A finales del pasado año conocimos el nuevo LG Sound Suite, un nuevo sistema de sonido inalámbrico que tiene como gran novedad la incorporación de la tecnología Dolby Atmos FlexConnect. Esta tecnología básicamente nos permite una mayor libertad a la hora de colocar los altavoces en la sala, ya que será el sistema el que se encargue de medir la sala y ajustar el sonido para que todo suene como debería. Suena bastante bien, ¿verdad?
El centro del sistema LG Sound Suite es la barra de sonido LG H7, la primera del mundo que viene con Dolby Atmos FlexConnect. A la barra le podemos añadir los altavoces inalámbricos M5 o M7, ambos con drivers de disparo ascendente. Y completa el sistema el subwoofer W7, el cual incorpora un driver de 8 pulgadas y un diseño bastante particular. El sistema permite conectar hasta 4 altavoces más el comentado subwoofer, ya sea directamente a la tele o a través de la barra de sonido H7.
Es decir, tenemos una mezcla de conceptos que quizás de primeras podría sonar un poco extraño. Por suerte, hemos tenido ocasión de probar el sistema LG Sound Suite para poder contaros de primera mano qué tal funciona. Pero antes de empezar me gustaría dar las gracias a LG España por la cesión del producto para su análisis y por la confianza depositada una vez más en AVPasión.
Diseño: los altavoces inalámbricos y el subwoofer le roban el protagonismo a la barra de sonido H7

Antes de nada, el pack que me ha enviado LG para la prueba estaba formado por la barra de sonido H7, cuatro altavoces M7 y el subwoofer W7. Es decir, he recibido el pack más completo posible de este sistema y con los mejores altavoces independientes, ya que también se puede utilizar con los M5, un pelín inferiores.
Dicho esto, vamos con el diseño. La barra de sonido LG H7 está fabricada en aluminio y revestida con una tela acústica gris oscuro que le confiere un aspecto elegante, funcional y discreto. Tiene un perfil bastante bajo, así que es poco probable que obstruya la parte inferior del televisor (dependerá de su diseño claro).

Equipa una pequeña pero atractiva pantalla OLED que indica claramente el formato de lo que se está reproduciendo, situada en una de las esquinas. Esta pantalla no está bajo la tela acústica, como suele ser habitual en la mayoría de barras de sonido, así que se ve bastante bien. Además tiene una función que atenúa automáticamente el brillo de la misma para no distraer, así que está bastante bien pensada.
La H7 es una barra de sonido grande, con unas dimensiones de 6,3 x 120 x 14,3 cm (alto x ancho x profundidad) y un peso de 7,7 kg. En el borde superior de la barra encontramos varios botones grandes y con un clic perceptible para cambiar el volumen y la entrada, así como un botón personalizable con forma de corazón que se puede vincular para reproducir música instantáneamente desde LG Radio+ o desde Spotify.

En la parte trasera encontramos los conectores situados en un hueco y colocados en posición horizontal normal, nada de posiciones extrañas que dificultan la conexión. También llaman la atención los radiadores que tenemos en la parte posterior. En cuanto a conexiones, ya vemos uno de los, para mi, fallos del sistema. Y es que LG ha decidido colocar un solo puerto HDMI eARC, el que va conectado al televisor. Luego ampliamos, pero esto condiciona bastante el uso del sistema.
Volviendo al diseño, lo cierto es que la H7 es una barra de sonido discreta pero al mismo tiempo bastante elegante, con una construcción de alta calidad. Es menos llamativa que otras propuestas del mercado, pero a mí personalmente me ha gustado bastante.

Un poco más llamativos son tantos los altavoces M7 como el subwoofer. Como decía, el LG Sound Suite se puede formar tanto con los M7 como con los M5. En nuestro caso hemos podido probar cuatro unidades del M7, el modelo más grande. Me ha parecido un altavoz súper atractivo, con un diseño muy acertado tanto para su uso junto con la H7 como para usarlo simplemente como altavoz inalámbrico.
Los M7 tienen un diseño cilíndrico, estando casi todo el cuerpo del altavoz recubierto por la misma tela acústica de color gris oscuro que vemos en la barra de sonido. En la parte superior tenemos una especie de saliente en acabado metálico y de color gris claro. Entre ambos se sitúan los controles físicos, que están iluminados en blanco, y en la parte inferior tenemos una luz que nos indica el estado del altavoz.

