Posiblemente el ‘dialnorm’ o normalización del diálogo, sea tan desconocida como determinante de la experiencia sonora de la película que escuchas en tu casa. No hace falta irse muy lejos: el otro día me puse en versión streaming ‘Top Gun Maverick‘ con su espectacular diseño de sonido y desde el inicio la noté bastante distinta comparada con lo que recordaba de su versión en Blu-ray UHD. Y es que esta película viene por defecto en el bistream del Dolby Digital + un dialnorm de -12 dB. Demasiado comparado con la sonoridad del Dolby True HD del disco físico.
Es evidente que esa experiencia sonora no depende solo del dialnorm. No es el único factor: las decisiones creativas de la mezcla original, la acústica de tu sala, el dispositivo en el que se reproduce… y de forma menos conocida pero igualmente determinante, los metadatos que acompañan a la pista de sonido. Entre ellos, uno destaca por su impacto sobre la percepción del volumen y la inteligibilidad del diálogo: el mencionado dialnorm, un parámetro de la familia de códecs Dolby que influye en cómo se ajusta automáticamente el nivel de sonoridad en la reproducción.
A medida que la distribución audiovisual ha migrado del soporte físico al streaming, y que los contenidos se consumen en una amplia variedad de situaciones —televisores, barras de sonido, dispositivos móviles—, la normalización del nivel del diálogo se ha vuelto un tema clave. El dialnorm forma parte de esa respuesta técnica, aunque su funcionamiento y su implementación generan, a menudo, más preguntas que respuestas.

En AVPasión siempre tenemos en cuenta la sonoridad en nuestros análisis de UHD Blu-ray, Este reportaje profundiza en qué es el dialnorm, cómo opera, cómo se aplica en plataformas y soportes, y por qué afecta tanto a la experiencia del espectador.
La necesidad de normalizar el diálogo
Durante años, uno de los problemas más señalados por los usuarios en la reproducción doméstica ha sido la fluctuación del volumen. No solo entre títulos distintos, sino dentro de una misma película: escenas de acción estruendosas seguidas de diálogos demasiado suaves, o un salto abrupto cuando el espectador cambia de un episodio a otro en una plataforma.
Cuando se produce dentro de un mismo contenido, esta variabilidad responde a decisiones de mezcla —y a la libertad creativa que se concede al rango dinámico en cine—, pero cuando se produce fuera, se debe a la falta de coherencia y homegeneización entre servicios y soportes.
¿Quien no ha pegado un brinco en el sofá cuando cambias de TVE a Tele 5? ¿o cuando entra la publicidad en medio de un programa? Muchas siestas se han roto por este motivo.
La industria reaccionó estandarizando técnicas de medición de sonoridad, como la familia ITU-R BS.1770, que define un método objetivo basado en LKFS (iniciales en inglés de loudness K-weighted full scale), o también LUFS (loudness unit full scale). Organismos como la EBU (con la recomendación R128) y ATSC (con su norma A/85) adaptaron estos criterios a sus respectivos entornos de emisión. Incluso Spotify o Yotubue (-14 LUFS) tiene su propia norma de sonoridad.
Paralelamente, Dolby había incorporado desde los años noventa un mecanismo de normalización solo para el diálogo y específico para sus formatos: el Dialnorm.
Hoy en día, con las plataformas de streaming en pleno apogeo, este metadato sigue presente en millones de contenidos y continúa influyendo en la reproducción cuando se usan códecs Dolby Digital (AC-3) y Dolby Digital Plus (E-AC-3 o sencillamente DD+). Su relevancia se mantiene en cualquier receptor certificado por Dolby: televisores, receptores AV, barras de sonido y reproductores de Blu-ray por citar los más destacados.
Qué es exactamente el Dialnorm
Dialnorm, abreviatura de ‘dialog normalization’ es un metadato obligatorio en Dolby Digital y Dolby Digital Plus que indica cuál es el nivel de sonoridad promedio del diálogo en la mezcla. Su valor es un número entero entre 1 y 31 que se corresponde con un nivel en decibelios (o la escala en la que se haya masterizado). De forma simplificada, un valor de Dialnorm 31 significa que el diálogo está mezclado en torno a −31 dB, y por lo tanto no tiene normalización aplicada. Mientras que un valor de 27 indica un diálogo alrededor de −27 dB y tiene una normalización de 4 dB
La función del dialnorm es permitir que el decodificador ajuste automáticamente el nivel de reproducción para que el diálogo quede situado alrededor del nivel de referencia definido por la norma. En Dolby Digital, ese nivel de referencia histórico es −31 dB y aunque DTS técnicamente también puede llevar una normalización, no se aplica nunca. Se ha quedado como una cuestión específica de Dolby.

