Hay productos que no son para todo el mundo… y justo por eso molan tanto. Porque no están pensados para “enchufar y listo”, sino para esa gente que se toma el cine en casa y el estéreo como un proyecto de vida. Y sí, esto huele a nuevo cacharro fetiche para cafeteros del audio.
miniDSP acaba de soltar un puñado de novedades que, si te va el cacharreo, te dejan con la ceja levantada. La estrella es el Tide16, su primer salto serio a una plataforma inmersiva con Dolby Atmos y DTS:X, pero alrededor vienen más cosas bien jugosas: un jig de medición de auriculares (EARS Pro) con pinta de herramienta de laboratorio, y opciones para meterte en Dante/AES67 sin montar un drama.
Lo mejor es que aquí no va de “poner logos” y ya. Va de montar sistemas complejos, con muchos canales, varios subwoofers, una sala complicada, integración con estéreo… y tener por fin un “cerebro” que no te obligue a renunciar a la parte audiófila por el camino. El típico producto que no “necesitas”… hasta que lo ves y dices: vale, ahora sí lo necesito.
miniDSP Tide16: el cerebro Atmos/DTS:X que te ordena el cine en casa

Lo primero: Tide16 no es un cacharro más. Es la primera plataforma inmersiva de miniDSP y llega con una idea clara: decodificar y procesar hasta 16 canales para que montes desde un 7.1.4 hasta configuraciones con subwoofers a saco sin hacer malabares.
Aquí hay dos detalles clave. Uno: va con un procesador Quad Core ARM, o sea, hay músculo para procesado serio y para ir con margen a futuro. Dos: lo plantean como hub de verdad, con control fino para ruteos, matrix, delays, EQ… todo el veneno del bueno, pero con la intención de que sea manejable y no un infierno.
Y lo que más me gusta de este enfoque es que miniDSP está diciendo “vale, te doy una plataforma inmersiva… pero no te obligo a escoger entre home cinema y audio fino”. De hecho, por especificaciones y filosofía, la idea es que el rendimiento en estéreo no se vaya por el desagüe solo por tener un bicho preparado para cine en casa.
Dirac Live, Bass Control y ART: lo gordo viene incluido y eso cambia el panorama

Aquí es donde a muchos se les va a escapar una sonrisilla. Tide16 incluye licencias de Dirac Live, Dirac Live Bass Control y Active Room Treatment (ART) desde el minuto uno. Nada de sumar extras, nada de “ya si eso más adelante”.
O sea, no es solo “corrección de sala”. Es poder tratar el grave con cabeza, coordinar varios subwoofers como toca, y si te pones fino de verdad, entrar en ART, que ya es el nivel de “vale, vamos a tomarnos la sala en serio”. Esto, obviamente, es para gente que va a medir, probar, comparar y volver a medir. Y precisamente por eso tiene sentido que venga tan orientado al usuario sibarita.
Lo interesante es que miniDSP también deja claro que ART está ligado a la serie Tide, no a otros productos. O sea, aquí están marcando territorio con un “esto es la nueva era”, y no un simple añadido.
Conectividad de la buena: HDMI con eARC, Bluetooth con LDAC y 16 salidas XLR
En conexiones, Tide16 viene con tres entradas HDMI y eARC, que es justo lo que quieres si tu tele es el centro de todo y no te apetece inventarte planes raros para sacar audio multicanal.
Luego está el lado más serio del asunto. 16 salidas analógicas balanceadas por XLR. Esto no es postureo, es un mensaje bastante directo. Si tienes etapas, activos, subwoofers múltiples y un rack que parece la sala de máquinas del Titanic, este aparato está pensado para ti.
Y como toque práctico, también mete USB audio, red, entradas analógicas, varias entradas digitales y Bluetooth con LDAC y aptX HD. Para esos ratos de “quiero poner algo rápido desde el móvil”, pero sin sentir que estás tirando calidad por la ventana.
En cuanto a disponibilidad, la marca lo sitúa para mediados de febrero y habla de un precio de 3500 dólares.
EARS Pro: medir auriculares como Dios manda, sin montar un Frankenstein

Cambio de tercio, pero con el mismo tipo de usuario en mente. Si eres de los que ecualiza auriculares, compara pads, mide IEMs o trabajas en producto, EARS Pro tiene muy buena pinta porque apunta a lo que de verdad importa: medir de forma repetible.
La clave está en que se apoya en acopladores IEC 60318-4, una pinna de silicona “humana”, calibración por unidad y una cápsula de medición con enfoque de bajo ruido. Esto ya suena a herramienta, no a gadget. Además, lo venden como un sistema bastante completo, con electrónica integrada y conectividad pensada para que lo enchufes al ordenador y te pongas a trabajar sin perder la tarde.
El precio de salida está en 1550 dólares, y la idea es que empiece a enviarse en unas semanas.
Dante y AES67: Flex HTn y Flex Eight-N para el que quiere audio en red

Y para el que está en modo instalación pro, multiroom o simplemente “quiero que el audio vaya por red como toca”, miniDSP ha sacado versiones con Dante/AES67 de sus Flex.
El Flex HTn, por ejemplo, puede recibir multicanal por eARC o USB y moverlo por Dante, aunque hay un matiz importante: para multicanal necesitas que la fuente entregue LPCM, porque no es un cacharro para decodificar bitstream Dolby o DTS por sí mismo. Dicho en cristiano, aquí la configuración de la fuente importa mucho.
El Flex Eight-N va más por la línea de procesador para activos, subs y setups híbridos, con la gracia de integrar Dante sin tener que montar conversores por fuera.
Al final, lo que está haciendo miniDSP es ampliar su mundo hacia dos sitios muy concretos: el home cinema inmersivo serio con Dirac a lo bestia, y el lado laboratorio/medición para auriculares. Y si eres de los que disfrutan tanto afinando como escuchando… malas noticias: tu cartera acaba de temblar un poco.




