Philips no ha venido este año a enseñar cuatro teles y marcharse tan tranquila. Lo que ha presentado para su gama 2026 tiene bastante más miga de la que parece, porque hay cambios importantes en casi todos los frentes: nuevos OLED de gama alta, un salto fuerte en brillo, más ambición en gaming, cambio de sistema operativo en algunos modelos y, además, el primer televisor RGB MiniLED de la firma. No es un lavado de cara menor, ni mucho menos.
Lo más llamativo, al menos sobre el papel, es que Philips se ha subido de lleno al carro de los paneles Primary RGB Tandem OLED 2.0 en sus modelos más serios, y lo hace presumiendo de cifras muy gordas. La marca habla de hasta 4500 nits de brillo pico, soporte para 165 Hz, cuatro puertos HDMI 2.1 de ancho de banda completo y compatibilidad con Dolby Vision 2 Max, algo que la coloca entre las primeras en moverse de verdad con esta nueva versión del formato.
Pero no se han quedado ahí. Philips también ha enseñado una nueva función llamada AmbiScape, que amplía la idea de Ambilight conectando la tele con bombillas inteligentes de marcas como Philips Hue, IKEA o Nanoleaf, para que no solo se ilumine la parte trasera del televisor, sino prácticamente toda la sala.
OLED951 y OLED911: los Philips más bestias del año

Los dos modelos que van a llevarse más focos son los OLED951 y OLED911, relevo natural de los OLED950 y OLED910. Ambos montan esos nuevos paneles Tandem de segunda generación y, según Philips, no solo mejoran el brillo, sino también el tratamiento de reflejos, hasta el punto de prometer una reducción de más del 99% de los reflejos en pantalla. Ya veremos luego qué pasa en pruebas reales, porque una cosa es la cifra de presentación y otra lo que se ve en una casa de verdad, con ventanas, lámparas y el sol dando guerra, pero desde luego la promesa es de las que llaman la atención.
También hay salto importante en gaming, y aquí sí que Philips se pone seria de verdad. Los OLED951 y OLED911 montan el chip MediaTek Pentonic 800, lo que por fin les permite ofrecer cuatro HDMI 2.1 completos, todos con VRR y ALLM, además de soporte para hasta 165 Hz. Eso, unido al nuevo procesador P5 AI de décima generación, coloca a Philips bastante mejor armada frente a LG y Samsung en un terreno donde antes iba bien, sí, pero no iba tan sobrada.
Y luego está el sonido, donde Philips sigue jugando su propia partida. El OLED951 apuesta por un sistema 2.2 de 70 W, con altavoces izquierdo y derecho de dos vías y nuevos drivers de graves más compactos para adelgazar el chasis sin perder pegada. El OLED911, por su parte, mantiene la colaboración con Bowers & Wilkins y monta una barra de sonido inferior con canales dedicados izquierdo, central y derecho, nuevos drivers de medios de 45 mm, tweeter de titanio de 19 mm y un subwoofer más fino con radiadores pasivos. En total, Philips habla de 81 W y de un televisor más delgado que antes. Sobre el papel, suena muy serio.
Dolby Vision 2 Max, Titan OS y un giro bastante curioso

Aquí hay otra lectura interesante. Philips no solo va a presumir de hardware, también quiere sacar pecho con el procesado. Los OLED951 y OLED911 estarán entre los primeros televisores del mundo en llegar con Dolby Vision 2 Max, una evolución del formato que añade mejoras de procesado apoyadas en software e IA. Según la marca, esta versión ayudará a ofrecer una imagen más refinada en función del contenido, aplicando ajustes como Authentic Motion o Precision Black cuando toque. Habrá que ver cuánto se nota en el uso real, claro, pero como carta de presentación pesa bastante.
También me parece llamativo que Philips haya decidido alejarse de Google TV en sus modelos altos para apostar por Titan OS. El OLED911 y el OLED951 llegarán con ese sistema, que ya da acceso a bastantes apps internacionales, aunque por ahora Apple TV sigue siendo la gran ausencia, al menos de entrada. Aquí tengo bastante curiosidad, porque Titan OS puede ser una apuesta interesante si va rápido y fluido, pero ya sabemos cómo va esto: el sistema operativo puede mejorar mucho una tele o fastidiarte la experiencia día tras día.
En tamaños también hay novedades. El OLED911 estará disponible en 48, 55, 65 y 77 pulgadas, algo importante porque Philips mete por fin una versión de 48 pulgadas en este escalón alto. El OLED951, por su parte, llegará en 55 y 65 pulgadas. Es una jugada bastante lógica, porque le permite cubrir desde el formato más contenido para quien quiere algo premium en menos espacio hasta tamaños que ya encajan de lleno en un salón serio.
También hay OLED “normales”, y ojo con el OLED811

