Y ahora sí, el CES 2026 ya ha bajado la persiana… pero si te gusta el cine en casa, no te quedes solo con lo que han hecho los televisores. Sí, este año hemos tenido muchísimo ruido con el MicroRGB, el RGB MiniLED y todas esas siglas que nos hacen felices a los que vivimos pegados a una pantalla. Pero en paralelo, el mundo de los proyectores ha ido dejando perlas muy serias.
Y es que al final hay una cosa que un televisor, por muy bestia que sea, no puede darte tan fácil: la sensación de “pantallón” de verdad. Cuando te hablan de 120, 150 o 200 pulgadas (y más), la película cambia. No es solo tamaño: es esa vibra de “mini sala de cine” que te monta en casa sin pedir permiso.
Así que hoy te traigo un repasito muy al grano, muy de “esto es lo que tienes que vigilar”, con los modelos que más han llamado la atención en el CES 2026. Porque entre diseños rarunos, mejoras en contraste, intentos de mantener el 4K gigante sin que se desmorone la nitidez y proyectores portátiles que parecen un móvil… hay bastante más chicha de la que parece.
El gran tema del CES 2026 en proyectores: tamaño brutal… y que no se te rompa el 4K por el camino

Antes de meternos con marcas y modelos, hay que entender el “drama” típico en proyección cuando nos venimos arriba con las pulgadas: cuanto más grande haces la imagen, más fácil es que se note menos nítida. Y no porque el proyector sea malo “per se”, sino por una cosa bastante lógica: los píxeles no se comportan igual cuando estiras la imagen a lo bestia.
Dicho de forma sencilla: al aumentar el tamaño, baja la densidad de píxeles por pulgada (PPI) y, si el sistema no está fino, puedes empezar a ver una imagen menos “afilada”. No siempre es un desastre, ojo, pero es un punto de dolor clásico en proyectores cuando te vas a pantallas enormes.
Por eso, una de las obsesiones que se ha visto este año es justo esa: cómo mantener pureza de imagen 4K en tamaños gigantes, sin que se desinfle la sensación premium. Y aquí es donde entra AWOL con su propuesta, y donde también se entiende mejor por qué XGIMI se está poniendo tan seria con el contraste y el HDR.
AWOL Vision Aetherion: el “no, no, mi 4K a 200 pulgadas se ve fino” (en teoría)

AWOL Vision no es la marca que todo el mundo suelta primero en una conversación de proyectores, pero ojo, porque su nueva serie Aetherion viene con un mensaje bastante claro: “vale, te dejo irte a lo grande… pero sin pagar la nitidez”.
Lo que más se ha destacado de esta familia es su tecnología propietaria PixelLock, que básicamente quiere atacar el problema de la degradación de nitidez cuando subes tamaño. Traducido a lenguaje de sofá: que el 4K no se te convierta en “4K de aquella manera” cuando lo estiras.
En esta línea, se ha hablado de modelos como Aetherion Max y Aetherion Pro, y de que la idea es preservar esa claridad incluso en tamaños muy grandes, mencionándose el objetivo de mantener el tipo hasta en 200 pulgadas. Aquí, obviamente, habrá que ver pruebas reales y comparativas, porque estas cosas se ven muy bien en una demo… y luego en casa manda tu pared, tu pantalla, tu sala y tu instalación. Pero como concepto, tiene todo el sentido del mundo.
Aurzen ZIP Cyber Edition: parece un móvil, se dobla, y aun así te saca cine “de bolsillo”

Este es el típico producto que ves y dices: “¿pero esto qué es?”. El Aurzen ZIP Cyber Edition tiene un rollo muy particular porque es tri-fold, como esos móviles plegables, y visualmente da esa vibra de gadget futurista… con un punto retro si te mola la estética “clear tech”.
Ahora, seamos claros: aquí no venimos a venderte un “home cinema killer”. Estamos hablando de un proyector portátil que ofrece resolución 720p y que promete un tamaño de pantalla de hasta 100 pulgadas. Y sí, 720p suena a “me he teletransportado a 2012”, pero también es verdad que en un cacharro que literalmente puedes llevar en el bolsillo, la gracia es otra.
La marca lo posiciona como un compañero flexible para viajes, incluso para gente con coche eléctrico, para hacer paradas más “cinematográficas”. Y en ese contexto, lo interesante es que hable de hasta 1,5 horas de batería, carga rápida por USB-C y funciones tipo mirroring sin Wi-Fi mediante AirLink One-click. No es para montarte una sala dedicada, pero para escapadas, habitaciones, terraza o cualquier plan improvisado, es de esos gadgets que te hacen gracia solo por existir.
XGIMI Titan Noir Max: el bicho “crème de la crème” con contraste serio y HDR a lo bestia

