Sonos venía de un año… raruno. Entre el lío con la app y el silencio de “no anuncio nada nuevo”, daba la sensación de que estaban más a apagar fuegos que a sacar músculo. Pues mira, hoy por fin han decidido mover ficha.
Y lo han hecho con un producto que no es para postureo, ni para el típico “me lo compro yo y lo monto en casa un sábado”. El nuevo Sonos Amp Multi va directo al mundo de la instalación profesional, el de los racks, los falsos techos, las casas grandes y los clientes que quieren audio por zonas sin que el salón parezca una central nuclear.
La idea es hacer más fácil y más escalable montar sistemas Sonos “top” en viviendas donde no valen apaños. Y ojo, porque por especificaciones esto no es un Amp con esteroides sin más: es otro enfoque, pensado para integradores, con detalles muy de “yo curro con esto cada día”.
Sonos Amp Multi: el nuevo juguete “pro” de Sonos (y no, no es para todo el mundo)

Lo primero que hay que entender es que el Sonos Amp Multi no sustituye al Sonos Amp de siempre. Ese Amp “normal” sigue siendo el típico comodín por 799 euros, con sus 125 vatios por canal, HDMI ARC y demás.
El Amp Multi, en cambio, está pensado para cuando ya no hablamos de “una pareja de altavoces en el salón”, sino de varias estancias, varias zonas y un montaje ordenadito en rack. Sonos lo vende como una solución creada junto a integradores para hacer instalaciones grandes más compactas, flexibles y menos dolor de cabeza.
Y aquí viene lo importante: esto no se vende al consumidor final. Nada de “lo pillo en Amazon y listo”. La propia Sonos lo deja orientado a partners/instaladores y canales profesionales, con despliegue “en los próximos meses”.
Ocho canales, cuatro zonas y hasta 24 altavoces

El Amp Multi trae ocho salidas amplificadas, con 125 W por canal a 8 ohmios (y Sonos lo especifica como “all channels driven”, que es la forma seria de decir “no te estoy vendiendo vatios de fantasía”).
Con eso, la unidad puede organizarse en hasta cuatro zonas configurables. O sea, puedes tener, por ejemplo, cocina + comedor + terraza + dormitorio, cada uno con su música, su volumen y su control independiente.
¿Lo de “hasta 24 altavoces”? Cada salida puede alimentar hasta tres Sonos Architectural (los de techo o empotrables), lo que permite llegar a 24 unidades en total en instalaciones densas. A mí esto me parece justo el tipo de cifra que, en una casa grande o un proyecto serio, te cambia el planteamiento del rack: menos cacharros, menos lío, menos puntos de fallo.
GaN + Class D con PFFB
Sonos aquí se ha puesto fina: habla de arquitectura de potencia GaN y amplificación Clase D con post-filter feedback (PFFB) para mejorar eficiencia térmica y control del sonido. Esto se debería traducir en más eficiencia, menos calor, más estabilidad cuando lo tienes horas y horas funcionando en un rack.
Y esto enlaza con un detalle que me encanta: funciona sin ventiladores. En instalaciones pro, el ruido y el mantenimiento (polvo, ventiladores que cascan, etc.) son el típico “drama silencioso”. Que Sonos se vaya a un diseño fanless es una declaración de intenciones: “quiero que esto esté ahí, discreto, y no me llames en seis meses”.
Además, el formato está pensado para rack: chasis 1.5U y un soporte 2U (se vende aparte) que deja ventilación arriba y abajo para que el rack quede limpio y bien respirado. Esto suena a tontería… hasta que has visto racks montados como un tetris mal hecho.
ProTune y el “chirp”: dos detalles que gritan “esto es para integradores”

Aquí Sonos ha metido dos cosas muy de instalador.
La primera: ProTune, que es básicamente un set de herramientas de ajuste manual por salida (incluye EQ paramétrica de 10 bandas, control de ganancia, ancho y delay, entre otros). Esto es justo lo que necesitas cuando la sala es complicada, el techo no ayuda o el cliente quiere “que suene igual” en sitios que no tienen nada que ver.
La segunda: el sistema de identificación por sonido, el famoso “chirp”. Cada unidad emite un pitido único activado desde la app para localizarla en el rack, evitando el festival de “¿cuál de estas cajas es la que estoy configurando?”. Es una chorrada de las buenas: pequeña, pero te ahorra tiempo, errores y palabrotas.
En conectividad y fuentes, la filosofía Sonos se mantiene: control desde la app, soporte de servicios, AirPlay 2 y también opciones cableadas tipo RCA y entrada por USB-C (en la ficha técnica se habla de adaptador para entrada de línea). Porque sí, en instalaciones pro, muchas veces lo cableado sigue mandando.
Precio y disponibilidad
Sonos dice que Amp Multi llegará “en los próximos meses” y que se venderá a través de partners de instalación a nivel global. Es decir: si estabas pensando en pillártelo tu mismo pues no: esto pasa por integrador.
¿Precio? De momento, Sonos no lo ha dejado tan mascado para el público general como el Amp estándar, porque el enfoque es profesional y normalmente va con presupuestos de proyecto. Y tiene sentido: este cacharro no compite en “carrito rápido”, compite en tiempo de instalación, orden en rack y escalabilidad.
Lo que está claro es que, después del silencio post-app, Sonos necesitaba un lanzamiento que dijera “seguimos aquí”. Y a mí, sinceramente, me parece buena jugada: no han sacado un altavoz más para la estantería, han sacado una pieza que puede fortalecer su negocio donde duele de verdad: las instalaciones grandes, las casas serias y los integradores que viven de que todo funcione siempre.




