No sé vosotros, pero yo llevaba un tiempo pensando que el “rango medio” en auriculares de diadema estaba un poco… tristón. Mucho modelo correcto, mucha ficha técnica parecida y, al final, o te ibas a por un tope de gama carísimo o te conformabas con algo que no te hacía ilusión ni al sacarlo de la caja. Pues bien, Nothing acaba de meter un pepinazo bastante serio con los nuevos Headphone (a).
Porque sí, ya están listados por 159 euros y la gracia es que no vienen “pelados”. Vienen con cancelación activa adaptativa, con LDAC y certificación Hi-Res, con controles físicos de los que se agradecen, y con una promesa que, si se cumple medianamente, es de locura total. Hasta 135 horas de batería sin ANC. Cinco días. Una barbaridad.
Se pueden reservar ya, pero los envíos/ventas arrancan a partir del 13 de marzo (para negro, blanco y rosa). El amarillo va aparte y llega más tarde, el 6 de abril según varias fuentes.
Diseño y comodidad, sin postureo pero con personalidad

Nothing sigue a lo suyo. Ese punto “industrial” y con personalidad que o te encanta o te chirría, pero indiferente no te deja. En este caso, además, hay más color. Negro y blanco para ir a lo seguro, rosa para el que quiera algo distinto y amarillo como edición limitada para los valientes.
En peso, se quedan en 310 gramos, que está bastante bien para ser over-ear, y encima hablan de almohadillas con espuma de memoria. En la teoría eso suele ayudar a que no te acabe apretando la cabeza como si te hubieras puesto un casco de moto mal ajustado.
Y aquí hay un puntito que me gusta especialmente para un producto de este precio. Tienen certificación IP52. Que no, que no es para meterte a correr bajo un diluvio bíblico, pero para sudor, polvo y el día a día es un extra que no ves siempre, y menos en “diadema barata”.
Sonido y códecs, lo que importa cuando te quitas el marketing de encima

Vamos a lo básico. Montan drivers de 40 mm con recubrimiento de titanio, y esto normalmente se traduce en que el driver aguanta mejor cuando le pides chicha y no se desmadra tan fácil con distorsión. No es magia, pero es un buen punto de partida para un modelo de 159 euros.
Luego está el tema códecs. Aquí LDAC es la palabra que te interesa si usas Android y te gusta exprimir un poco más la calidad inalámbrica. Y además aparecen como Hi-Res y LDAC certified, que no te garantiza “sonido de 500 euros”, pero sí te dice que Nothing no ha ido a lo mínimo.
También me parece clave lo del software. Con la app Nothing X se desbloquea un EQ de 8 bandas y opciones para trastear de verdad. Esto, en auriculares, es medio partido ganado, porque aunque el perfil de serie no te encaje, si el driver responde bien puedes dejarlo a tu gusto.
Cancelación de ruido, controles físicos y llamadas, el “pack completo” de 2026
La cancelación activa aquí va con el apellido que se lleva ahora. ANC adaptativa con presets y modo transparencia, y se menciona un sistema híbrido de micros para ajustar en tiempo real. Lo típico que suena a marketing… pero que, bien implementado, funciona y te salva en metro, oficina o calle con tráfico.
En cifras, en la web oficial hablan de hasta 40 dB como máximo teórico. Importante lo de “teórico”, porque ya sabemos cómo va esto. En tu salón todo es perfecto, en la vida real entran el ajuste, el sellado, tus orejas y el ruido del mundo.
Y aquí Nothing tiene una cosa que a mí me sigue pareciendo un acierto. Controles físicos de verdad, con Roller, Paddle y Button. Nada de tocar el auricular y que se te suba el volumen porque has rozado sin querer. Además, meten funciones tipo Channel Hop y hasta botón disparador de cámara, que es una frikada útil si haces fotos en grupo o grabas contenido.
Batería y carga rápida, el argumento que te hace dejar de mirar a los “premium”

Vale, hablemos de lo que está haciendo más ruido. Hasta 135 horas sin ANC. La cifra es tan bestia que casi da risa, y aun así viene con condiciones claras de laboratorio. Volumen al 50%, AAC, funciones por defecto… lo normal. Pero incluso si luego te quedas en bastante menos, la idea está clarísima: autonomía para aburrir.
Y para el día a día, a mí me importa más esto. Cinco minutos de carga para sacar horas de reproducción. En la propia ficha de Nothing hablan de hasta 8 horas con 5 minutos en determinadas condiciones. Esto es de esas cosas que te arreglan una mañana cuando sales con prisas y te das cuenta de que los dejaste muertos.
Encima mencionan modo juego con latencia reducida (hasta 120 ms en móviles Nothing compatibles). No lo vendería como auricular “gaming”, pero para echarte unas partidas casuales sin que el audio vaya tarde, siempre se agradece.
Precio y disponibilidad en España, lo importante de verdad
159 euros en España y envíos a partir del 13 de marzo para los colores estándar. Reservas ya abiertas en la tienda oficial. Por ese precio, si la comodidad acompaña y el sonido viene mínimamente bien afinado, se meten en una zona muy golosa para quien quiere diadema con ANC sin irse a los 300 o 400 euros.
Mi consejo de cuñado bueno sería el de siempre. Si estabas mirando unos over-ear “para todo” y no querías dejarte un pastizal, estos Nothing Headphone (a) pintan muy, muy serios sobre el papel. Ahora falta lo de siempre, ver cómo rinden en la vida real, sobre todo ANC, llamadas y comodidad a las dos horas. Ahí es donde se separa el auricular apañado del que te enamora.




