Samsung lleva ya unos cuantos años haciendo muy bien las cosas con sus barras de sonido top, así que a estas alturas la sorpresa ya no es que saque otra gama alta potente. La sorpresa sería justo lo contrario. La HW-Q990D nos dejó un listón altísimo, la HW-Q990F volvió a ser una barbaridad, y esta nueva Samsung HW-Q990H tiene toda la pinta de querer repetir la jugada una vez más.
Y claro, cuando una marca encadena varias generaciones así, ya no estamos hablando de una casualidad ni de una ficha técnica bonita para lucirse en la web. Estamos hablando de una gama que ya se ha ganado el respeto de muchísima gente. Samsung le ha cogido perfectamente el truco a eso de hacer barras muy completas, muy potentes y muy fáciles de recomendar, y esta Q990H vuelve a entrar justo en ese terreno.
De hecho, siendo sinceros, es una candidata clarísima a volver a llevarse el premio a mejor barra de sonido del año en AVPasión. Y no por nombre ni por marketing, sino porque sobre el papel viene cargadísima: 11.1.4 canales, 23 altavoces, Dolby Atmos, DTS:X, Eclipsa Audio, subwoofer inalámbrico, traseros incluidos y HDMI 2.1 con 4K a 120 Hz. Vamos, que Samsung no viene aquí a calentar banquillo.
Samsung HW-Q990H: una barra que viene a seguir haciendo lo que ya le sale muy bien

Lo primero que transmite esta barra es una idea bastante simple: Samsung no ha querido complicarse la vida. Y yo creo que hace bien. Cuando das con una fórmula que funciona, lo inteligente no es liarla con experimentos extraños, sino pulirla un poco más. Y eso es justo lo que parece haber hecho aquí. La HW-Q990H mantiene el pack grande de verdad: barra principal, subwoofer y dos altavoces traseros, o sea, un conjunto de los que ya te deja claro que aquí se viene a por una experiencia seria.
Además, sigue apostando por una configuración 11.1.4, que dicho de otra manera significa que va sobrada de canales para montar una burbuja de sonido bastante bestia en el salón. A eso hay que sumarle 23 drivers, así que músculo no le falta precisamente. Luego ya habrá que escucharla y ver cómo rinde con contenido real, claro, pero la base pinta muy seria.
También va bien servida en formatos. Tenemos Dolby Atmos, DTS:X y Eclipsa Audio, además de compatibilidad con Dolby TrueHD, Dolby Digital Plus y Dolby 5.1. Vamos, que por soporte de audio no va a ser. Y eso siempre tranquiliza, porque cuando te gastas lo que cuesta una barra de este nivel, lo mínimo es que no vaya corta justo ahí.
Mucha función automática, mucha comodidad y una integración con Samsung que sigue siendo una de sus grandes armas

Aquí Samsung vuelve a tirar también de todo ese paquete de funciones inteligentes que ya conocemos de otros años. Algunas suenan a nombre comercial de estos que te sueltan en una presentación y te quedas igual, pero luego en casa sí tienen bastante sentido. Active Voice Amplifier Pro mejora las voces, Adaptive Sound ajusta el sonido según lo que estés viendo y el ruido que haya en la sala, y SpaceFit Sound Pro calibra la barra según la habitación.
Luego está Auto Volume, que viene muy bien para evitar esos cambios de volumen que a veces te pegan una colleja sonora entre una escena tranquila y otra más bestia. Y también aparece Sound Elevation, pensado para que los diálogos parezcan salir de la pantalla y no de debajo de ella, algo que sobre el papel puede ayudar bastante a que todo se sienta más natural.
Samsung mete además Night Mode, que permite reproducir el audio solo por los traseros para molestar menos, y Group Play, para mandar el mismo sonido a varios altavoces compatibles. No son funciones que todo el mundo vaya a usar cada día, pero ahí están, y en una barra de este nivel se agradece que venga bien cargada y no con cuatro chorradas contadas.
Conectividad a la altura y un ecosistema que, te guste o no, cada vez está mejor montado

Otra cosa buena de la HW-Q990H es que no se queda solo en el sonido. También viene muy bien armada en conectividad, que es justo donde una barra cara no puede permitirse hacer el ridículo. Lleva dos entradas HDMI 2.1, una salida HDMI 2.1 con eARC y entrada óptica, así que en ese sentido va bastante bien servida.
Y ojo, porque además soporta paso de señal 4K a 120 Hz con HDR10+. Eso, para quien tenga una consola actual o monte un salón muy enfocado a gaming, es importante de verdad. No es la típica especificación de relleno para engordar la lista, sino algo que puede marcar bastante la diferencia en según qué setup.
En inalámbrico tampoco va coja. Tenemos WiFi 5, Bluetooth 5.3, AirPlay 2, Google Cast, Spotify Connect, Tidal Connect y Roon. Y todo ello se puede gestionar desde SmartThings, además de tener control por Alexa y Google Home. Dicho de otra manera: no es solo una barra pensada para cine y series, también quiere ser un aparato cómodo para escuchar música cada día sin volverte loco.
La gran baza sigue siendo Q-Symphony, y ahí Samsung lleva tiempo jugando con ventaja
Y luego está lo de siempre, que en Samsung ya casi se ha convertido en una de sus señas de identidad: Q-Symphony. Si tienes una tele Samsung compatible, la barra puede trabajar junto a los altavoces del televisor en vez de dejarles de lado. Y eso hace que el sonido gane más cuerpo y parezca más grande. Es una de esas cosas que, dicho rápido, puede sonar a detalle menor, pero luego en la práctica ayuda bastante.
Al final aquí Samsung sigue empujando muy fuerte una idea bastante clara: si te quedas dentro de su ecosistema, todo encaja mejor. Tele Samsung, barra Samsung, SmartThings, Q-Symphony, control inalámbrico… está todo pensado para que el conjunto quede más redondo. Sí, también tiene su parte de estrategia de marca, claro, pero mientras funcione bien, al usuario eso normalmente le da bastante igual.
En resumen, la Samsung HW-Q990H tiene pinta de televisorazo hecha barra, por decirlo rápido y mal. Viene cargada hasta arriba, mantiene una fórmula que ya ha dado alegrías a Samsung en años anteriores y tiene argumentos de sobra para volver a estar en lo más alto. Luego tocará escucharla con calma y ver si de verdad remata la faena como sus predecesoras. Pero de entrada, yo creo que queda bastante claro que esta barra no llega para pasar el rato: llega para volver a pelear por ser la mejor del año.




