Pues ya está. Samsung ya tiene la línea completa de televisores para 2026 y, sinceramente, es de esas veces en las que se nota clarísimo hacia dónde quiere ir la marca. Menos fuegos artificiales donde no compensa, más foco en lo que la gente compra de verdad… y una apuesta nueva que huele a “tope de gama LCD” con todas las letras.
Lo que me ha quedado más claro leyendo todo esto es que 2026 va a ser el año de dos grandes movimientos: por un lado, OLED subiendo el listón (más brillo, más tamaños y más gama donde elegir); y por otro, un nuevo “flagship” LCD con retroiluminación RGB, que sobre el papel promete una mejora muy seria en color para HDR.
Y luego está el detalle que a mí me parece casi más importante que cualquier nombre raro: Samsung sigue recortando 8K sin miramientos, y además The Frame cambia cosas clave. O sea, que no estamos ante un “más de lo mismo”: hay decisiones de estrategia, de las que te dicen “esto sí, esto no”.
OLED 2026: más brillo, más tamaños y ojo con la “lotería” de paneles

En OLED, la estrella del escaparate va a ser la familia S95H / S99H, que llega con un panel QD-OLED mejorado y con la promesa de ser hasta un 35% más brillante. Si eso se cumple de verdad, se está hablando de picos que podrían rondar los 3000 nits en el mejor escenario. Y sí, sé lo que estás pensando: “eso suena a marketing”, y yo también lo pienso. Pero aunque se quede por debajo, la dirección es clara: Samsung quiere que su OLED vuelva a ser el que se mira todo el mundo.
Ahora, matiz importante (de los que luego traen lloros): los tamaños de 48 y 83 pulgadas en S95H/S99H usarían WOLED de LG Display, porque no hay QD-OLED en esas diagonales (al menos por ahora). Mismo nombre, panel distinto según tamaño.
Luego está el S90H, que viene a sustituir al S90F y que, para mí, tiene un cambio muy jugoso: pantalla con acabado mate tipo flagship. Esto no es una chorrada, porque si tienes el salón luminoso o ventanas traicioneras, ese acabado puede marcar la diferencia entre disfrutar o estar peleándote con reflejos como si fuera un espejo. Eso sí, de nuevo: mezcla de WOLED y QD-OLED según tamaño y región, así que hay que ir con ojo.
Y por debajo, el S85H (reemplazando al S85F), con tamaños también amplios (de 48 a 83 pulgadas) y predominio de WOLED. Aquí Samsung además deja caer que habrá más variantes tipo S82H, que básicamente significa “vamos a ampliar la gama OLED porque se está vendiendo como churros”. Y esto, por una vez, me parece una lectura bastante sensata: si la gente quiere OLED, dale OLED.
“Micro RGB” en LCD: Samsung quiere un LCD premium que por fin hable en serio de color

La parte jugosa para los que siguen pensando “OLED muy bien, pero yo quiero brillo, tamaño gigante y cero paranoia”. Samsung va a sacar LCD con retroiluminación RGB LED, que va a llamar micro RGB. Y ojo, que no es microLED del de verdad (autoemisivo y a precio de riñón en el mercado negro), esto es LCD con una retroiluminación distinta.
¿La promesa? Una de esas que te levantan la ceja: “100% BT.2020” en los modelos RGB LED. Eso sería una pasada para el futuro del HDR, porque BT.2020 es el contenedor grande, el “ideal”, el que se usa como referencia… aunque hoy la mayoría de contenido HDR real está masterizado en DCI-P3. Pero aun así, si Samsung consigue acercarse de verdad a BT.2020 con un LCD, eso sería una mejora muy seria en color, especialmente en saturaciones difíciles y gradaciones finas.
Además, Samsung va a estirar el tamaño hasta 130 pulgadas en estos LCD RGB LED. Y se comenta que ese panel podría venir de TCL CSOT, lo cual encaja con la realidad del mercado: los chinos están metiendo paneles gigantes como si nada.
Modelos concretos: se habla de R95H como gama alta RGB LED, y también de un R85H en un escalón inferior. Se menciona un posible R90H, pero sin detalles. Y aquí mi opinión es clara: hasta que no veamos cómo controla blooming, uniformidad y procesamiento, esto es “pinta muy bien”… pero hay que verlo. Porque el papel lo aguanta todo, y el HDR en un LCD premium se gana en los detalles.
8K casi fuera y la gama Neo QLED se recoloca: cuando el mercado manda, manda