En la parte posterior del M7 encontramos un pequeño puerto bass reflex, un botón de encendido, un puerto USB-C y un switch para apagar el micrófono. Porque sí, como os decía, estos altavoces pueden funcionar de forma independiente como altavoces inalámbricos, y luego hablaremos más de ellos, pero ya os adelanto que ofrecen un muy buen sonido.
Lógicamente estos altavoces se tienen que alimentar, estando el conector en la parte inferior. Resumiendo, y de verdad os lo digo, me han parecido unos altavoces muy bonitos, con un diseño súper acertado, tanto para su uso como altavoces individuales como para crear el sistema LG Sound Suite.

Y el último elemento, pero no menos importante, es el subwoofer LG W7. El fabricante coreano ha optado por un diseño bastante diferente a lo que solemos ver en este tipo de dispositivos. El W7 luce un acabado con esquinas muy redondeadas que le dan un aspecto casi redondo. En la parte frontal tiene la misma tela acústica que hemos visto antes, mientras que el contorno es de una acabado negro mate.
En la parte superior tenemos un botón de gran tamaño que sirve para la sincronización. Y en la parte posterior simplemente los conectores. Su curioso diseño nos va a permitir colocarlo en posición horizontal para ocupar menos espacio, e incluso ponerlo debajo del sofá. Otra cosa es que a nivel acústico sea o no la mejor opción, pero por diseño podríamos pensarlo.
No lo he comentado antes, pero la barra de sonido tiene la misma iluminación que tienen los altavoces M7 en su parte inferior. Es una iluminación bastante llamativa, pero que se puede personalizar en cuanto a brillo y color. Le da un toque bastante chulo al sistema.
Altavoces por doquier

Pasemos a hablar de las características técnicas porque, como imaginaréis, tenemos mucho que contar. Para conseguir el mejor efecto Atmos necesitamos muchos altavoces, y desde luego el LG Sound Suite no peca de quedarse corto. Solo la barra de sonido LG H7 está equipada con 12 altavoces y 8 radiadores pasivos diseñados por Peerless, una empresa que lleva más de 100 años fabricando altavoces.
Más concretamente la H7 equipa ocho altavoces de rango completo (tres en la parte frontal, tres en la parte superior y uno en cada extremo), cuatro woofers (todos orientados hacia arriba) y ocho radiadores pasivos, ubicados tanto en la parte frontal como en la trasera. Todo ellos están controlados por el procesador Alpha 11 Gen 3, el mismo que equipan los televisores de gama alta del fabricante en 2026, el cual se encarga de producir lo que LG denomina como «un campo sonoro de 9.1.6 canales».
Acompañando al procesador tenemos la tecnología Sound Follow, un sistema que garantiza que el contenido que ves y la música que escuchas se centren en ti. Y esto precisamente es uno de los puntos fuertes del Dolby Atmos FlexConnect, que permite un control mayor sobre la ubicación de escucha y sobre cuándo y cómo se adapta el sonido. De hecho, la H7 también cuenta con Room Calibration Pro, que utiliza tecnología de reconocimiento espacial para analizar las características del espacio y optimizar la configuración de audio para adaptarla al entorno.

