto que LG ha hecho dos cambios que suben el nivel.
Por un lado tenemos la incorporación del procesador alpha 9 Gen8 con IA, 1.7 veces más inteligente que el del modelo anterior y preparado para incorporar todas las novedades de la IA para maximizar la calidad de imagen y sonido. Y todavía más importante, el cambio de procesador trae consigo la incorporación del Brightness Booster, un sistema de análisis inteligente que realiza el procesador en los más de 33 millones de puntos de luz independientes, ajustando la resolución, brillo y nitidez de cada escena; lo cual se traduce en un aumento del brillo.

Eso sí, cabe destacar que no todos los tamaños del C5 son iguales, ya que las mejoras de brillo no se notarán tanto en los modelos más pequeños de 42 y 48 pulgadas. Esto se debe a que el Brightness Booster está reservado a los modelos de 55 pulgadas en adelante. Yo he probado la versión de 65 pulgadas, así que sí lo tenía incluido.
El resto de características ya las hemos ido comentando. El LG OLED C5 es compatible con Dolby Vision, HDR10 y HLG; pero no lo es con HDR10+ como ya sabéis. Cuenta además con una serie de funciones guiadas con inteligencia artificial que son, digamos, curiosas. Por ejemplo, incluye un sistema de chatbot que nos ayuda a diagnosticar y solucionar problemas con el televisor. No me refiero a averías, sino a «problemas» como «no escucho bien los diálogos». Es decir, hace ajustes con solo pedírselo de una forma más natural.
También cuenta con una función de reconocimiento de voz, que permite que el televisor cambie de perfil al hablar al mando a distancia porque nos reconozca. Lógicamente hay que hacer una configuración previa, pero como decía, es algo bastante curioso.
En cuanto al audio, el LG OLED C5 equipa un sistema de altavoces integrados de 2.2 canales y 40 W de potencia. Tenemos varios modos de sonido: Estándar, Cine y AI Sound Pro; además de un nuevo Asistente de Sonido AI. La calidad de sonido es buena para ser un televisor tan delgado. Los diálogos son claros y el sonido general es decente, aunque como es lógico le falta peso en los graves. Pero es que hoy en día, con la cantidad de soluciones que tenemos para el audio a precios competitivos, escuchar una película o serie con los altavoces de la tele es casi un crimen.
Calidad de imagen

Ya hemos llegado a lo que todos estabais esperando, ¿qué tal se ve la LG OLED C5? Pues espectacular, para qué os voy a decir otra cosa. En serio, la imagen que ofrece la C5 es magnífica en todos los sentidos. Como resumen rápido os puedo decir que ofrece niveles de negro perfectos, un excelente brillo HDR, colores ricos y vibrantes a la par que naturales.
Tenemos una uniformidad excelente en todos los niveles de brillo, sin presentar efecto de pantalla sucia ni viñeteado. Y además el nuevo procesador ofrece un magnífico escalado, suavizando muy bien las imágenes de menor calidad. Aún así, he detectado que en fuentes de baja resolución o con una tasa de bits baja ocasionalmente aparece posterización, especialmente en zonas muy oscuras. No se suele notar en contenido real, se nota más en vídeos de prueba diseñados para buscar las cosquillas de los televisores, pero si os ponéis un contenido que no esté bien grabado puede aparecer.

El movimiento también es excelente, con una reducción de ruido adecuada aplicada al contenido de 24 fps para lograr una apariencia cinematográfica más natural. El llamado «TruMotion» hace un buen trabajo, pero no consigue evitar al 100% esa pequeña vibración que se produce a veces en películas y series grabadas a 24 fps. Se nota solo es escenas o momentos muy concretos, pero es algo normal en cualquier OLED, ya que se debe al tiempo de respuesta casi instantáneo de esta tecnología.
¿Y qué pasa con el brillo? Pues no tuve ocasión de probar la LG OLED C4, así que no os puedo hacer una comparativa para saber si realmente ha subido el nivel, pero sí que os puedo decir que la C5 tiene un brillo general bastante alto. De hecho, me ha sorprendido, no me esperaba un nivel tan alto. En SDR mide alrededor de 630 nits en una ventana del 10%, mientras que en HDR es capaz de quedarse muy cerca de los 1100 nits en ventana del 10% y Modo Filmmaker. De hecho, si activamos el Brightness Booster supera los 1100 nits.

