Los auriculares inalámbricos llevan años peleándose por tener mejor cancelación de ruido, más autonomía o un sonido cada vez más refinado. Los nuevos Neurable One, sin embargo, llegan con algo bastante más raro bajo el brazo: 12 sensores capaces de registrar la actividad eléctrica de nuestro cerebro mientras los llevamos puestos. Y no, no necesitas colocarte ningún electrodo extraño en la cabeza.
Todo está integrado directamente en las almohadillas. Neurable ha escondido ahí sus sensores EEG para que los auriculares puedan analizar diferentes patrones relacionados con nuestra concentración, fatiga o carga cognitiva. Tú simplemente te los pones, conectas la aplicación y los utilizas como cualquier otro modelo inalámbrico.
La idea es que toda esa información acabe convertida en datos bastante más fáciles de entender desde el móvil. Por ejemplo, los Neurable One pueden detectar cuándo empieza a caer nuestra concentración y avisarnos de que quizá ha llegado el momento de descansar. Algo que hasta hace no demasiado necesitaba bastante más equipamiento que unos simples auriculares.
12 sensores EEG escondidos dentro de las almohadillas

El tema está precisamente en esos sensores. Los Neurable One integran 12 sensores EEG de tejido seco repartidos por las almohadillas, capaces de recoger las pequeñas señales eléctricas que genera nuestro cerebro. Después entra en juego el procesamiento de señal y la inteligencia artificial desarrollada por Neurable para separar esa información del ruido generado mientras hablamos, nos movemos o simplemente hacemos vida normal.
Desde la aplicación podemos iniciar una sesión de concentración y ver prácticamente en tiempo real cómo evoluciona nuestro nivel de atención. Si empieza a caer, el sistema puede modificar ligeramente el audio para intentar devolvernos al trabajo y, cuando detecta que estamos acumulando fatiga, recomendar uno de sus llamados Brain Breaks. No se limita, por tanto, a mostrar una gráfica después de varias horas.
También hay seguimiento a más largo plazo. Cada sesión va acumulando información para generar informes semanales y mensuales, y Neurable incluye ocho métricas cerebrales diferentes. Entre las nuevas encontramos Brain Battery, que intenta representar la reserva mental disponible, y Alpha Peak Frequency, una medición del ritmo cerebral en reposo que necesita varias semanas de datos para empezar a mostrar una tendencia más estable.
También son unos auriculares premium con ANC y drivers de berilio

Y es que aquí había un problema bastante evidente: por muy espectacular que sea toda la parte cerebral, si los auriculares suenan mal nadie va a querer llevarlos puestos durante varias horas. Neurable no se ha olvidado de ello y ha montado unos drivers de berilio de 40 mm, acompañados de cancelación activa de ruido y un modo ambiente para escuchar lo que ocurre a nuestro alrededor.
También encontramos seis micrófonos, Bluetooth 5.2 y compatibilidad con los códecs AAC y aptX. La aplicación estará disponible tanto para Android como para iOS. En autonomía, Neurable anuncia hasta 22 horas reproduciendo audio, aunque la cifra baja hasta unas 12 horas cuando mantenemos funcionando el sistema EEG. Además, 15 minutos conectados por USB-C permiten recuperar unas dos horas de uso.
Ojo porque conviene dejar claro qué hacen y qué no hacen estos auriculares. Los Neurable One no pueden leer pensamientos, palabras, imágenes ni saber exactamente qué estamos pensando. El EEG registra patrones de actividad eléctrica asociados con aspectos como la atención, el esfuerzo o la fatiga y los compara con nuestras propias mediciones anteriores. Tampoco estamos ante un dispositivo médico ni está pensado para diagnosticar enfermedades.

Los Neurable One tienen un precio de 499 dólares y las primeras unidades comenzarán a enviarse durante noviembre en Estados Unidos. Por ahora la compañía no ha anunciado disponibilidad oficial en España, así que tocará ver si esta curiosa mezcla entre auriculares premium y wearable cerebral termina cruzando también el charco.