Aparcamos la barra de sonido a un lado para hablar del M7, el altavoz inalámbrico que podremos usar como altavoz surround en nuestro sistema LG Sound Suite. El M7 equipa tres altavoces de rango completo y un woofer, también diseñados por Peerless. Siendo un poco más específicos, tenemos tres drivers de rango completo de 38 mm (dos frontales y uno orientado hacia arriba) y el comentado woofer.
Esta configuración permite un sonido potente y, gracias al altavoz orientado hacia arriba, la posibilidad de crear una cúpula de audio 3D que refleja el sonido en el techo para tener un mejor sonido Dolby Atmos al usarlo junto con la barra de sonido H7 o incluso directamente con el televisor. El altavoz también está impulsado por el procesador de IA alpha 11 Gen 3 y cuenta con Room Calibration Pro.
Además, como decía antes, el LG M7 es un altavoz WiFi bastante interesante, incluso para su uso individual. Permite reproducir contenido de alta calidad sin pérdidas desde cualquier dispositivo compatible a través de Wi-Fi gracias a la incorporación de AirPlay de Apple o Google Cast. Por supuesto todo ello controlado desde la aplicación LG ThinQ.
Y no nos hemos olvidado del subwoofer LG W7, parte muy importante del sistema LG Sound Suite. El W7 es un sub con conectividad inalámbrica que equipa un woofer de 8 pulgadas capaz de bajar hasta los 26 Hz. Como podéis ver en la imagen, el driver está colocado en posición frontal, así que tenemos cierta flexibilidad a la hora de colocarlo en la sala.
Si lo juntamos todo, tenemos un sistema de 21 altavoces, ya que como decía antes el sistema LG Sound Suite admite hasta cuatro altavoces M7 o M5; además de poder combinarse también con los altavoces del televisor, siempre que sea un LG OLED C5 o G5, o bien uno de los nuevos modelos de este año.
Experiencia de uso: la tecnología Dolby Atmos FlexConnect tiene sus cositas
Tener tantos altavoces es un buen comienzo, pero sin duda la clave del sistema es la tecnología que utiliza para que todos estos drivers trabajen juntos. Hablamos claro está de Dolby Atmos FlexConnect, llamada así por su capacidad para adaptarse de forma flexible a la colocación de los altavoces. Luego hablamos de si consigue todo lo que promete.
Dicho esto, tenemos que analizar algunos detalles importantes. El primero es que el LG Sound Suite no es compatible con DTS:X. Bueno, puede que no sea una gran pérdida. El segundo, ye este sí que lo veo muy importante, es que el LG Sound Suite no tiene una entrada HDMI dedicada. Es decir, debes conectar todas las fuentes externas al televisor y de ahí, usando la conexión eARC, pasar el audio a la barra de sonido.

