Si este año en el CES 2026 has sentido que los monitores han pegado un salto raro (pero muy interesante), no es cosa tuya. No estamos solo ante “más hercios y ya”. La sensación general es que por fin se está intentando unir todo en el mismo producto: resolución alta para trabajar a gusto, fluidez seria para jugar, y una conectividad que no te obligue a tener un pulpo de cables detrás de la mesa.
Y ojo, porque también ha habido un giro que me parece clave: la guerra del OLED ya no va solo de negros perfectos, va de algo mucho más terrenal… que el texto se vea nítido y que puedas vivir en el escritorio sin estar pensando todo el rato en “esto se verá raro” o “esto igual no es para mí”. ASUS lo ha verbalizado clarísimo con su enfoque de RGB stripe, y MSI directamente lo ha metido como argumento técnico de su nueva generación.
Así que sí, si lo que querías era un recopilatorio “de verdad” con lo más tocho que hemos visto en monitores en el CES, aquí lo tienes. Sin postureo, sin vender humo, y con la mirada puesta en lo importante: qué se ha anunciado, qué tendencias se repiten y qué cosas, sobre el papel, pintan a pepino.
El gran titular del CES 2026: el Dual Mode ya no es un extra, es el nuevo estándar premium

Lo primero que se ha repetido hasta la saciedad es el concepto de Dual Mode. Para el que no lo tenga controlado: un mismo monitor que te deja elegir entre “modo resolución alta” y “modo competitivo”. En la práctica, eso significa algo tipo 5K/5K2K a 165 Hz para trabajar y jugar bonito, y con un click (o un ajuste) pasar a QHD o Full HD a 330/480/720 Hz cuando te entra el veneno del competitivo.
Y aquí LG ha ido con el cuchillo entre los dientes. Porque lo suyo no es un modelo suelto: han montado un catálogo que te grita “2026 va de esto”. Tienes desde un 39 pulgadas 5K2K con Dual Mode (165 ↔ 330 Hz) hasta el famoso 27 pulgadas que se pone en 540 Hz en QHD y sube a 720 Hz en HD. Sí, has leído bien: 720 Hz.
La lectura es clara: los fabricantes ya no quieren que el usuario elija entre ‘monitor para trabajar’ o ‘monitor para jugar’. Quieren que te compres uno “definitivo” y te olvides. ¿Que luego la realidad depende del panel, del escalado y de cómo se comporte en mano? Totalmente. Pero como tendencia, este CES ha sido el CES del Dual Mode.
OLED 2026: menos “wow negros” y más “quiero texto fino y cero fringing”
Aquí viene el punto que, para mí, marca el antes y el después. En 2024–2025 el OLED en monitores se compraba por el contraste, el HDR y la respuesta. Pero había una conversación constante: texto, contornos, fringing por el layout de subpíxeles… y la típica frase de “para trabajar, mejor IPS”.
En el CES 2026 se nota que los fabricantes han dicho: “vale, esto hay que atacarlo”. ASUS, por ejemplo, ha empujado fuerte el mensaje de RGB Stripe Pixel OLED precisamente para mejorar nitidez y texto, y lo acompaña con su película “BlackShield” (que, según su comunicación, busca mejorar negros percibidos y robustez). No es una review, es lo que están vendiendo como propuesta de valor, pero el enfoque ya es significativo: no están presumiendo solo de contraste, están presumiendo de “esto también vale para escritorio”.

Y MSI ha ido por el mismo camino, pero de forma muy directa: en la ficha del MPG 341CQR QD-OLED X36 habla de “RGB Stripe sub-pixel layout” para reducir fringing y mejorar claridad de texto dentro de su “5th-gen / Tandem QD-OLED”, además del típico pack de 360 Hz y True Black 500. Esto es importante porque significa que la industria ha entendido dónde estaba el freno real para mucha gente.
En fin, OLED en 2026 quiere dejar de ser “solo para gaming y cine” y convertirse en “monitor de diario” sin excusas. Queda ver cómo rinde cada modelo en la práctica, pero el CES ya ha dejado claro el objetivo.
Conectividad: DisplayPort 2.1 y USB-C potente, por fin como debe ser
Otro tema que me ha gustado ver repetido: más DisplayPort 2.1 en gamas altas, y sobre todo USB-C con Power Delivery de verdad, no el USB-C “para salir del paso”. En la nueva hornada de LG UltraGear evo, por ejemplo, se insiste en DP 2.1 y USB-C con PD (en comunicaciones oficiales y coberturas técnicas). Eso, para quien usa portátil, es oro: un cable, carga, vídeo y hub.
Y si hablamos de “hub de verdad”, aquí el CES tiene un villano-bueno clarísimo: Dell. Porque sí, Dell se ha sacado de la manga un UltraSharp de 52 pulgadas (sí, 52) con resolución 6K ultrawide (6144 × 2560) y enfoque total en productividad. Y lo más bestia no es solo el tamaño, es que lo plantea como dock Thunderbolt serio, con una cantidad de puertos absurda y hasta 140 W de Power Delivery en Thunderbolt (según ficha y cobertura). Esto ya no es “monitor”, es estación de trabajo.
Así que, por resumir: en monitores 2026 no solo importan los hercios, importa mucho cómo encaja el monitor en tu vida real. Y este CES, en conectividad, ha sido un paso bastante evidente hacia setups más limpios.
LG UltraGear evo y compañía: el buffet libre del gaming “alto nivel”