Su lógica es la siguiente:
- El valor de dialnorm no describe el volumen “deseado” sino el volumen real promedio del diálogo según el estudio que mezcla esa película.
- El decodificador calcula la diferencia entre ese valor y el punto de referencia.
- Aplica entonces el ajuste (realmente es una ganancia) para que el diálogo resultante quede en torno al nivel coherente con el estándar elegido en esa película o serie.
En la práctica, esto implica lo siguiente: siguiendo con el ejemplo de Top Gun Maverick (2022), ese bitstream de DD+ se recibe con un Dialnorm de -12 dB, el decodificador/TV/barra de sonido aplicará 19 dB de ajuste.
Expresado en fórmula matemática:
31 + (nivel promedio del diálogo) = ganancia aplicada
Y con el ejemplo de Top Gun:
31 + (-12) = 19 dB de ganancia aplicada al diálogo
Pongo otro ejemplo, menos agresivo. Frankenstein (2025) de Guillermo del Toro, original de Netflix. Se recibe en nuestros dispositivos con un dialnorm de -5 dB. Nuestro amplificador, con suerte, no lo enseña en algún display y los cálculos son los siguientes: 31 +(-5) = 26 dB de ganancia aplicada.
Repito que si la película o serie tiene un dialnorm de 31, no se aplica atenuación ninguna, aplica 0 dB. En fórmula matemática sería 31 + (-31) = 0 dB de ganancia a aplicar.

Cómo funciona el ajuste en el decodificador
El Dialnorm se procesa exclusivamente en reproducción, es decir, al hacer play de un contenido. No afecta a la mezcla original ni reescribe el audio. Tampoco es un compresor clásico de sonido que comprime los sonidos más altos y realza los más bajos. La compresión dinámica (no la confundamos con la de datos) en Dolby Digital y sus códecs variantes existe, pero procede de otros metadatos opcionales, como el ‘Dynamic Range Control‘ o DRC. Es importante aclarar que el dialnorm no es parte del DRC. Otro día le dedicaremos un reportaje.
En la cadena de reproducción típica (televisor, barra de sonido o receptor AV compatible con AC-3/E-AC-3), el decodificador examina el valor de Dialnorm y ajusta la salida digital. Este ajuste se realiza antes de cualquier procesamiento posterior (por ejemplo, modos de noche, ecualización, ampliación de envolvente o mezcla downmix).
La señal resultante altera su dinámica interna original solo con respecto a los diálogos. Que sea más o menos, será considerado un sacrilegio o una leve corrección. Si le sumamos a este proceso en versión original, el doblaje, se abre una ventana más de cambio en la sonoridad si no se hace bien. Otro sitio más donde equivocarse.

