Hay un momento en la vida en el que te das cuenta de que 48 pulgadas es el tamaño perfecto. Ni te come el salón, ni se te queda “mini” si lo pones en una habitación, y encima es ideal si lo quieres usar cerca: un escritorio grande, un dormitorio, una sala pequeña o ese “segundo televisor” que al final acaba siendo el que más usas.
Y si además has decidido que lo quieres OLED, pues sinceramente: estás jugando en ventaja. Porque en 48 pulgadas un OLED es una auténtica delicia: negros perfectos, contraste infinito, un HDR con mucho más “impacto” que en un LED normal y, sobre todo, una imagen premium incluso sin volverte loco con el presupuesto.
Así que hoy te traigo cuatro televisores OLED de 48 pulgadas que tienen todo el sentido en 2025. Dos de LG (porque sí, LG domina este tamaño), una alternativa muy potente de Samsung y la Philips para el que quiere la experiencia Ambilight.
LG OLED C5 de 48 pulgadas: la “tele comodín” para cine, series y gaming

La LG OLED C5 es el típico televisor que recomiendo cuando alguien me dice: “quiero algo bueno, no quiero fallar”. Estamos hablando de OLED evo 4K, con ese contraste infinito que hace que las escenas oscuras se vean con una profundidad brutal, y con una imagen muy equilibrada para absolutamente todo: cine, plataformas, deportes… lo que le eches.
A nivel de “cerebro”, aquí no hay tonterías: monta el procesador 4K α9 Gen8 con IA, que se encarga del escalado, del tratamiento del movimiento y del ajuste fino del HDR. Y además suele ir acompañada de mejoras tipo AI Picture Pro y ese empujón de brillo que LG mete en la gama C para que el HDR tenga más chispa. Más detalle, más limpieza, más sensación de tele premium.
Y si te va el gaming, esta es de las que te dejan dormir tranquilo: 4 puertos HDMI 2.1 a 48 Gbps, VRR, ALLM, compatibilidad con NVIDIA G-Sync y AMD FreeSync Premium, y soporte para 4K a 144 Hz (ideal si la conectas a un PC y quieres una tele de “monitor gigante”). Rematas con webOS 25, apps a patadas y una interfaz que suele ser rápida, y ya tienes un “pack” que cuesta encontrar tan redondo en 48 pulgadas.
LG OLED B5 de 48 pulgadas: el OLED sensato si quieres ahorrar sin renunciar a lo importante

La LG OLED B5 es para el que lo tiene clarísimo: “quiero OLED, quiero 48 pulgadas, pero no quiero pagar el extra del modelo más alto”. Y la buena noticia es que aquí sigues teniendo lo esencial: OLED 4K, negros perfectos, contraste bestial y esa sensación de imagen “de cine” que en este tamaño se disfruta muchísimo.
En especificaciones, la B5 no va desnuda precisamente: suele venir con procesador α8 AI Gen2, webOS 25, y un HDR muy completo para el uso real de 2025: Dolby Vision, HDR10 y HLG. Esto para series y pelis es lo que de verdad importa: Dolby Vision bien implementado y un buen mapeo de tono. Y LG en esto, normalmente, es garantía.
Y gaming… aquí viene lo gracioso: para mucha gente, la B5 ya es “más que suficiente”. Hablamos de 120 Hz nativos, VRR, y en la práctica suele ofrecer también 4 HDMI 2.1, con latencias bajas y compatibilidad con funciones típicas de juego. Además, en conectividad general suele traer lo que se espera hoy: Wi-Fi 6, Bluetooth 5.3, varios USB, eARC para barra de sonido… Es el típico televisor que compras pensando “me estoy llevando el OLED bueno, pero con cabeza”. Y muchas veces, esa es la mejor compra.
Samsung OLED S93F de 48 pulgadas: si te gusta Samsung, aquí tienes una opción top

La Samsung OLED S93F es un OLED 4K muy enfocado a que todo se vea potente: mucha nitidez, colores con carácter y un procesado que Samsung suele vender (y usar) como su gran baza con el 4K AI Upscaling Pro. Aquí el objetivo es claro: que hasta la TDT o un streaming mediocre se vea mejor de lo que debería.
En Smart TV, Samsung juega con su One UI Tizen, que es muy del estilo “ecosistema”: rápido, con un montón de apps, y muy cómodo si ya tienes móvil Samsung o te gusta cómo organiza menús y recomendaciones. Y en HDR, la marca lo empuja con su sello OLED HDR+, además de compatibilidades habituales del ecosistema Samsung
Y para gaming, la S93F viene bien armada: 120 Hz como base, 4 HDMI, e incluso aparece listada con 4K a 144 Hz por HDMI (muy enfocada a PC). Además, en conectividad suele venir muy completa: eARC, Wi-Fi, Bluetooth (en algunos listados se menciona Bluetooth 5.3)… y ese plus de “tele moderna” que Samsung suele clavar en experiencia de uso. Si quieres OLED en 48 pulgadas pero te tira Samsung, esta es sin ninguna duda la candidata
Philips OLED819 de 48 pulgadas: Ambilight, Google TV y un HDR muy completo (la “diferente”)

La Philips OLED819 de 48 pulgadas tiene un argumento que vende solo: Ambilight. En 48 pulgadas queda espectacular: la tele “parece más grande”, el visionado se vuelve más envolvente y, para series y pelis por la noche, es una gozada.
A nivel técnico, viene muy bien puesta: panel OLED 4K, 120 Hz nativos, procesado P5 con AI Perfect Picture Engine, y encima Google TV. Y esto para muchos lectores es clave, porque Google TV es sinónimo de apps, recomendaciones, comodidad y cero dramas. Es el tipo de tele que enciendes y ya sabes moverte.
Y ojo al HDR y a los extras “de cine”: aquí Philips suele ir con el pack completo, con Dolby Vision, Dolby Atmos, HDR10+ Adaptive, modo IMAX Enhanced, mejoras de movimiento tipo Perfect Natural Motion y, para los que afinan imagen, compatibilidades como CalMAN Ready. En gaming también se defiende, con HDMI 2.1 y VRR a 144 Hz por HDMI si juegas en PC. Es una OLED de 48 pulgadas que, además de verse muy bien, tiene “personalidad”.
¿Con cuál te deberías quedar?
Si no quieres fallar, la LG OLED C5 es el comodín perfecto. Es la que mejor equilibra todo: cine, series, gaming, conectividad y una plataforma Smart TV que suele ser comodísima. Es ese modelo que compras y te olvidas.
Si quieres gastar menos pero seguir en OLED “de verdad”, la LG OLED B5 es la opción sensata: te llevas la esencia del OLED y un set de funciones muy completo, especialmente si la tele va a ir a una habitación o la vas a usar a distancias cortas.
¿Eres más de Samsung y te gusta su rollo de sistema, menús y ecosistema? Pues la Samsung OLED S93F encaja como alternativa real en 48 pulgadas, con un enfoque muy fuerte en procesado y gaming. Y si quieres “la diferente”, la que te cambia la experiencia en casa, la Philips 48OLED819 con Ambilight es una elección preciosa para cine y series, con Google TV y un HDR súper completo.




