Llevo tiempo mirando de reojo lo de Dolby Atmos FlexConnect porque, sobre el papel, es justo lo que muchos llevamos años pidiendo: sonido Atmos “de verdad” sin volverte loco colocando altavoces en sitios imposibles. Y claro, cuando LG anunció su Sound Suite como uno de los primeros sistemas “serios” en subirse al carro, a mí se me puso cara de “esto puede estar guay”.
El tema es que una cosa es la idea y otra el precio. Y aquí LG ya ha hecho la de “te lo vendo como algo premium, así que lo cobro como premium”. Porque sí, ya tenemos cifras oficiales, y no son precisamente de “me lo compro por probar”.
De momento LG no ha publicado precios en euros para Europa o España. Los precios que están circulando como referencia “clara” son en dólares (y también se han dado cifras en libras para Reino Unido). Aun así, y siendo realistas, no suele haber una diferencia brutal cuando llegue aquí (más allá del típico baile de impuestos/mercados). Así que, para hacernos una idea, los dólares nos sirven perfectamente.
Qué es la LG Sound Suite y por qué no es “otra barra más”

La Sound Suite no es un único producto, sino un sistema modular montado con cuatro piezas: una barra, un sub y dos modelos de altavoces inalámbricos. La gracia es que puedes mezclar y combinar según tu salón, tu presupuesto y tus ganas de montar un “cine en casa” sin hipotecarte… o hipotecándote un poco, ahora hablamos de eso.
Los cuatro componentes son: H7 (barra de sonido), W7 (subwoofer) y los altavoces inalámbricos M7 y M5. Y aquí viene lo interesante: la promesa de FlexConnect es que el sistema se adapta a cómo colocas los altavoces. La idea es que el procesamiento ajuste la escena Atmos para que el resultado sea convincente aunque tu sala sea la típica sala real de casa, no una maqueta perfecta.
Y el giro de guion de LG es este: si tienes uno de sus televisores más nuevos y potentes, el tele puede actuar como “hub” de FlexConnect y conectar directamente con el sub y/o los altavoces inalámbricos. Es decir, podrías montar un sistema con sub y surrounds sin necesitar barra. A mí esto me parece una locura interesante, sobre todo para quien quiere mínimo cacharro a la vista y que todo quede limpio.
Precios oficiales (de momento en dólares): esto no va a ser barato

Los precios que se han dado como referencia clara en Estados Unidos son estos:
- H7 (soundbar): 1.000 dólares
- W7 (subwoofer): 600 dólares
- M7 (altavoz inalámbrico): 400 dólares
- M5 (altavoz inalámbrico): 250 dólares
Y sí, suena a gama alta, porque lo es. De hecho, LG está apuntando directamente a la gente que mira cosas como Sonos sin pestañear. Si tú esperabas algo tipo “me monto un 5.1.2 por 700 euros”, esto no va por ahí.
Para que te hagas una idea rápida: si quisieras montar el pack “clásico” con barra + sub + un par de surrounds usando los M7, en dólares te vas a 2.400 dólares (1.000 + 600 + 2×400).
Ahora, insisto: no tenemos euros oficiales para España. Pero si la experiencia sirve de guía, cuando llegue aquí no va a ser la mitad, ni de broma. Lo normal es que se mueva en una franja parecida, con su ajuste habitual. Así que la Sound Suite apunta a premium sin complejos.
El “pique” con Sonos es real… y eso mola

LG no está tirando una piedrecita: está buscando pelea con el niño grande del patio. Porque en precios, por lo menos la barra, se coloca en una liga donde ya no vale con “para ser LG no está mal”. Aquí toca venir con el cuchillo entre los dientes.
Lo bueno de todo esto es que Sonos tenga competencia ambiciosa. Y más aún si esa competencia viene con una tecnología distinta como FlexConnect, que en la práctica podría ser un cambio real para mucha gente. Menos instalación “quisquillosa”, más libertad de colocación y la tele como centro del sistema… suena a idea potente.
Lo malo es que, con estos precios, LG se ha puesto el listón ella sola. Porque el usuario que paga 1.000 dólares por una barra no perdona “un sonido correcto”. Quiere pegada, escena, claridad en diálogos, burbuja Atmos convincente y control de graves sin emborronar. Y eso, en audio, no se regala.
A mí, personalmente, me gusta que LG haya ido “a lo grande” y no con medias tintas. El concepto pinta muy bien. Pero con este pricing, la Sound Suite no puede ser “prometedora”: tiene que ser excelente. Y cuando aterrice por aquí con precios en euros, veremos si el mercado español la recibe con ganas… o con esa mirada de “te has venido arriba, colega”.




