Llevo muchísimos años jugando videojuegos, y lo he hecho de demasiadas maneras diferentes. Desde en un gran televisor gaming, hasta en monitores convencionales, pasando por consolas u ordenadores portátiles que incluyen su propia pantalla.
Tras haber probado prácticamente todo lo que el mercado puede ofrecer, y de forma intensiva en todos los casos, como para poder llegar a una conclusión.
A continuación, te explicaré dónde es mejor jugar, en un monitor o en un televisor, y desde ya te adelanto que la respuesta es un «depende» de manual, porque cada caso es un mundo.

Monitor o televisor: esta es la respuesta
Para empezar es necesario dejar claro que hay varios tipos de videojuegos muy diferentes, los cuales se disfrutan mejor en entornos completamente opuestos.
Empezando por juegos multijugador, la respuesta es clara: lo mejor es jugarlo en un monitor. Se tratan de videojuegos que requieren de reflejos rápidos, lo que a su vez requiere de tasas de refresco bastante altas, algo que es mucho más común en monitores, los cuales comúnmente pueden superar los 200 Hz. Además, lo mejor es evitar el input lag, y para eso no solo es importante un tiempo de respuesta bajo, sino también jugar en teclado y ratón, dado que el mando no es tan directo.
Además, también podría recomendar el uso de monitores en juegos de acción frenéticos, en los que también se requiere de movimientos rápidos y precisos, donde indudablemente siguen ganando los monitores, gracias a sus tasas de refresco y tiempos de respuesta.

Ahora bien, en el resto de casos indudablemente es mejor la opción de un buen televisor para gaming, y me sobran las razones para justificar esto.
Para empezar, la mayor cantidad de pulgadas se lleva bastante bien con las resoluciones altas como el 4K (3840 x 2160), siendo que precisamente esta resolución se está asentando bastante en el gaming moderno, especialmente en consolas como PlayStation 5. Curiosamente los monitores están centrados en el mundo del PC, donde todavía esta resolución sigue teniendo precios prohibitivos, obligándote a apostar al menos por una NVIDIA RTX 5080, una tarjeta gráfica de más de mil euros.
Quizá un buen ejemplo de juego que merece la pena disfrutarse en un gran televisor para gaming sería Red Dead Redemption 2, o incluso el próximo Grand Theft Auto VI. Juegos relativamente contemplativos, que no requiere de movimientos precisos, y que buscan convencer en el terreno gráfico y artístico, algo que destacará mucho más en una gran pantalla de un televisor que en el limitado panel que solemos tener en monitores.

Cualquier opción es buena
Ahora bien, lo que comentaba es teniendo en cuenta que tengas la opción de decidir, basándote especialmente en qué tipo de videojuegos sueles disfrutar, pero la realidad es que puedes disfrutar de la experiencia en cualquiera de los dos tipos de dispositivos.
En un buen monitor podrás disfrutar de un buen juego contemplativo para un solo jugador, mientras que en un gran televisor gaming podrás también puedes tener una gran experiencia en títulos multijugador que requieren de experiencias con buenos reflejos.

Además, todavía sigue siendo palpable que los monitores están pensados para jugar en PC, mientras que los televisores son el foco de las consolas, eso es una realidad incontestable que se nota bastante especialmente en las especificaciones de los mismos.
Aun así, la realidad es que para juegos multijugador y competitivos es mejor un buen monitor, mientras que por lo general para experiencias de un solo jugador es mejor un televisor de gran pulgada y buenas especificaciones para gaming. Si tienes una preferencia por cualquiera de estos dos tipos de juegos, ya sabes lo que debes elegir si tienes la oportunidad de hacerlo.



