El nuevo Sonos Play es de esos altavoces que, cuanto más lo usas, más te das cuenta de que no es solo un altavoz Bluetooth bonito y ya. Porque sí, puedes usarlo de la forma más simple del mundo, pero también tiene varias funciones bastante útiles que si no te las cuentan, igual se te pasan completamente por alto.
Y eso es justo lo que suele pasar con Sonos. Lo conectas, pones Spotify, ves que suena bien y tiras millas. Pero luego resulta que puedes montarte un sistema multiroom, emparejarlo en estéreo, ajustar el sonido al sitio donde lo pongas, usarlo mejor con la app o incluso aprovechar conexiones que mucha gente ni toca.
Así que si quieres sacarle de verdad todo el jugo al Sonos Play, aquí van varios trucos y ajustes que merece bastante la pena tener en cuenta. No hace falta complicarse la vida, pero sí saber dónde tocar.
No lo uses como “otro Bluetooth más”, porque tiene bastante más gracia

Una de las mejores cosas del Sonos Play es que no se queda solo en el uso portátil o casual. Sí, puedes llevártelo fuera de casa y usarlo como cualquier altavoz inalámbrico, pero donde realmente tiene sentido es cuando lo metes dentro del ecosistema Sonos.
Por ejemplo, si ya tienes otros modelos de la marca en casa, puedes agruparlos fácilmente desde la app para que suene la misma música en varias habitaciones o para montar algo más serio. Y eso es muy Sonos. Puedes tener el Play en la cocina, otro altavoz en el salón y otro en el despacho, y mover la música entre ellos sin volverte loco.
Además, también se puede integrar con otros productos de la marca, así que no es el típico altavoz “independiente” que va por libre. Ahí está parte de la gracia.
Si tienes dos, prueba el estéreo porque merece mucho la pena
Aquí Sonos ha metido una función bastante chula. Y es que puedes emparejar dos altavoces para que trabajen juntos, algo que cambia bastante la experiencia si escuchas música más en serio.
Lo interesante es que no hace falta complicarse demasiado. Si ya tienes un Sonos Play conectado al móvil por Bluetooth, puedes usar otro compatible y agruparlo manteniendo pulsado el botón de reproducción/pausa unos segundos. Así puedes tener dos altavoces sonando a la vez, algo muy útil tanto en casa como fuera.
Eso sí, conviene saber una cosa. No todos los modelos de Sonos se entienden igual fuera de casa por Bluetooth, así que si tu idea era mezclarlo con cualquier otro modelo, mejor mirarlo antes. En casa por WiFi hay más flexibilidad, pero fuera no todo vale.
La app de Sonos aquí no es un extra, es medio producto

Esto es importante. Con el Sonos Play, la app no es algo opcional que instalas “por si acaso”. Es una parte bastante importante del altavoz, porque ahí es donde realmente configuras bien todo.
Lo primero que conviene hacer es enlazar bien tus servicios de música. Spotify, Apple Music, Amazon Music, TIDAL y compañía. Cuanto mejor lo dejes montado desde el principio, más cómodo será luego usar el altavoz a diario, sobre todo si quieres tirar de comandos de voz o tenerlo todo más ordenado.
Y ya que estás, también merece la pena revisar el tema del micrófono. Si no usas asistentes de voz, yo lo apagaría directamente desde el interruptor físico. Más simple, más limpio y también mejor por privacidad.
Otro detalle importante: si cambias el altavoz de casa, de red o de ubicación y de repente la app deja de encontrarlo, no suele ser nada raro. A veces Sonos se pone un poco pesado con eso. En esos casos, normalmente toca resetear y volver a configurarlo.
Activa TruePlay, porque sí, se nota
Aquí hay una de esas funciones que mucha gente deja desactivada porque piensa que da igual. Y no. TruePlay suele merecer bastante la pena.
Lo que hace es adaptar el sonido del altavoz al lugar donde lo tienes puesto. Porque no suena igual encima de una mesa despejada que en una estantería, pegado a una pared o en una terraza. Y Sonos intenta corregir eso para que el resultado sea más equilibrado.
Lo suyo aquí es entrar en la app y dejar TruePlay activado, porque suele merecer bastante la pena. Y más aún si eres de los que va moviendo el altavoz del salón a la cocina, a la terraza o donde toque, que al final es justo una de las gracias de un producto así.
Además, ya que te metes en esos menús, también viene bien echar un ojo al ecualizador. No hace falta ponerse técnico ni empezar a tocar todo como un loco, pero si notas que en un sitio suena demasiado grave o un poco apagado, un par de retoques pueden dejarlo bastante mejor.
También conviene mirar bien las conexiones, porque no todo va de WiFi y Bluetooth

Aunque el Sonos Play tira mucho de lo inalámbrico, la parte física también tiene su importancia. Para empezar, se carga por USB-C, ya sea conectándolo directamente por cable o dejándolo en su base de carga, que la verdad es bastante cómoda para tenerlo siempre listo.
Eso sí, hay un detalle que conviene no pasar por alto. No siempre viene con cargador en la caja, así que mejor contar con ello desde el principio para no llevarte la típica sorpresa tonta al abrirlo.
Y luego están los accesorios, que según el uso te pueden venir bastante bien. Sonos tiene, por ejemplo, un adaptador para Ethernet por si prefieres dejarlo fijo y conectado por cable, y también un adaptador line-in para enchufar una fuente externa.
Por cierto, hay una función bastante útil que mucha gente pasa por alto y es que el propio altavoz puede cargar el móvil u otro dispositivo por USB-C. No es la razón por la que te lo compras, claro, pero sí de esas cosas que un día necesitas y te hacen el apaño.
La gracia del Sonos Play está en configurarlo un poco y no dejarlo solo en “poner música y ya”
Al final, la clave de este altavoz está bastante clara. No es complicado de usar, ni mucho menos, pero sí es de esos productos que agradecen que les dediques un rato al principio.
Porque si te limitas a usarlo por Bluetooth, perfecto, vas a tener un altavoz muy apañado. Pero en cuanto empiezas a aprovechar el multiroom, el estéreo, la app, TruePlay y esos extras que tiene escondidos, la cosa cambia y bastante.
Y eso es justo lo bueno del Sonos Play. Que no se queda solo en funcionar bien nada más sacarlo de la caja, sino que gana bastante cuando ya sabes por dónde meterle mano.




