Entiendo perfectamente el runrún. Te compras un cacharro hoy y mañana sale el “nuevo”, y te quedas con cara de “me han troleado”. Con el Apple TV 4K pasa muchísimo, porque llevamos escuchando rumores de renovación desde hace una eternidad y al final… nada. Y mientras tanto, tú con la tele “smart” que a veces va fina y otras veces parece que está pensando en su vida antes de abrir Netflix.
La pregunta buena es otra: si ahora mismo no tienes ningún stick ni caja, ¿te compensa pillar uno en 2026 y olvidarte del drama? Y aquí yo soy bastante claro: sí, sigue siendo una compra muy redonda, sobre todo si lo que quieres es una experiencia rápida, limpia y sin “publicidad hasta en la sopa” cada vez que enciendes la tele.
Porque hay una cosa que, a mi parecer, no se dice lo suficiente: hay Smart TVs que están bien… y hay Smart TVs que te desesperan. Menús lentos, apps que se cuelgan, el típico “hoy no te actualizo”, y luego lo peor: con el tiempo van a menos. Con el Apple TV 4K la idea es justo la contraria: lo conectas por HDMI, lo configuras y la tele pasa a ser “una pantalla” y punto. Y eso, para mí, lo vale por completo.
Apple TV 4K en 2026: el valor está en lo “fácil” (y en que va como un tiro)

El Apple TV 4K actual sigue siendo el modelo oficial, con dos versiones: 64 GB y 128 GB con Ethernet. Y sí, es 4K con Dolby Vision, HDR10+ y Dolby Atmos, que para cine y series es justo lo que quieres tener cubierto sin ponerte a hacer malabares con compatibilidades raras.
Luego está el tema “sensación de gama alta”. Y es que el Apple TV 4K es un aparato que va fluido, que responde al mando sin retrasos raros y que no te mete banners gigantes por el sistema. Y cuando estás en casa a las once de la noche, con ganas de darle al play y ya, eso vale dinero. Es como pasar de un coche que te arranca cuando quiere a uno que siempre está listo.
Y Apple también ha metido cariño al sistema. Con tvOS 26 llegó el rediseño “Liquid Glass”, pero lo importante es lo práctico: mejoras para que el contenido y la navegación estén más centrados en lo que estás viendo. Además, con tvOS 26 Apple ha metido “Automatic Sign-In”: una función para vincular cuentas de apps compatibles a tu Apple Account y así ahorrarte parte del circo de meter usuario y contraseña con el mando… siempre que la app lo soporte.
El “miedo” a que salga uno nuevo existe… pero no debería bloquearte

Ahora, el elefante en la habitación: hay rumores de un Apple TV 4K nuevo para 2026. Y sí, eso te puede dejar paralizado. Te lo digo como se lo diría a un colega: esperar por rumores es comerte la ansiedad gratis. Sobre todo si ahora mismo no tienes nada y lo que quieres es mejorar YA tu experiencia de streaming.
Además, incluso si mañana anuncian uno nuevo, el actual no se convierte en calabaza. No es un móvil que se queda corto al año. Bien usado, te puede durar años perfectamente. El contenido seguirá siendo el contenido, y el Apple TV seguirá haciendo su trabajo: mover apps, reproducir en buena calidad y darte un sistema decente.
Yo, desde mi punto de vista, si tienes una tele que va lenta, o te da pereza su sistema, o simplemente quieres algo estable y sin anuncios por todas partes, cómpralo y disfruta. Si eres de los que vive pendiente de “lo último”, entonces sí, te vas a torturar igual compres hoy o en seis meses… así que casi mejor no entrar en ese bucle.
Entonces… ¿para quién SÍ merece la pena en 2026?

Para ti, especialmente, si estás justo en el caso de “no tengo ningún stick ni box”. Yo esto lo he notado mil veces: con algunas teles una app va fina y otra te saca canas. Con el Apple TV, en general, todo se ve más uniforme, abras Netflix, Prime Video, Disney+, Apple TV+ o lo que uses… y eso se agradece una barbaridad.
Y si encima ya estás metido en Apple (iPhone, AirPods, lo que sea…), pues mejor todavía: todo se entiende a la primera y va bastante “sin fricción”. Pero incluso aunque pases de Apple y solo quieras ver series: como cajita para streaming, es de las más top que puedes comprar ahora mismo en 2026.




