En AVPasión ya hemos hablado en varias ocasiones sobre la subida de precios de la memoria RAM y cómo este cambio silencioso podría acabar afectando a todo tipo de dispositivos. Pues bien, lo que hace unos meses era una advertencia, ahora se empieza a confirmar. Desde el CES 2026 nos llegan declaraciones oficiales de Samsung que pintan un panorama complicado: vienen curvas para el precio de los televisores. Y esta vez no hablamos de paneles, HDR o procesadores… hablamos de algo tan básico como la memoria.
Sí, la misma RAM que usan nuestros móviles, tablets, teles o electrodomésticos conectados, está subiendo de precio a un ritmo vertiginoso. El motivo principal es el de siempre últimamente: la explosión de la inteligencia artificial, con todos esos centros de datos que consumen memorias DRAM y NAND a lo bestia. Algunas memorias han duplicado o triplicado su precio en solo unos pocos meses. Y eso, evidentemente, tiene consecuencias.
Lo más curioso del asunto es que los televisores no usan memorias DRAM de alto rendimiento, como los servidores o los portátiles gaming, pero aun así están en el mismo saco. Una Smart TV necesita memoria RAM y almacenamiento para mover el sistema operativo, cargar las apps, procesar funciones de IA o gestionar el HDR en tiempo real, así que si esa memoria se encarece, tarde o temprano eso repercute en el precio final. Y Samsung lo ha dejado claro: ninguna empresa es inmune a esta situación.
Cuando los grandes fabricantes empiezan a hablar de subir precios, lo mejor que podemos hacer es estar atentos… y actuar con cabeza antes de que el impacto se note en el ticket de compra.
¿Hasta qué punto podría subir el precio de una tele?

Aunque los televisores no sean los mayores consumidores de RAM del mercado, todos los componentes están conectados de una forma u otra, y si uno sube, el resto acaba siguiéndole. Samsung ha avisado públicamente desde Las Vegas que la cosa va en serio, y que la falta de memoria se está convirtiendo en una crisis global. Así, tal cual.
Wonjin Lee, responsable de marketing global de Samsung, lo explicó en una entrevista reciente:
«Está habiendo problemas con el suministro de semiconductores y va a afectar a todo el mundo. Los precios están subiendo incluso mientras hablamos. Obviamente no queremos trasladar ese coste al consumidor, pero va a llegar un punto en el que tendremos que reconsiderar el precio de nuestros productos».
Esto encaja con lo que ya adelantaba la consultora Omdia a finales de 2025: según sus datos, los precios de la DRAM para televisores se han duplicado en comparación con el primer semestre del año pasado. Y sí, aunque la RAM no es el componente más caro (ese puesto sigue siendo para el panel), los márgenes de beneficio en los televisores son mínimos, sobre todo en las gamas baja y media. Es decir, una pequeña subida en los costes puede afectar mucho al precio final si no hay margen para absorberla.
Ahora bien, hay matices importantes. Los fabricantes como Samsung o LG suelen trabajar con contratos de suministro a largo plazo, lo que significa que los modelos actuales o incluso algunos de los que saldrán en los próximos meses no deberían experimentar subidas brutales de forma inmediata. Pero ojo: cuando se renegocien esos contratos o se lancen nuevos modelos, ahí sí veremos cambios. Y podría ser justo lo que nos encontremos a partir de primavera o verano de este año, cuando empiecen a llegar las nuevas gamas con IA integrada, paneles más potentes y más prestaciones.
Además, no olvidemos que la RAM no es el único factor que afecta al precio de una tele. También influyen los costes del panel, la logística, los cambios de divisa, la inflación general y hasta las promociones puntuales. Así que si no sube el PVP, puede que se recorten funciones, materiales o se lancen menos modelos por gama.
¿Qué podemos hacer como consumidores?

¿Qué podemos hacer como consumidores?
Primero, no entrar en pánico. A día de hoy, aún hay muchas teles con buen precio en el mercado, sobre todo de 2025, y probablemente durante los primeros meses de este año sigamos viendo ofertas potentes (PcComponentes, El Corte Inglés, Samsung Days, Worten, etc.). Si estás pensando en cambiar de tele, quizá este sea un buen momento para hacerlo antes de que suban.
Segundo, conviene recordar que la subida no será igual en todos los segmentos. Las gamas altas tienen más margen de absorción de costes, así que puede que veamos diferencias menores en modelos premium, mientras que las gamas medias y económicas podrían recibir el golpe más fuerte. Es decir, una tele de 400 euros puede pasar a 450 euros fácilmente, mientras que una de 2000 euros quizá suba «solo» a 2100.
Y tercero, hay que estar atentos. Nosotros vamos a seguir muy de cerca todo lo que ocurra con los precios, tanto en memoria como en televisores. Porque una cosa está clara: la IA lo está revolucionando todo, pero a veces olvidamos que también tiene sus efectos secundarios.
¿La conclusión? Si estabas pensando en renovar tu televisor este año, ojo: puede que el mejor precio lo encuentres justo ahora, en las últimas unidades de 2025 o en las ofertas de enero y febrero. ¡Y como siempre, desde aquí estaremos al tanto para avisarte en cuanto veamos un ofertón digno de mención!
Via: Bloomberg