Aquí ya nos ponemos más serios. El XGIMI Titan Noir Max es el típico proyector que ves y dices: “vale, este viene a jugar en primera división”. Incluso el diseño tiene ese punto de “robot araña” que o te enamora o te parece marciano, pero indiferente no te deja.
Lo más llamativo es su nuevo sistema IRIS, con una cifra que ya te hace levantar la ceja: relación de contraste de 10.000:1. Y XGIMI lo vende con un enfoque muy “cinéfilo emocional”: no solo negros más profundos o highlights más potentes, sino más atmósfera, más inmersión, más mood. Y mira, a veces suena a marketing… pero también es verdad que el contraste en proyección es una de las claves para que una imagen parezca “de cine” y no “de presentación”.
A nivel de arquitectura, se menciona que está construido sobre un diseño de doble láser con SST-enhanced DMD, buscando mejor tolerancia lumínica y control térmico. Y sobre brillo, aquí hay una parte importante: no hay cifra oficial confirmada, aunque se sugiere que, viendo que el XGIMI Titan rondaba los 5.000 ISO lumens, este Noir Max podría ir en esa liga o incluso más. Pero esto, con calma: hasta que no haya especificación final, mejor no pillarse los dedos.
Y ojo al pack de formatos: Dolby Vision, HDR10+ y HDR10, además de IMAX Enhanced. Y para gaming, la promesa es jugosa: hasta 240 Hz en 1080p, con VRR y ALLM, y compatibilidad para consola con 4K/120 Hz. Vamos, que sobre el papel quiere ser proyector para cine y para jugar sin tener que elegir.
Samsung Freestyle+: más brillo, más “lo coloco y ya está”, y un enfoque muy de software

Samsung, cuando se mete en un segmento, no lo hace a medias. Y el Freestyle+ es la evolución lógica del Freestyle original, con un objetivo clarísimo: que sea más fácil de usar, más rápido de ajustar y un poco más luminoso, sin que tengas que volverte loco.
Aquí lo más directo es la mejora de brillo: se habla de pasar de 220 ANSI lumens a 430 ISO lumens. Ojo con esto porque ANSI e ISO no son exactamente lo mismo, pero el mensaje es evidente: más luz para que el Freestyle no se quede tan justo cuando lo usas en condiciones menos ideales.
Lo otro importante es el sistema de ajuste automático que Samsung llama AI OptiScreen (aunque de “IA” tiene lo justo, siendo honestos). Dentro de ese pack se mencionan funciones como Screen Fit, enfoque en tiempo real, calibración de pared y 3D Auto Keystone. Y lo interesante, más allá de la lista, es la idea: que lo pongas donde sea y en segundos tengas una imagen decente, centrada y enfocada.
En demos se ha visto que si alguien golpea el proyector al pasar, el Freestyle+ detecta el cambio y reajusta la imagen casi al instante. ¿Es revolucionario? No, porque otros proyectores tienen cosas parecidas. Pero la diferencia suele estar en lo bien que lo hace y lo rápido que responde. Y si Samsung clava eso, para el usuario normal es oro.
Lo que deja claro el CES 2026: menos “solo hardware”, más experiencia y software (y ahora que bajen los precios)
Si tuviera que resumir el mensaje general de este CES 2026 en proyectores, diría que hay una tendencia clara: cada vez se habla más de la experiencia y del software, no solo del número de lúmenes o de la tecnología láser de turno.
AWOL intenta proteger el 4K grande con PixelLock. Samsung se centra en que lo pongas y funcione con calibración automática rápida. Aurzen va a lo práctico con un formato ultracompacto y funciones de mirroring pensadas para el día a día. Y XGIMI, en el premium, quiere darte contraste serio + HDR completo + gaming potente, todo en el mismo “bicho”.
Ahora… la gran pregunta de siempre: ¿y el precio? Porque el proyector es un mundillo donde la diferencia entre “me lo compro ya” y “me lo guardo en favoritos” suele ser un número con demasiados ceros. Si estos avances van acompañados de precios más razonables con el tiempo, puede ser un año muy interesante para la proyección doméstica.
De momento, si eres de los que sueñan con una pantalla gigante en casa, ojo a 2026, porque lo que se ha visto en el CES no es humo: son pistas bastante claras de hacia dónde va el mercado. Y sí, los televisores seguirán mandando en ventas… pero en “sensación de cine”, los proyectores siguen teniendo un as bajo la manga.




