La verdad es que los videojuegos de terror nunca han sido lo mío. Tras varios años trabajando específicamente trabajando en el sector gaming, la verdad es que muchas veces he evitado este género, pero el caso de Resident Evil es completamente diferente, siendo de las pocas franquicias que han logrado convencerme desde un primer momento.
Precisamente por eso no he podido evitar interesarme por Resident Evil 9 Requiem, un nuevo juego de esta reconocida franquicia, el cual llega tras una séptima entrega que supuso el resurgimiento de la misma, y una octava que fue algo más divisivo.
He podido jugar Resident Evil 9 Requiem al completo en su versión para PlayStation 5, gracias a una clave de review que se nos ha cedido, y la verdad es que ha conseguido convencerme bastante, a pesar de la gran cantidad de sustos que me he llevado en el proceso.
Un Resident Evil entre dos aguas
El caso de Resident Evil Requiem es realmente curioso. Desde un principio se mostró que sería una historia con dos personajes principales. Por un lado tendríamos a Grace Ashcroft, una joven agente del FBI que se termina viendo envuelta en numerosos peligros, mientras que también tendremos a Leon S. Kennedy, un personaje veterano de la saga, el cual apareció originalmente en Resident Evil 2. Desde entonces, ha aparecido en numerosas entregas, aunque llevaba sin aparecer desde la sexta entrega numerada.
Francamente esperaba algo del estilo de Resident Evil 2, la cual incorporaba dos personajes, pero era una especie de historia entrelazada. En su lugar, esta entrega se mantiene entre dos aguas, aprovechando precisamente el hecho de que cuenta con dos protagonistas.
Las secciones con Grace son terror puro, y un acercamiento a la saga similar al que estableció Resident Evil 7, lo cual claramente no es apto para aquellos que no soportan los momentos de terror intenso. Es realmente opresivo, y logra que la experiencia sea incluso incómoda, gracias a un diseño de niveles y un estilo artístico que no deja ningún momento tranquilo.

Estos momentos quizá son los más incómodos, eso no lo voy a discutir, pero es cierto que también son los mejores en todos los sentidos. Son puro Resident Evil, con puzzles y sintiendo el verdadero terror, todo ello mientras controlamos a un personaje poco experimentado en combate. Destacaría principalmente los primeros compases de la aventura, donde se siente todo mucho mejor hilado, recordando a los mejores momentos de la franquicia.
Por otra parte tenemos las secciones de Leon, que si bien mantienen las bases del juego en general, y de la saga en particular, la verdad es que se siente todo mucho más directo. El gameplay es más dado al combate, y aunque no deberías descartar los momentos de tensión y terror, en general te sientes prácticamente como una máquina de matar. Leon es un soldado en todos los sentidos, y eso se siente cuando cambias a sus secciones.
Aun así, esto no es malo en absoluto, a diferencia de lo que ocurrió con la quinta y la sexta entrega. Es una especie de oasis de tranquilidad después de pasar por muy malos momentos mientras controlas a Grace, y la verdad es que funciona muy bien si lo miras en ese sentido. Es divertido y satisfactorio, y se guarda también sus sorpresas interesantes, todo ello con un estilo muy interesante.
Podría parecer contradictorio, pero aunque por separado podrían no funcionar tan bien (especialmente las secciones de Leon), la verdad es que juntos hacen un gran conjunto. Es un juego balanceado, el cual tiene momentos de todo tipo en lo jugable, y eso es uno de los elementos que más me ha convencido a final de cuentas.

Expandiendo el lore
La verdad es que uno de los detalles que más me ha gustado es la historia de este Resident Evil Requiem. Mientras que las dos entregas anteriores se centraban en Ethan Winters, y si bien expandieron el lore general de la franquicia, la verdad es que en general se mantenía algo alejado del mundo de la misma, siendo esto quizá uno de los elementos que más eché de menos.
Para este Resident Evil Requiem tenemos un caso totalmente diferente. La historia se centra por momentos en Grace y por momentos en Leon, conectando directamente con los acontecimientos de la segunda y tercera entrega, es decir, la caída de Raccoon City. Esto hace que sea especialmente interesante, y es que aunque el nexo conector de la saga viene a ser esta ciudad junto con la Corporación Umbrella, la empresa farmacéutica malvada de la saga.
Esta nueva entrega construye en base a esto, primero desde la nada, con una construcción narrativa que puede ser algo confusa en un primer momento, pero culminando en una especie de evolución del lore de Resident Evil que me ha fascinado.
Precisamente este cambio es algo que puedo ver reflejado en el personaje de Grace. En un primer momento no me decía nada. Su diseño se sentía plano, y su personalidad era tan asustadiza que hacía que los momentos más intensos de terror fueran incluso más insoportables, pero evoluciona de una manera más que interesante. Quizá Leon la opaca en cierto sentido, pero la verdad es que me gustaría conocer más de ella en el futuro de la saga.