LG ha sido, sin discusión, una de las marcas que más ha hecho ruido con monitores. Entre el anuncio de su nueva línea “evo” y el arranque de comercialización del 27GX790B coincidiendo con el CES, han dejado un mensaje muy claro: quieren dominar el “monitor premium híbrido” (trabajo + gaming).
Lo más llamativo es cómo han construido la gama alrededor de dos ideas: resolución alta sin renunciar a refresco, y Dual Mode para que el mismo monitor te sirva para todo. La comunicación de LG habla de 5K/5K2K, tasas tipo 165 Hz y saltos a 330 Hz en modos alternativos, además del “bicho” de 540 Hz / 720 Hz que directamente está pensado para el que quiere competir de verdad.
¿Es esto “el monitor definitivo”? Depende de precios, disponibilidad, y de cómo se comporten estos paneles en uso real. Pero como tendencia CES, LG ha enseñado el camino: 2026 quiere monitores multiusos, no monitores de un solo truco.
Samsung Odyssey 2026: 6K, 3D sin gafas y el “show” de la inmersión
Samsung, en cambio, ha preferido diferenciarse por el espectáculo. Y no lo digo como algo malo. El gran titular de su presentación es el Odyssey 3D (G90XH): un monitor de 32 pulgadas con resolución 6K y 3D sin gafas, apoyándose en seguimiento ocular para ajustar perspectiva/profundidad según tu posición. Suena a ciencia ficción… pero es justo el tipo de cosa que el CES usa para decir “mira lo que se viene”.

Además, Samsung también ha reforzado la idea de Odyssey como paraguas de monitores ultra premium, mezclando propuestas de ultra alta resolución con gaming de alto refresco en su gama. Aquí, sin entrar en “esto es mejor o peor”, lo relevante es que Samsung está empujando la inmersión como argumento, no solo el rendimiento puro.
La pregunta que queda (y es la que yo me haría si me lo estuviera comprando) es sencilla: ¿esto llega con buen soporte de contenido/software y con precios razonables? Porque el 3D sin gafas es muy CES… pero si lo hacen bien, puede ser un “gadget” que se convierta en algo más.
G-SYNC Pulsar: la obsesión por la claridad en movimiento sube de nivel
Este CES también ha tenido un tema muy “hardcore”: claridad en movimiento, más allá de subir hercios. NVIDIA ha empujado G-SYNC Pulsar, y lo importante aquí es que hablan de una combinación de VRR con tecnologías de mejora de nitidez/motion clarity, además de sumar G-SYNC Ambient Adaptive en los modelos de lanzamiento. Y lo más relevante: no es vaporware, porque NVIDIA ha dado ventana de disponibilidad y lista de marcas implicadas (Acer, AOC, ASUS y MSI).
En paralelo, medios técnicos han ido listando modelos concretos de monitores Pulsar (por ejemplo, IPS de alta frecuencia, ultrawides OLED con QD-OLED Gen 5, etc.). Esto es importante porque pone el foco en una idea: no todo se arregla con “más Hz”. Si la claridad en movimiento mejora de forma real sin destrozar brillo o introducir artefactos molestos, puede ser un salto muy serio para competitivo.

¿Mi resumen? Pulsar es de esas cosas que hay que ver con calma. Pero el mensaje CES es clarísimo: 2026 quiere que la sensación de “fluidez real” suba otro peldaño, y no solo por fuerza bruta.
Y para currar como un señor: Dell se marca el monitor “cuatro pantallas en una”
Lo del Dell UltraSharp 52 es de esas cosas que lees y te ríes… hasta que te imaginas el uso. 52 pulgadas, ultrawide 21:9, 6K, ligera curva, panel IPS Black y enfoque a productividad salvaje: traders, data, ingeniería, ventanas por todas partes, KVM, particionado, varias fuentes… Vamos, lo que antes resolvías con dos o tres monitores, aquí lo quieren meter en uno.
Y lo mejor (para el que trabaja con portátil o con varios equipos) es el concepto de “hub”: Thunderbolt, Ethernet, puertos a mansalva, Power Delivery alto… un monitor que, literalmente, te ordena la mesa. Y sí, es caro. Pero también es de esos productos que, en entornos profesionales, se entienden rápido.
Esto, para tu recopilatorio, es importante porque equilibra la narrativa: el CES 2026 no ha sido solo “gaming loco”. También ha sido “productividad premium llevada al extremo”.
Lo que nos deja el CES 2026 y lo que hay que vigilar de verdad
Si tuviera que dejarte una idea final, sería esta: el CES 2026 ha sido el CES donde los monitores han dejado de ser un producto ‘de nicho’ por tipo de uso. Ahora el objetivo es juntar todo: resolución alta, refresco alto, buena conectividad y paneles más aptos para el día a día. Y eso, aunque suene a marketing, es justo lo que llevamos años pidiendo.
¿Lo más importante a vigilar en 2026? Para mí son tres cosas: cómo de bien funciona el Dual Mode en la práctica, si el OLED realmente mejora en texto/claridad de escritorio tal como prometen ASUS y MSI, y si tecnologías tipo G-SYNC Pulsar se notan de verdad o se quedan en “otra pegatina más”.
Y lo que queda pendiente, como siempre: precios finales, disponibilidad real en España y pruebas en mano. Porque el CES es el escaparate… pero el “veredicto” llega cuando estos bichos pisan mesas reales, con Windows, con Mac, con juegos, con Excel, con edición, con todo.




