A ver, esto olía a cambio de rumbo desde hacía ya un tiempo. Pixar sigue siendo un peso pesado de la animación, nadie discute eso, pero en los últimos años ha ido sumando varios tropiezos que han hecho saltar alguna alarma dentro de Disney. Porque una cosa es tener un nombre que prácticamente ha marcado la infancia de media generación, y otra muy distinta seguir clavando pelotazos uno detrás de otro como antes.
Ahí están los ejemplos más claros. Lightyear fue un fracaso en taquilla, mientras que Elio habría perdido más de 100 millones de dólares, según distintas informaciones. Y aunque otras películas como Red o Elemental funcionaron mejor, no han alcanzado el nivel de impacto que Pixar tenía hace una década.
En ese contexto llega Hoppers, una nueva película original que acaba de estrenarse en cines y que, en realidad, representa el primer paso de una nueva estrategia dentro del estudio. Una estrategia que cambia bastante la forma en la que Pixar va a producir películas en los próximos años.
Pixar cambia la fórmula: ahora habrá más secuelas que ideas originales

Durante mucho tiempo Pixar siguió una especie de regla interna bastante clara. Por cada secuela lanzaban dos películas originales, apostando así por nuevas historias mientras mantenían vivas sus franquicias más famosas.
Pero esa fórmula ya no existe. Según diversas informaciones, la estrategia se ha invertido por completo. A partir de ahora Pixar apostará por dos secuelas por cada película original. Es decir, menos experimentos y más franquicias conocidas.
Y tiene cierta lógica si miramos los números. Inside Out 2 se ha convertido en la película más taquillera de toda la historia de Pixar, superando incluso a éxitos gigantes como Incredibles 2 o Toy Story 4. Cuando una secuela funciona así de bien, el mensaje dentro del estudio es bastante claro.
Toy Story 5, Los increíbles 3 y Coco 2 ya están en marcha

Este cambio de estrategia ya se está viendo en los próximos proyectos del estudio. Toy Story 5 llegará el próximo verano, recuperando una de las sagas más importantes de la historia de la animación.
Pero no será la única. Pixar también tiene en desarrollo Los increíbles 3, que llegaría en 2028, Coco 2 prevista para 2029 y una nueva película dentro del universo de Monsters, Inc.
Es decir, Pixar vuelve a apostar fuerte por sus franquicias más queridas. Y siendo sinceros, tiene todo el sentido del mundo. Estas sagas cuentan con personajes muy conocidos, una base de fans enorme y un potencial comercial brutal tanto en taquilla como en streaming y merchandising.
Pixar seguirá haciendo películas originales (aunque menos)
Eso sí, Pixar no va a abandonar las historias nuevas. Hoppers es precisamente uno de esos proyectos originales que el estudio quiere seguir produciendo, aunque ahora con más cuidado.
Además, Pixar ya ha confirmado Gatto, una película prevista para el próximo año que seguirá la historia de un gato negro que recorre las calles de Venecia. También sabemos que Ono Ghost Market, que inicialmente iba a ser una serie para Disney+, terminará convertida en película.
Y no solo eso. El estudio también está trabajando en su primer musical, un proyecto desarrollado por Domee Shi. Eso sí, no todos los proyectos han sobrevivido a este cambio de rumbo. Be Fri ha sido cancelada tras tres años de desarrollo, una señal clara de que Pixar está siendo ahora mucho más selectiva.
Un cambio obligado por el coste gigantesco de las películas

Detrás de todo este giro hay una cosa bastante fácil de entender. Hacer una película de Pixar cuesta un dineral, y no hablamos de calderilla precisamente. La mayoría se mueven por encima de los 200 millones de dólares, y eso antes de meter marketing, promoción y toda la maquinaria que viene después. Así que claro, cuando una funciona regular o directamente se la pega, el golpe no es pequeño precisamente.
Además, el estudio también ha tenido que apretarse el cinturón. Pixar ha pasado de unos 1500 empleados a quedarse en torno a 1100, y aun así sigue haciendo películas con un nivel técnico altísimo y sin apoyarse en herramientas de inteligencia artificial. Dicho de otra manera, siguen jugando en la liga cara de Hollywood, pero con menos margen para equivocarse.
Por eso ahora parece bastante claro que Pixar quiere ir a por historias más fáciles de vender al gran público, con personajes conocidos o con conceptos que entren rápido por los ojos. No significa que vayan a dejar de lado por completo las propuestas más personales, pero sí da la sensación de que ya no están para jugársela tanto como antes.
En definitiva, Pixar no se ha caído del mapa ni mucho menos, pero sí está entrando en una etapa diferente. Más pegada a sus franquicias más potentes y bastante menos valiente a la hora de arriesgar. Veremos cómo sale la jugada, pero lo que está claro es que Toy Story 5, Coco 2 e Incredibles 3 van a marcar buena parte del futuro inmediato del estudio.