El terror llega a la next-gen
La verdad es que Resident Evil Requiem es de los juegos más vistosos que me he encontrado en tiempos recientes. Es todo un desfile de elementos gráficos muy sólidos, tanto que es lo más parecido que me he encontrado a la verdadera next-gen en el género de terror, quizá compitiendo con Alan Wake 2, un juego que indudablemente muy vistoso en lo técnico.
Cierto es que parte del gran aspecto gráfico que ofrece este Resident Evil Requiem se debe a un estilo artístico muy sólido y un diseño gráfico muy bien pensado, pero la verdad es que técnicamente también es una completa sorpresa. Es impresionante en todas sus versiones.
En lo personal, yo he podido jugar de principio a fin Resident Evil Requiem en una PlayStation 5 base, y la verdad es que se ve impresionante. Es de los juegos que mayor partido sacan a la consola, con una tasa de frames muy estable y suficiente para el tipo de juego que se trata, y un aspecto gráfico que quita el hipo, pero es indudablemente otras versiones del mismo las que mejor lucen.

También he podido ver, aunque no haya sido mi plataforma de juego, las versiones de PlayStation 5 Pro y un PC de alto rendimiento, y es bastante sorprendente, con todas las letras de la palabra. La consola de Sony brilla como con pocos otros juegos, con un uso del Ray Tracing que supera a la mayoría de videojuegos del mercado, incluso aquellos admirados. Por otra parte, en PC tenemos la opción de utilizar Path Tracing, que hace que por momentos se acerque bastante a la realidad.
Ahora bien, no solo de un buen aspecto gráfico vive un gran juego de terror, y es que también es muy importante el sonido, y es que este aspecto también lo han bordado indudablemente. Puedes sentir cada pisada y cada suspiro de un enemigo, haciendo que la experiencia sea realmente opresiva e inmersiva, tal y como comentaba previamente. Es de los juegos que me he encontrado donde más brilla el uso del audio 3D, y la verdad es que es una pieza fundamental.
Además, también quiero pararme a destacar el doblaje en español. Si bien normalmente soy partidario de los doblajes originales, la verdad es que en este caso he quedado embelesado con el gran trabajo que ha hecho el equipo español. Las voces son muy buenas, y las interpretaciones están a la altura de las circunstancias, tanto que realmente recomiendo poner las voces en este idioma.

¿Merece la pena Resident Evil Requiem?
Esta pregunta ofende a estas alturas. Como comentaba previamente, es un juego que busca convencer a dos públicos completamente diferentes, y la verdad es que lo consigue. Aunque claramente está entre dos aguas, consigue balancearse lo suficientemente bien no solo para salir a flote, sino para poder abrir las aguas como si de Moisés se tratara.
Lo tiene todo para triunfar, y aunque no creo que sea el mejor Resident Evil ni mucho menos, claramente se sitúa como uno de los mejores. Es intenso y directo, con dos filosofías de diseño totalmente enfrentadas, la cual combinan a la perfección de forma sorpresiva. Precisamente esto es lo que más destaca, la capacidad que ha tenido Capcom de juntar elementos de tal manera que construyen un nuevo estándar dentro del género. El terror puro de Grace y la acción directa de Leon combinan bien, eso es una realidad.
Además, su narrativa es consistente, su aspecto gráfico establece un nuevo baremo dentro del género, y auditivamente es de los mejores juegos que me he encontrado en mucho tiempo, culminando en un conjunto que como mucho puede adolecer de que francamente me he quedado con ganas de seguir jugando una vez que he visto los créditos finales.
¿Merece la pena Resident Evil Requiem? La respuesta es un por supuesto del que nunca me arrepentiré, aunque debes estar preparado para llevarte algunos sustos por el camino.




