Samsung ya ha empezado a mover Tizen OS 9 en algunas de sus teles que tenían Tizen 8, y la verdad, esta vez no tiene pinta de ser la típica actualización que instalas, tarda un rato, reinicia la tele y luego te quedas igual que estabas. Aquí sí hay cambios de los que se notan, sobre todo si usas mucho la Smart TV para jugar, para trastear con ajustes o simplemente para moverte por los menús todos los días.
La actualización se ha visto ya en una Samsung S90C OLED, que ha pasado del firmware 2024 al nuevo firmware 6500. Y con eso no solo cambia un numerito sin más. La tele salta de Tizen 8 a Tizen 9, así que hablamos de una actualización grande, de las que meten mano en bastantes rincones del sistema y no solo en dos detalles tontos.
Y ojo, porque trae unas cuantas cosas. Nueva pantalla de inicio, Gaming Hub renovado, más funciones para el ecosistema Galaxy, mejoras en sonido, cambios en Smart View, ajustes más cómodos y hasta arreglos en problemas de audio y HDMI. Dicho de otra manera, Samsung no ha venido aquí a cambiar cuatro iconos y largarse. Ha tocado bastante más.
Tizen 9 cambia la pinta de la tele, pero lo mejor es que también intenta hacerla menos pesada de usar

Lo primero que te vas a encontrar es una pantalla de inicio renovada. Samsung ha metido nuevas filas, rankings, palabras clave y una organización algo más pensada para descubrir contenido sin ir dando tumbos. También añade ordenación automática de apps, que suena a tontería, pero no lo es tanto. Al final, si tienes media docena de plataformas, dos o tres apps de música, YouTube, Plex y alguna cosa más, se monta ahí un pequeño mercadillo bastante rápido.
También hay cambios de nombre en algunos apartados para que todo sea un poco más claro. Lo que antes era “Recent” ahora pasa a llamarse “Now Playing”. Vale, no es algo como para tirar cohetes, pero entra dentro de esa limpieza general que Samsung parece haber querido hacer en el sistema para que todo quede algo menos confuso.
Y luego están los ajustes, que aquí sí creo que hay mejora de las buenas. Samsung le ha dado un aire más One UI al menú, con accesos a opciones usadas recientemente, un buscador dentro de ajustes y una organización algo más lógica. Y esto, sinceramente, era bastante necesario. Porque muchas teles son muy listas sobre el papel, pero luego te metes en configuración y parece que estás buscando una aguja en un pajar.
Si juegas en la tele, aquí también hay tema con Gaming Hub y Game Bar

Samsung también ha aprovechado para retocar Gaming Hub, que ahora tiene una interfaz nueva y además añade contenido personalizado según tus hábitos de juego. Esta parte, por cierto, sí está disponible en España, que no siempre pasa con estas funciones que anuncian a bombo y platillo y luego resulta que aquí no llegan o llegan a medias.
El Game Bar también recibe nuevos efectos visuales para darle un toque más resultón mientras juegas. No es algo que te vaya a cambiar una partida, claro, pero ahí está. Más interesante puede ser el hecho de que Samsung siga empujando todo lo que tiene que ver con su ecosistema gaming dentro de la tele, porque cada vez quiere dejar más claro que sus teles no son solo para ver series y ya.
Y luego está el famoso AI Mode, que ahora añade análisis en tiempo real de la imagen para ajustar la calidad según lo que aparece en pantalla. Sobre el papel suena estupendo. Luego ya veremos cómo funciona en la vida real, porque con estas cosas siempre pasa lo mismo: en la nota de prensa queda precioso y luego en casa hay veces que lo dejas puesto dos días y otras veces lo quitas en diez minutos. Pero bueno, ahí está, junto con EyeComfort Mode, que sigue tirando por ese camino de hacer la tele más automática y “lista”.
Samsung también mete más cosas para el ecosistema Galaxy y para usar la tele como algo más que una tele
Aquí Samsung sigue a lo suyo, que es intentar que, si tienes móvil Galaxy, reloj Galaxy, auriculares Galaxy y media casa metida en su ecosistema, la tele sea otra pieza más del puzle. Por ejemplo, llega una función llamada Daily Board, que permite mostrar fondos bonitos y widgets útiles incluso cuando la pantalla está apagada. Es decir, que la tele se convierta un poco en panel decorativo o centro de información cuando no estás viendo nada.
También aparece Samsung Daily+, una nueva sección orientada a experiencias más de estilo de vida. Esto ya entra bastante en el terreno de “quiero que mi tele haga más cosas que poner Netflix”, que a algunos les dará un poco igual y a otros les puede parecer útil. Dependerá mucho de cada uno, pero está claro que Samsung lleva tiempo empujando justo hacia ahí.
Y hay más. Workspace ahora soporta hasta 4K cuando conectas un PC con Windows, se añade Passkey para entrar en Microsoft 365 sin contraseña, y llega Storage Share, que básicamente te deja acceder a archivos, fotos y vídeos de otros dispositivos Samsung con la misma cuenta. Vamos, que si estás muy metido dentro del ecosistema de la marca, aquí tienes bastante donde rascar.
Lo más interesante no son solo las funciones nuevas, sino que Samsung también corrige cosas que daban guerra

A mí, sinceramente, esta parte me parece casi más importante que todo lo demás. Samsung dice haber solucionado cortes ocasionales de sonido y también parpadeos de imagen al usar un decodificador por HDMI. Y esto sí que importa de verdad. Porque una cosa es que la tele tenga una home más bonita y otra muy distinta es que falle menos en el uso real, que es lo que luego te saca de quicio en casa.
También hay mejoras en Q-Symphony, con conexión más sencilla para algunos dispositivos de audio, guías emergentes para detectar problemas y ajustes más completos. Si tienes una barra Samsung o algún altavoz compatible, seguramente esto te interese bastante más que los cambios estéticos. Y si no, pues al menos pinta a que la marca ha tocado una parte que usa mucha gente.
Además, Smart View ahora queda más ligado a la cuenta Samsung, el mando móvil gana funciones nuevas, se puede usar un modo puntero desde el móvil o el reloj, se mejora el teclado en pantalla y hasta aparecen gestos universales con Galaxy Watch para controlar la tele. Algunas de estas cosas son muy de ecosistema Samsung puro y duro, sí, pero otras pueden venir bien en el día a día más de lo que parece.
En resumen, Tizen 9 no huele a actualización vacía. Hay rediseño, sí, pero también hay bastantes mejoras prácticas, arreglos importantes y más integración con el resto de cacharros de la marca. Falta ver qué modelos concretos la reciben al final y cómo de rápido se extiende el despliegue, pero por lo visto hasta ahora Samsung no se ha quedado en las típicas cuatro chorradas de siempre.
Y eso, al final, se agradece. Porque una tele no vive solo del panel, del brillo o de poner OLED, Mini LED o lo que toque en la pegatina. También vive de que el sistema no sea un coñazo, de que los menús no den pereza y de que cosas tan básicas como el sonido o el HDMI funcionen como deben. Y en eso, al menos sobre el papel, esta actualización apunta bastante mejor de lo habitual.




