Samsung vuelve con uno de esos cacharros que al principio mucha gente miró un poco de lado, en plan “sí, muy bonito todo, pero luego esto en casa a ver qué tal va”. Y normal, porque a estas alturas ponerse a hablar de jugar en 3D sin gafas suena un poco a tecnología rescatada del pasado, un poco a invento futurista y un poco a ida de olla. Pero la firma coreana sigue empeñada en demostrar que lo suyo con el Odyssey 3D va muy en serio.
De hecho, ya os hablamos de este monitor en su momento, porque era uno de los productos más llamativos dentro de la nueva hornada gaming de Samsung. Y no solo por la típica ficha técnica que queda muy bien en una presentación, sino porque aquí había una idea de fondo bastante más interesante. Samsung no quería sacar un monitor “curioso” y dejarlo morir a los dos meses. Lo que quería era crear un ecosistema alrededor de él. Y por lo que estamos viendo en la GDC Festival of Gaming 2026 de San Francisco, la cosa va justo por ahí.
Ahora la marca ha anunciado que va a ampliar el soporte de juegos compatibles con su tecnología 3D sin gafas hasta superar los 120 títulos, una cifra que ya empieza a sonar seria. Porque una cosa es lanzar una tecnología nueva con cuatro demos contadas y otra muy distinta es empezar a construir una biblioteca real de juegos que la aprovechen. Y ahí Samsung parece haber entendido perfectamente dónde estaba la clave.
El Samsung Odyssey 3D ya no va de promesas, ahora empieza a ir de juegos de verdad

Uno de los anuncios más importantes de esta nueva puesta al día es la llegada de Hell is Us al ecosistema del Odyssey 3D durante este mismo mes de marzo. Estamos hablando de un juego de acción, aventura y terror que encaja bastante bien con este tipo de propuesta, porque si hay un género donde el efecto de profundidad puede marcar diferencias, es justo en títulos donde la atmósfera y la inmersión lo son todo.
Más adelante también se sumará Cronos: The New Dawn, el nuevo survival horror de Bloober Team, que llegará a lo largo de este año. Es decir, Samsung no se está limitando a meter juegos cualquiera para engordar una lista. Está buscando títulos con ese perfil que realmente puedan aprovechar el impacto visual del 3D sin gafas y hacer que el usuario diga aquello de “vale, ahora sí le veo el sentido”.
Ambos títulos estarán disponibles a través de Samsung Odyssey 3D Hub, que es la plataforma propia de la compañía para centralizar este tipo de contenido. Y aquí está otro de los puntos importantes. Porque el Hub ya partía de más de 60 juegos compatibles, pero ahora la firma asegura que el catálogo superará los 120 títulos. Dicho de otra manera, ya no estamos hablando de una tecnología aislada, sino de una apuesta que empieza a coger bastante cuerpo.
Así funciona el 3D sin gafas del Odyssey 3D y por qué no tiene nada que ver con el 3D viejuno
Lo más interesante del Samsung Odyssey 3D es que intenta quitarse de encima todos esos problemas que hicieron que el 3D tradicional acabara cogiendo polvo en la memoria colectiva. Nada de gafas especiales, nada de soluciones incómodas y nada de sacrificar medio monitor por el camino. Aquí la marca apuesta por una combinación de Eye Tracking y View Mapping para ajustar la profundidad de la escena en tiempo real según la posición del usuario.
Eso, llevado al lenguaje de la calle, significa que el monitor va adaptando el efecto 3D según dónde estés mirando y cómo estás colocado delante de la pantalla. Y claro, ahí está la gracia. Porque el 3D deja de ser un truco fijo y pasa a sentirse más natural, más estable y, sobre todo, bastante menos cansino que aquellas propuestas antiguas que al rato te dejaban la vista pidiendo auxilio.
Además, Samsung acompaña esta tecnología con unas especificaciones bastante serias para gaming. El monitor cuenta con 165 Hz de tasa de refresco y 1 ms de tiempo de respuesta GtG, así que, al menos sobre el papel, no estamos ante un experimento visual que luego se venga abajo en cuanto hay movimiento rápido, tiros, cámara brusca o escenas intensas. Y eso era precisamente lo que tenía que resolver si quería que esto no se quedara en una simple feria de efectos.
Samsung también aprieta con HDR10+ GAMING y nuevas alianzas con estudios

La otra pata del anuncio tiene que ver con HDR10+ GAMING, una tecnología que Samsung lleva tiempo empujando en sus televisores y monitores gaming de más de 120 Hz. La idea aquí es optimizar la imagen escena por escena e incluso fotograma a fotograma, ajustando brillo, contraste y color para que cada juego se vea mejor sin depender tanto de configuraciones manuales.
Y aquí la firma no ha venido precisamente a jugar a medias, porque ha confirmado una colaboración con CD PROJEKT RED para integrar HDR10+ GAMING en Cyberpunk 2077, que sigue siendo uno de esos escaparates perfectos para enseñar músculo visual. También ha ampliado su alianza con Pearl Abyss, de forma que Crimson Desert contará con esta tecnología cuando llegue al mercado este mismo mes de marzo.
A mí, sinceramente, esta parte me parece casi igual de importante que el propio 3D. Porque al final no todo el mundo va a comprarse un monitor por el efecto tridimensional, pero sí puede valorar mucho una mejora real en HDR, contraste y color en juegos potentes. Y si Samsung consigue juntar ambas cosas en un mismo producto sin que suene a fuegos artificiales de marketing, cuidado.
GDC 2026 sirve para dejar claro que Samsung va con todo en la gama Odyssey
Durante la GDC 2026, Samsung está enseñando de cerca toda su nueva familia Odyssey, con el Odyssey 3D de 27 pulgadas, un futuro modelo de 32 pulgadas que llegará a finales de año, el Odyssey OLED G8 de 32 pulgadas con panel 4K QD-OLED a 240 Hz, el nuevo Odyssey G8 de 32 pulgadas con resolución 6K y hasta 330 Hz en Dual Mode, y el Odyssey G6 de 27 pulgadas, que presume de ser el primer monitor gaming del mundo en alcanzar 1040 Hz.

Vamos, que Samsung no está soltando este anuncio como quien lanza una nota de prensa y se va a tomar un café. Lo que está haciendo es colocar al Odyssey 3D dentro de una estrategia mucho más grande, donde el mensaje es bastante claro. Quiere liderar el monitor gaming más espectacular, más extremo y también más diferente del mercado.
Y sí, nosotros ya os hablamos de este monitor cuando se presentó, porque ya apuntaba maneras. Pero ahora la noticia tiene más miga. Porque una tecnología así solo tiene sentido si detrás hay juegos, socios, compatibilidad y una hoja de ruta clara. Y justo eso es lo que Samsung ha enseñado ahora. Falta ver cómo envejece la propuesta y si el usuario termina abrazándola de verdad, pero desde luego esto ya no va de una simple curiosidad tecnológica. Ahora empieza a parecer una apuesta con bastante recorrido.