Por tanto, estamos ante un televisor con una calidad de imagen realmente alta. Tiene un nivel de negro prácticamente perfecto, un excelente volumen de color SDR y HDR, viene bastante preciso de fábrica, tiene un buen escalado, ángulos de visión muy amplios y una excelente uniformidad de grises. Quizás lo «peor» que tiene este modelo sea el manejo de los reflejos, ya que si tienes una luz directa o una ventana justo enfrente siguen viéndose bastante. También es que yo estoy acostumbrado a la S95F, que es prácticamente un agujero negro.
Y en cuanto al gaming, pues que decir, también es perfecto. La LG OLED C5 tiene una frecuencia de actualización nativa de 144 Hz, ofrece un retraso de entrada muy bajo en todas las resoluciones (alrededor de 9,8 ms en 4K a 60 Hz), admite todas las resoluciones comunes hasta 4K a 144 Hz y es compatible con croma 4:4:4, es compatible con FreeSync y con VRR; además de contar con certificación G-SYNC. Vamos, un sueño para cualquier jugador.
Experiencia de uso y funciones de webOS
El LG OLED C5 utiliza la versión 2025 del sistema operativo webOS de LG, del cual os hemos hablado muchísimas veces en AVPasión. Así que no me voy a extender mucho en este apartado. Una función que he vista bastante interesante es la posibilidad de utilizar perfiles de usuario, que permite personalizar la página de inicio según la persona que esté utilizando el televisor.

Mucho menos interesante es que el sistema tiene bastante publicidad, con un carrusel de anuncios colocado en la parte superior y también en la parte inferior. Por suerte, los anuncios se pueden desactivar desde el menú de ajustes. También es posible desactivar la función de recomendaciones de contenido. Haciendo estos dos simples movimientos el sistema se vuelve mucho más agradable y limpio.
webOS es un sistema bastante ágil, que funciona fluido a la hora de abrir y cambiar entre aplicaciones. Por otro lado, LG ofrece un panel de ajustes rápidos que permite cambiar varias opciones clave sin cargar el menú completo. Algunos ajustes de imagen se pueden modificar mediante superposiciones compactas en pantalla, lo cual resulta práctico, pero otros ocupan gran parte de la pantalla, lo que dificulta evaluar el impacto visual de los ajustes. Eso sí, el menú de ajustes sigue el mismo diseño que llevamos muchos años viendo.
Por lo demás, la biblioteca de aplicaciones de LG es bastante extensa, con una amplia selección de plataformas de streaming, que es al fin y al cabo lo que buscan la mayoría de usuarios. Además tenemos acceso a todas ellas con la máxima calidad. Por otro lado, el LG OLED C5 también es compatible con Apple AirPlay 2 y Google Cast, lo que facilita la transmisión de contenido desde el móvil. Y no nos podemos olvidar de LG Channels, el sistema de canales Fast del fabricante coreano.
Conclusiones y precio

La LG OLED C5 es un televisor magnífico en todos los aspectos. Ofrece una calidad de imagen muy alta, con un nivel de brillo que, si bien no está a la altura de los modelos tope de gama como la LG OLED G5, sí que puede ser suficiente para la gran mayoría de usuarios. Y por lo demás, pues que os voy a contar, es un televisor súper completo. Cuenta con cuatro puertos HDMI 2.1 compatibles con todo, tiene un bonito diseño y cuenta con uno de los mejores sistemas operativos del mercado.
¿Puntos débiles? Bueno, como he comentado, el nivel de brillo y la calidad de imagen no está a la altura de los modelos de gama alta, que siempre tienen un puntito más en brillo, escalado y procesado. No cuenta con HDR10+, como ya sabemos, y la pantalla es bastante reflectante, así que sufre un poco si tenemos una fuente de luz directa, como una ventana justo en frente. Y no es compatible con el formato de sonido DTS.
Si a todo lo comentado le sumamos el agresivo precio que ha tenido la LG OLED C5 durante finales de 2025 y que sigue teniendo en este comienzo de 2026, pues estamos ante posiblemente el televisor más fácil de recomendar del año.