No todo iba a ser gama alta de la que te hace sudar solo de pensar en el precio. Philips también ha renovado sus OLED más terrenales con los OLED811 y OLED761. El primero usará un panel OLED EX, nada de Tandem, pero aun así Philips habla de hasta 2500 nits en las versiones de 55, 65 y 77 pulgadas. Si eso luego se sostiene medio bien en modos utilizables, puede convertirse en uno de los OLED más interesantes del año dentro de la gama media-alta.
Además, el OLED811 no viene precisamente pelado. Lleva también el P5 AI de décima generación, el Pentonic 800, cuatro HDMI 2.1, soporte para 165 Hz y compatibilidad con Dolby Vision 2 Max. Vamos, que Philips no lo plantea como un OLED apañadito y ya, sino como un modelo muy serio para quien quiere algo potente sin irse a por el tope de gama con Bowers & Wilkins y demás extras.
Más abajo queda el OLED761, que estrenará el panel OLED SE de LG Display, más barato y pensado para apretar precios. Aquí el brillo se quedaría en torno a 1000 nits, mantiene cuatro HDMI 2.1 y AmbiScape, pero baja al P5 AI de séptima generación. Dicho de otra manera, este apunta a ser el OLED de entrada para quien quiera dar el salto al negro puro sin dejarse un dineral, algo que siempre tiene su público.
Philips se mete de lleno en el RGB MiniLED con la MLED981
Y sí, Philips también se ha metido en el jardín del RGB MiniLED. Su nueva MLED981 será el primer modelo de la marca con esta tecnología y llegará, de momento, solo en 85 pulgadas. La tele presumirá de 11.520 zonas de atenuación, hasta 2500 nits de brillo pico, procesador P5 AI de décima generación, Dolby Vision 2 Max, Titan OS y un sistema de sonido 4.1 de 70 W. La carta de presentación es cualquier cosa menos pequeña.

Lo curioso aquí es que Philips coloca este RGB MiniLED por debajo de todos sus OLED, incluso del OLED761. Y eso dice bastante de cómo ve la marca ahora mismo el mercado. Para Philips, el RGB MiniLED es importante, sí, pero su producto aspiracional sigue siendo el OLED. Y a mí esto me parece una lectura bastante sensata, porque hay fabricantes que están vendiendo el RGB MiniLED como si fuera ya el relevo natural de todo lo demás, cuando todavía queda bastante por ver fuera del marketing y de la ficha técnica.
Además de esta MLED981, Philips también ha enseñado la nueva gama PQS9001 “The One”, que llegará desde 43 hasta 100 pulgadas, con diferentes configuraciones de sonido según el tamaño y soporte para Dolby Vision 2 en su versión estándar. Aquí no hablamos de RGB MiniLED, sino de una propuesta más pensada para cubrir muchísimas diagonales y atacar un público más amplio. Es la típica gama que luego puede dar mucho juego si sale bien de precio.
Mi impresión, de primeras, es bastante clara. Philips ha presentado una de sus gamas más completas y ambiciosas en años. Tiene OLED muy serios, un OLED medio que puede dar bastante guerra, un RGB MiniLED enorme para quien quiera impacto bruto y, además, más músculo en gaming y HDR. Luego tocará ver mediciones, modos reales, EOTF, calibración, ABL y todas esas cosas que separan el marketing del producto de verdad. Pero vamos, Philips este año no está tirando una piedrecita. Ha decidido salir a jugar en serio.