Por si fuera poco, hay que añadir el control de la sonoridad propio de la plataforma. Netflix tiene unos estándares distintos a los de Movistar, por ejemplo. El dialnorm, como decíamos más arriba puede sumar cero o al revés, sumar negativamente con su presencia en un entorno donde le afecta el estándar de la sonoridad. Depende de la plataforma normalizar independientemente el loudness y dejar el Dialnorm fijo o ignorado. La coexistencia de estas prácticas genera resultados dispares.
Dialnorm en los receptores AV
Vayamos a la cuestión más práctica de todas ¿dónde encuentro el menú o la información sobre el dialnorm en mi receptor AV? A mi alrededor domina el terreno Denon y Marantz pero en el resto de marcas como Yamaha o Sony es realmente parecido.
- Lo primero es hacer ‘play’ de un contenido en AC3 o DD+, ya sea Atmos o no.
- A continuación, nos acercamos al receptor y buscamos el botón de INFO o tal vez STATUS y presionamos varias veces.
- Aparecerá la información la relativa al codec (DD+ o similar), la configuración de altavoces (estéreo, 5.1…), frecuencia de muestreo (48 Khz), tal vez bitrate y la más deseada por nosotros: algo parecido a OFFSET o DIALNORM acompañada de un número negativo -2 dB, -5 dB etc. Ese es dialnorm que tiene ese contenido.
Y ahora viene lo más desesperante ¿puedo desactivarlo? Dependerá del modelo de receptor AV que tengas podrás hacerlo o no. Desgraciadamente, unos cuantos modelos, muchos de ellos los más económicos no pueden o si lo hacen, solo sobre pistas Dolby True HD (hablaremos de esto en los siguientes epígrafes) pero no podrán desactivar el dialnorm en AC-3 ni en DD+. Es algo frustrante.

Os dejo aquí algunos modelos que los usuarios de diferentes foros reputados y webs de internet han detectado que NO desactivan el dialnorm en DD/DD+
Denon X4500H
Denon X4400H
Denon X3200W
Denon X7200W
JBL SDP-55
NAD 758 v3
Monoprice HTP-1
Arcam AV40
Anthem AVM70
Anthem AVM90
Yamaha RX683
Sony DH-790
Pioneer SC-LX59
Marantz SR8012
Marantz AV8802A
Marantz SR6013
Marantz SR6012
Y aquí otra lista de los procesadores que SÍ pueden deshabilitar el dialnorm en flujos DD y DD+
Denon A1H
Denon X8500H
Denon X8500HA
Denon X4700H
Denon X3800H
Denon X3700H
Denon X3600H
Marantz SR6014
En el menú de AUDIO > AUDIO SURROUND PARAMETER de los Denon y Marantz encontraremos el ajuste llamado LOUDNESS MANAGEMENT. Si ese ajuste lo apagamos, quitará el dialnorm en los modelos anteriormente comentados (en todos, si la pista en Dolby True HD). Si lo dejamos encendido, funcionará siempre sea cual sea el codec.

Para confirmar si el ampli/receptor/procesador ha apagado el dialnorm, recomiendo reproducir alguna película por streaming como Top Gun Maverick o Ballerina que tienen un -12 y -15dB de normalización en DD+ respectivamente. Si el sonido recupera sonoridad, entonces habrás conseguido quitar el dialnorm de tus películas favoritas.
Dialnorm en plataformas de streaming
En streaming, el escenario es complejo porque cada servicio puede adoptar una política distinta, tanto respecto a la sonoridad objetivo como respecto al tratamiento del propio Dialnorm. Por si fuera poco, el doblaje a otros idiomas puede complicar aun más la situación si no se hace de la manera correcta.
La situación puede resumirse en estos factores:
- El codec más habitual en streaming con metadatos Dialnorm es Dolby Digital Plus (E-AC-3). Es el formato estándar en la mayoría de smart TVs y dispositivos de streaming.
- Algunas plataformas dejan el dialnorm tal como lo entrega el estudio. Esto implica que valores distintos entre títulos generan variabilidad.
- Otros servicios fijan un dialnorm constante (por ejemplo, 31) aun cuando aplican normalización externa.
En esos casos, el dialnorm deja de representar el promedio real del diálogo.
Dialnorm en Blu-ray y UHD Blu-ray
En el entorno del soporte físico, el panorama suele ser más coherente, aunque también variable. El motivo principal es porque la pista Dolby TrueHD no suele utilizar Dialnorm y el DTS-HD Master Audio menos aún. Se presupone que el uso de estos bitstreams se hace a través de equipos con capacidad suficiente de rango dinámico…
El panorama se complica en países como España donde sigue siendo frecuente encontrar pistas principales en Blu-ray y Blu-ray 4K con DD o DD+. Y desde luego, si la mezcla principal es TrueHD las pistas secundarias aparecerán como DD/AC-3 y el dialnorm volverá a entrar en el juego.
En consecuencia, un espectador puede percibir diferencias significativas al alternar entre idiomas o formatos dentro del mismo disco, a pesar de que el contenido sea idéntico. Sin olvidar, los procesos de doblaje, que si no están bien realizados, sumarán otro factor a esta inquietante ecuación.