Y lo siento, pero es una decisión que no entiendo. Me pasó lo mismo con la Sonos ARC Ultra. No consigo comprender cómo barras de sonido de este nivel tan alto opta por apostarlo todo a la conectividad del televisor. ¿Por qué me pongo así? Bueno, si solo utilizáis el televisor para ver contenido en streaming esto no os afecta en absoluto, podéis estar tranquilos. Imagino que la mayoría lo hacéis así y por eso los fabricantes optan por esta solución.
Pero si usáis un reproductor externo, tenéis un problema. Y es que la gran mayoría de televisores, incluso los más actuales, no son compatibles con el formato DTS. Y por tanto, tampoco con el formato DTS HD. Yo tengo un reproductor Blu-Ray y muchas película en formato físico que cuentan con pistas DTS HD. Pues bien, estas no se escucharán en el LG Sound Suite. Así que, lo siento, pero no creo que cueste tanto poner al menos una entrada HDMI.
Superado el «trauma» de tener solo una conexión HDMI, hablemos de la experiencia de configuración. Siendo sincero, conectar todos los dispositivos a la red wifi me resultó más complicado de lo que debería. Y es que cada componente debe añadirse individualmente utilizando la aplicación, teniendo que poner la contraseña del WiFi por separado para cada dispositivo.
Por otro lado, el subwoofer se añade al sistema mediante un proceso ligeramente diferente al de la barra de sonido y los altavoces. Un proceso poco intuitivo debo decir, ya que me costó más de lo deseado que empezara a funcionar. Tuve que «resetearlo» varias veces hasta que la barra de sonido y, por tanto, el sistema LG Sound Suite detectó su presencia.
Una vez todo conectado, la aplicación tiene una interfaz bastante intuitiva y bonita a nivel visual. El LG Sound Suite no ofrece una cantidad de funciones y modos infinita, algo que se agradece. Sí que podemos optar por cinco preajustes de sonido a los que LG llama «Efectos sonoros»: AI Sound Pro+, Standard, Clear Voice Pro, Bass Boost y Custom EQ (un ecualizador personalizado.
Personalmente he utilizado casi todo el tiempo el modo Standard, pero es el AI Sound Pro+ el que analiza automáticamente lo que estás viendo y ajusta la presentación en consecuencia. También activa la función AI Upmix, que convierte el audio entrante en una presentación virtual de 9.1.4 canales. Pero AI Upmix se puede activar de forma independiente, pero no se puede desactivar mientras AI Sound Pro+ esté seleccionado.
La aplicación nos permite mucho más que cambiar entre modos. Podemos saltar entre entradas (HDMI, WiFi, Bluetooth, USB), ajustar la iluminación de la que hemos hablado antes, cambiar la configuración del botón de favorito y también activar y desactivar el Modo nocturno. Y por supuesto podemos controlar todo lo relacionado con el sistema Dolby Atmos FlexConnect y la calibración del mismo.
Y aquí señoras y señores es donde tenemos «la chicha». Al principio es un poco lioso, porque desde la aplicación podemos manejar tanto los altavoces de forma independiente como el sistema FlexConnect al completo. Esto realmente está genial, porque podremos usar por ejemplo los M7 como altavoces para reproducir música sin necesidad de usar la barra de sonido, pero al principio confunde un poco.
Es decir, será dentro del apartado DAFC (así lo llama LG para abreviar) donde vamos a poder configurar el sistema Atmos FlexConnect. En realidad, si ya hemos conseguido conectar correctamente a la red todos los altavoces que tengamos, la configuración es bastante rápida. El sistema evalúa la posición de los altavoces y realiza un mapeo de la sala para ver dónde está colocado cada uno de los altavoces.
Yo puse dos altavoces M7 en la parte posterior, como los altavoces surround de cualquier sistema, y los otros dos colocados en posición lateral a la posición de escucha principal, es decir, lo que en los receptores AV se conoce como altavoces surround y altavoces surround back. El resultado no fue excesivamente preciso, la verdad, ya que, al menos en el dibujo que muestra, me «amontonaba» los altavoces. Lo hice 3-4 veces siempre con el mismo resultado (o muy parecido), así que lo dejé sin tocar.
Por otro lado, no entiendo muy bien cómo es que tengo que medir e introducir manualmente la distancia entre la barra de sonido y la posición de escucha. Además, la calibración se realiza al nivel de volumen actual del sistema, así que la empiezas con un volumen muy bajo, algo bastante habitual, no servirá de nada. Lo lógico sería que la calibración tuviera un volumen definido por LG, que además debería ser alto para proporcionar buenos resultados.
Una vez completada la configuración del sistema, me ha gustado que dentro de la aplicación permite ajustar individualmente los niveles del subwoofer, el altavoz central, los altavoces superiores y los canales laterales. También tenemos un ajuste de tono independiente que permite modificar por separado los niveles de agudos, medios y graves. Y una función interesante es Ajustar posición, la cual utiliza la tecnología FlexConnect para redirigir el campo sonoro hacia una posición de escucha diferente con solo pulsar un botón. Por si un día nos apetece sentarnos en otros sofá.
Ahora valoraremos la calidad de sonido propiamente dicha, pero antes debo decir que, por desgracia, he tenido algunos fallos durante el tiempo que he pasado con el LG Sound Suite. La conectividad WiFi de los altavoces ha sido bastante inestable. Algunos días encendía el televisor y el sistema de sonido y veía que algunos de los altavoces no estaban presentes. A veces eran dos M7, otras uno, otras veces el subwoofer desaparecía.
