Lo primero que pensé al ver esto fue exactamente lo mismo que tú: “el que lo ha inventado tiene que estar loco”. Porque una cosa es que un móvil sea “ruggerizado” y otra que parezca un ladrillo con esteroides que, además, decide meterte un proyector, una luz de camping y una batería monstruosa de 17.600 mAh en el mismo chasis. Y sí, suena a idea de sobremesa con colegas: “¿y si le ponemos también un proyector, qué puede salir mal?”.
Pero claro, luego te paras un segundo y piensas: vale, esto no es para alguien que quiere un móvil fino y cuqui. Esto es para el que se va al monte, trabaja fuera, hace rutas, acampa, o simplemente quiere un teléfono que aguante lo que le eches y que encima haga de “navaja suiza” cuando no hay enchufes cerca. Y ahí, aunque me siga pareciendo una locura, empiezo a ver el punto.
Porque el 8849 Tank X no se corta: proyector de 220 lúmenes, linterna de camping de 1.200 lúmenes, batería de 17.600 mAh y carga rápida de hasta 120 W. Todo junto. Y eso, quieras que no, es un concepto que como mínimo te saca una sonrisa.
8849 Tank X: el “móvil ladrillo” que quiere ser tu kit de supervivencia

Vamos por partes, porque lo importante es entender la idea: esto es un móvil de nicho, hecho para ser enorme, pesado y durísimo. De hecho, queda claro con números: 31,9 mm de grosor y 750 gramos. O sea, casi como llevar medio powerbank en el bolsillo, pero con pantalla y cámaras. Para que te sitúes: lo comparan con un iPhone grande y la diferencia es de otro planeta.
Y a mí esto me parece clave: si te compras algo así, es porque te compensa el “todo en uno”. Si tú eres de los que vive pegado a un enchufe, este móvil te va a sobrar por todos lados. Pero si eres de los que se pierde por ahí, o curras en exteriores, o te vas de camping y quieres ir ligero de cacharros… pues oye, empieza a tener sentido.
Un proyector en el móvil: idea absurda… hasta que lo piensas bien

Lo del proyector es lo que más llama la atención, y normal. Aquí hablamos de un proyector integrado de 220 lúmenes. No es para montarte un cine a pleno sol, ni de broma, pero para interiores, tienda de campaña, furgoneta o una pared decente cuando cae la noche, puede darte el apaño.
De hecho, TechRadar menciona que el propio marketing lo enseña proyectando “en la naturaleza”, y yo opino igual que ellos: esto funciona mucho mejor cuando controlas la luz. Aun así, la gracia está en la libertad: puedes sacar una pantalla “grande” de la nada, sin llevar un proyector aparte. Y para una peli improvisada, una presentación rápida, o simplemente echarte unas risas con un vídeo… pues mira, no digo que lo necesite, pero entiendo que haya gente a la que le encaje.
Batería y linterna: aquí es donde el Tank X se gana el puesto
Para mí, el combo ganador real es este: 17.600 mAh de batería + linterna de camping de 1.200 lúmenes. Lo de la batería es una barbaridad para un móvil, y encima viene con carga de hasta 120 W, así que en teoría no debería ser “lo cargo tres días” cada vez.
Y la linterna, ojo, porque 1.200 lúmenes ya no es “la lucecita del móvil”. Esto ya es para iluminar una zona de verdad. Si alguna vez has acampado, o has trabajado de noche, o has tenido que apañarte en un sitio sin luz, sabes lo que significa tener una luz potente siempre encima. A mí esto me parece lo más práctico de todo el invento, sinceramente.
Pantalla, potencia y cámaras: lo suficiente para no sentirse un “troncho” inútil

Que sea un móvil raro no significa que venga pelado. Monta una pantalla de 6,78 pulgadas con resolución 1080 x 2460 y 120 Hz, así que por fluidez, sobre el papel, va bien.
Y en “músculo” tampoco va mal: MediaTek Dimensity 8200, 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Es gama media-alta en chip, con mucha memoria, pensando justo en lo que toca: que puedas tirar de apps, mapas, vídeos y lo que quieras sin que el móvil se arrastre.
En cámaras, lo más curioso es el enfoque “aventura”: 50 MP principal, 64 MP de visión nocturna, 8 MP con zoom 3x y 50 MP frontal. Lo de la cámara nocturna es muy de este tipo de teléfonos, y para según qué usos (rutas, vigilancia, trabajo nocturno) puede ser un puntazo.
Lo mejor y lo peor
Lo mejor es evidente: es un móvil que intenta sustituir a varios cacharros. Proyector, linterna potente, batería gigante… y encima con especificaciones decentes para el día a día. Lo peor también: es enorme y pesa una salvajada, así que no es el típico teléfono que te llevas “porque sí”.
Sale a la venta el 1 de febrero, pero todavía no han dicho el precio. Así que ahora mismo la pregunta no es si es una locura (que lo es), sino cuánto te va a costar la broma.
A mí, tal cual, me parece un producto rarísimo… pero también te digo: como “móvil herramienta”, tiene todo el sentido del mundo. Para el usuario correcto, esto no es un ladrillo: es un kit de supervivencia con pantalla.