La posición de la industria con la normalización del diálogo
El dialnorm ha sido criticado y defendido a partes iguales. A favor de este práctica podemos encontrar este argumentario:
- Ofrece consistencia entre contenidos con tendencias de mezcla muy diferentes.
- Reduce los saltos de volumen entre emisiones, especialmente en televisión
- Permite cumplir normas regulatorias de sonoridad, especialmente en operadores públicos. Por ejemplo, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) obliga a los entes públicos a cumplir la norma R-128
En contra de esta práctica podemos resumir otros cuatro puntos:
- Su efectividad depende totalmente de que el valor sea correcto.
- Una implementación deficiente por parte del estudio o la plataforma genera resultados contraproducentes.
- El usuario final no tiene control explícito sobre el ajuste. Como hemos visto, cuesta llegar a estas opciones y a veces, no están habilitadas.
- En la era del streaming, donde los servicios aplican sus propias normalizaciones, el Dialnorm puede resultar redundante o incluso interferir, sobre todo en doblajes a otras lenguas.
No es tan extraño encontrar producciones cinematográficas mezcladas con un rango dinámico amplio y que al convertirse a Dolby Digital para streaming reciben valores de dialnorm que no reflejan adecuadamente el nivel medio del diálogo. Con el consiguiente resultado: la pista se atenúa más de lo necesario.
O peor aun: plataformas que fijan un dialnorm estándar genérico, independientemente del máster entregado por el estudio, con el resultado de que el dicho ajuste no describe la mezcla real y pierde su función original.
Conclusiones
El dialnorm es un componente fundamental de la arquitectura Dolby Digital y Dolby Digital Plus. Su función es precisa y limitada: indicar el nivel promedio del diálogo para que el dispositivo pueda ajustar automáticamente la reproducción. No es un compresor, ni regenera nuevo contenido. Sin embargo, su impacto es notable, porque influye directamente en cómo percibimos el volumen y, por extensión, la intelligibilidad del diálogo con respecto al resto del diseño de sonido.
La coexistencia de diferentes políticas entre plataformas, dispositivos y estudios hace que su aplicación real sea heterogénea. Aunque su intención original es mejorar la consistencia, en la práctica puede generar variaciones perceptibles si no está correctamente aplicado.
A medida que el consumo audiovisual sigue diversificándose, la gestión de la sonoridad (con o sin dialnorm) será un elemento cada vez más crítico en la calidad percibida por el usuario final. Los metadatos seguirán siendo el puente entre las decisiones artísticas de una mezcla y la reproducción en un entorno doméstico lleno de variables.
Comprender qué hace exactamente el dialnorm permite interpretar varios de los fenómenos que a menudo frustran al espectador (no oigo los diálogos, está muy bajo, no se entiende…) y que, lejos de ser fallos, reflejan la complejidad técnica de la distribución moderna de contenidos audiovisuales en entornos muy dispares. Como se dice habitualmente: ‘un día más en la oficina’ o si preferís ‘nada nuevo bajo el sol del cacharreo audiovisual’.