Generalmente se resolvía apagando o incluso desconectando la barra de sonido LH H7 de la luz. Pero una vez tuve que resetear todo el sistema y volver a empezar. También tuve algunos problemas con el control de volumen, y eso que probé el LG Sound Suite con un televisor LG OLED C5. A veces cuando subías el volumen no hacía caso y, de repente, se ponía a un volumen súper alto. O también al bajarlo. Es decir, era como si tuviera algo de lag. De nuevo, estos problemas se arreglaban desconectando y volviendo a conectar todo el sistema.
Ojo, eran problemas puntuales, no pasaban siempre. Pero es cierto que eran bastante molestos y que me tuvieron más tiempo del deseado configurando en lugar de disfrutando del sistema. Eso sí, debo decir que yo he probado el sistema antes de su lanzamiento oficial, así que estoy seguro de que estos fallos se solucionarán mediante actualizaciones de firmware.
Calidad de sonido
Hablemos ya del sonido. He comentado antes que el sistema LG Sound Suite ofrece diversos modos de sonido, entre ellos el AI Sound Pro+ , el cual tiene ciertas características especiales. Sin embargo, no me parece el mejor para ver cine y series. No al menos si queréis conservar el sonido lo más puro posible. Para ello mejor dejar el modo Standar.
Dicho esto, el sistema tiene sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. Me ha gustado mucho cómo trabaja el formato Dolby Atmos, ya que es capaz de colocar los objetos donde se supone que tienen que estar incluso sin tener altavoces físicos. Así pues, por ejemplo los efectos de techo están bastante bien logrados, así como los efectos envolventes. Consigue un sonido bastante tridimensional, creando una burbuja amplia.
También me ha gustado la magnífica coherencia tonal entre la barra de sonido H7 y los altavoces M7, lo que contribuye a un mejor desplazamiento del sonido a través de la sala. Sí, sé que los M7 se han creado para ello, pero aún así no todos los sistemas lo consiguen. Además, los efectos están bastante bien colocados en la sala incluso cuando el sistema de configuración del DAFC no consiguió identificar bien la posición de los altavoces.
FlexConnect también compensa eficazmente una colocación de altavoces que no sea la ideal, pero no consigue hacer milagros, así que cuanto más le ayudemos mejor. Es decir, intentar colocar los altavoces como lo haríais con un sistema normal de cine en casa. Pero si alguno de ellos no puede estar exactamente en la posición que debería, pues el sistema lo compensará de una forma bastante potente.
En cuanto a los graves, el subwoofer realiza un buen trabajo, ofreciendo unos bajos potentes y profundos. Ofrece un buen impacto en sonidos potentes, aunque es menos perceptible en las bandas sonoras más sutiles. Aún así, muy probablemente te veas obligado a reducir el volumen del subwoofer en la aplicación, ya que la calibración siempre tiende a dejarlo un poco alto. Es algo bastante habitual en las barras de sonido.
Quizás el punto más débil del sistema LG Sound Suite sean las voces, los diálogos. Suenan un poco planas, ligeramente ásperas e incluso con un toque de sibilancia. Además, en muchas ocasiones los efectos se comen el diálogo casi por completo, siendo difícil seguir la conversación. Lógicamente dependerá mucho del montaje de la película o serie que estemos viendo, pero ya sabemos que precisamente este suele ser el punto débil de la mayoría de bandas sonoras. Es decir, le falta algo de equilibrio.
Por último comentar que el M7 como altavoz individual ofrece un sonido potente, aunque quizás algo frío. Lo que comentaba del diálogo se traslada al altavoz M7 cuando funciona de forma individual, el cual se escucha bien, pero al que le falta algo de calidez y textura.
LG Sound Suite: conclusiones y precio
LG se ha lanzado a la piscina y con el Sound Suite ha buscado crear un sistema innovador capaz de competir contra las mejores barras de sonido, pero también con sistemas como el de Sonos. Y lo ha hecho apostando por una tecnología tan nueva como Dolby Atmos FlexConnect, la cual ofrece algunas ventajas que no habíamos visto hasta ahora.
¿Qué tal le ha salido? Pues como decía en el subtítulo, el sistema tiene luces y sombras. La tecnología Dolby Atmos FlexConnect funciona, no es un solo un «palabro de marketing». Permite cierta flexibilidad a la hora de colocar los altavoces y adapta bastante bien el sonido según la ubicación de los mismos. Pero de momento el «problema» que le veo es que no es universal. Es decir, si optas por el LG Sound Suite solo podrás usar altavoces de LG.
Y centrándonos en el sistema de LG, pues tenemos un buen sonido envolvente y Atmos, siendo capaz de crear una burbuja de sonido muy interesante. También ofrece buenos graves, aunque quizás un poco descontrolados. Pero falla en una parte muy importante de cualquier cine en casa, los diálogos. Muchas veces quedan opacados por el resto del sonido. Es decir, tenemos un sonido de gran impacto, pero al que le falta sutileza.
Por último, y aunque creo que se solucionarán con el tiempo, o puede que incluso ya lo esté, no puedo pasar por alto esos fallos de conexión y sincronización que he tenido. Especialmente los que provocaban que un día cuando apagara el sistema estuviera todo bien y al día siguiente al encenderlo me faltaran dos altavoces por conectar, o el subwoofer no estuviera presente. Y no me olvido de la decisión de incorporar un único HDMI, para mi algo difícil de entender.
Además, tenemos un handycap que no va a ser fácil de superar. Sí, me refiero al precio. En España todavía no tenemos los precios oficiales, pero el LG Sound Suite no va a salir precisamente económico, ya que los componentes se compran por separado. Os actualizaremos el artículo en cuanto tengamos precios oficiales.