Otro mensaje bastante cristalino: Samsung sigue reculando con el 8K. Para 2026, por ahora, se queda en un único modelo 8K, el QN990H, y además confirmado solo en 98 pulgadas. Esto no es casualidad. Es Samsung diciendo: “8K para quien lo quiera muy grande y muy caro, pero no vamos a inflar el catálogo con algo que no se vende”.
Y hay un dato que a mí me parece hasta más revelador: el QN90 (4K) no tendría sucesor directo en 2026, lo que sugiere que Samsung no lo está pasando tan cómodo en miniLED frente a marcas chinas que están apretando muchísimo en relación calidad-precio. Y esto lo estamos viendo todos: cada año hay más “miniLED bestia” por menos dinero, y Samsung ahí tiene que decidir dónde pone el esfuerzo.
En la parte media, llegan QN80H y QN70H como refresh de la gama “QLED”, sin cambios revolucionarios, más allá de posibles cosas como HDR10+ Advanced (la alternativa de Samsung a Dolby Vision). Y sí, lo digo siempre y lo repito: Samsung sigue evitando Dolby Vision, así que si eres de los que vive en ese ecosistema, es un factor a tener en cuenta.
The Frame cambia el juego con el One Connect, y Tizen 10 se pone más “listo” (con IA hasta para el fútbol)

The Frame se “refresca”, pero con un cambio que no es pequeño: en la mayoría de tamaños pierde la One Connect box externa, excepto en 43 y 50 pulgadas. Esto, dependiendo de tu instalación, puede ser buena o mala noticia. Si lo tuyo era tener un solo cable fino y todo lo demás escondido en un mueble, pues… ojo, porque puedes perder esa magia en algunos tamaños.
También se menciona The Frame en 98 pulgadas en algunas regiones (sí, esto también existe), y que The Frame Pro sigue como un modelo aparte, con miniLED edge-lit y tamaño 55 pulgadas. Aquí, sin liarme: The Frame es estética y experiencia, no el televisor para el que busca la última gota de HDR “de demo”.
En software, Tizen 10 llega con más IA, con cosas tipo AI Soccer Mode y sistemas de mejora de imagen. Además, Eclipsa Audio (la alternativa/rival de Samsung a Dolby Atmos) se extiende por la gama, aunque Dolby Atmos también sigue estando soportado. Y un detalle curioso: el Art Store se expande a algunos OLED por primera vez, lo que es una forma elegante de decir “tranquilo, que lo del burn-in ya no nos quita el sueño”.
Ah, y otro extra: llegará soporte para Google Photos en los Samsung de 2026, para los que usan la tele como pantalla de fotos familiar (o para presumir de viajes, que también vale).
Cómo identificar los Samsung 2026 de un vistazo
Esto me encanta porque es útil de verdad: los modelos de 2026 llevan la letra “H” en el nombre. En plan S95H, QN80H, R95H, etc. Así que cuando empiecen a mezclarse ofertas, tiendas y fichas raras, esa letra te va a ahorrar más de un error.
Si tuviera que resumirlo en una frase: Samsung en 2026 va a por todas con OLED y se ha sacado de la manga un LCD “micro RGB” para volver a mandar en gama alta, mientras el 8K se queda como producto casi testimonial y The Frame ajusta piezas para seguir siendo “la tele bonita” por excelencia. Y ahora la gran pregunta es la de siempre: ¿cuánto va a costar todo esto cuando llegue a España? Porque ahí es donde se decide la película.




