Sonos ha presentado dos nuevos altavoces con los que quiere seguir estirando su ecosistema sin volverse loca con inventos raros. Por un lado llega el Sonos Era 100 SL, una versión más asequible del Era 100 pensada sobre todo para casa. Por otro, aparece el Sonos Play, un modelo portátil con batería, Bluetooth, Wi-Fi y un enfoque mucho más flexible para usarlo tanto dentro como fuera de casa. Ambos estarán disponibles desde el 31 de marzo de 2026.
Y la verdad, el movimiento tiene bastante sentido. Sonos venía de una etapa algo revuelta, con bastante ruido alrededor de la app y de cómo había gestionado parte de su ecosistema. Así que ahora parece querer volver a lo básico, a eso que siempre se le ha dado bien: productos fáciles de entender, fáciles de integrar y que encajen de verdad dentro de un sistema más grande. No es una revolución, pero seguramente tampoco hacía falta.
Dicho de otra manera, la marca ha optado por una jugada bastante sensata. Un altavoz doméstico más barato para quien no necesita asistentes de voz, y otro más pensado para llevártelo por ahí sin renunciar a varias de las funciones del ecosistema Sonos. A mí, sinceramente, me parece una forma bastante inteligente de cubrir dos perfiles de usuario muy distintos sin complicar el catálogo más de la cuenta.
Era 100 SL: menos florituras, mismo enfoque para música y cine en casa

El Sonos Era 100 SL es, en esencia, un Era 100 al que se le ha quitado el control por voz integrado. Y esto, lejos de sonar a recorte sin más, puede tener mucho sentido. Hay gente que no quiere micrófonos en casa, gente que no usa asistentes y gente que simplemente busca un altavoz compacto para montar un sistema surround o una pareja estéreo sin pagar por extras que no va a tocar jamás. Sonos, aquí, ha ido a lo práctico.
Lo bueno es que no parece que haya perdido lo importante por el camino. El altavoz mantiene Wi-Fi, Bluetooth, AirPlay 2, controles táctiles, compatibilidad con Trueplay y opción de entrada de línea mediante adaptador USB-C, además de ese papel tan claro que Sonos le da dentro de su ecosistema: usarlo solo, en pareja estéreo o como altavoz trasero junto a una barra compatible. Es decir, no es un modelo recortado en lo esencial, sino uno afinado para un uso más concreto.
También hay más miga técnica de la que parecía al principio. La familia Era 100 monta una arquitectura con tres amplificadores digitales Class-D, dos tweeters inclinados para generar mejor separación estéreo y un driver de graves/medios de mayor tamaño para dar más cuerpo al sonido. Además, el hardware interno gira alrededor de una CPU Quad Core A55 a 1,4 GHz y 1 GB de memoria, así que no hablamos precisamente de un altavoz básico en lo que respecta a plataforma y conectividad.
Sonos Play: batería, resistencia y un formato mucho más versátil

La segunda novedad cambia bastante el guion. El Sonos Play está pensado para el que quiere un altavoz que pueda estar en casa, sí, pero que también puedas coger con una mano y llevártelo a la terraza, a la cocina, de viaje o donde te dé la gana. Sonos lo plantea como un modelo portátil con hasta 24 horas de autonomía, certificación IP67, resistencia a golpes, Bluetooth, Wi-Fi, AirPlay 2, control por voz y base de carga inalámbrica incluida.
Y aquí tenemos detalles bastante interesantes. El primero es que no se queda en el típico altavoz Bluetooth de usar y tirar, porque al tener Wi-Fi puede integrarse mucho mejor en el ecosistema Sonos cuando estás en casa. El segundo, que cuenta con batería reemplazable, algo que ojalá empezáramos a ver más en este tipo de productos. Y el tercero, que además permite cargar el móvil por USB-C y admite entrada de línea con adaptador, así que es un aparato bastante más flexible de lo que parece a simple vista.
A nivel interno tampoco va precisamente descalzo. Sonos indica que monta Bluetooth 5.3, es compatible con Wi-Fi 6 y utiliza una plataforma con CPU Quad Core 4xA55 a 1,4 GHz, junto a 1 GB de SDRAM y 4 GB NV. Todo eso en un cuerpo de 192,3 x 112,5 x 76,7 mm y 1,3 kg, así que pinta como uno de esos altavoces que buscan quedar en el punto medio entre portabilidad real y sonido serio. Y esa mezcla, si está bien ejecutada, puede funcionar muy bien.
Dos productos, dos usos claros y una jugada bastante lógica

Lo que más me gusta de este lanzamiento es que se entiende rápido sin necesidad de que Sonos te venda humo durante media hora. El Era 100 SL va claramente dirigido a quien quiere ampliar su equipo doméstico, montar unos traseros o una pareja estéreo y ahorrar un poco al prescindir del micrófono. El Play, en cambio, va a por el usuario que quiere más libertad de movimiento sin salir del universo Sonos.
En precio también están bien separados. El Sonos Era 100 SL costará 199 euros, mientras que el Sonos Play sube a 349 euros, ambos con disponibilidad prevista para el 31 de marzo. Veremos luego qué tal rinden en uso real, que ahí es donde de verdad se separa el marketing del producto bueno de verdad, pero sobre el papel Sonos ha hecho una jugada bastante limpia y bastante coherente. Uno para casa. Otro para todo. Y, visto lo visto, seguramente era justo lo que necesitaba ahora mismo la marca.




