SOUNDBOKS acaba de sacar en Europa el nuevo Mix por 699 euros, y la verdad, no es el típico altavoz Bluetooth para poner música de fondo mientras haces la cena. Aquí estamos hablando de un aparato pensado para liarla bien, para montarte una fiesta en el jardín, en una terraza grande, en una nave o donde se tercie. Y cuando digo liarla, no lo digo por decir, porque la marca promete nada menos que 121 dB de volumen máximo, que es una cifra que ya mete bastante respeto.
Lo primero que pensé al verlo es que SOUNDBOKS sigue yendo a lo suyo, sin demasiadas tonterías. Mientras otras marcas intentan venderte un altavoz fiestero con lucecitas, efectos y veinte funciones que luego no usas, aquí han tirado por otro camino. Mucho volumen, batería intercambiable, cuerpo resistente y formato portátil. Más simple, sí, pero también bastante más serio para el que de verdad quiere un altavoz para llevar de un lado a otro sin ir con miedo.
Y eso, al final, tiene bastante sentido. Porque una cosa es comprarte un altavoz mono para usarlo dos veces en verano y otra muy distinta es buscar algo que aguante trote de verdad. El SOUNDBOKS Mix tiene pinta de ir justo por ahí, por ser ese altavoz que sacas de casa sin pensar demasiado, lo plantas donde toque y sabes que va a cumplir. Luego ya veremos cómo rinde en una prueba a fondo, claro, pero sobre el papel pinta bastante bien.
SOUNDBOKS Mix: volumen a lo bestia y una idea muy clara

A nivel técnico tampoco va precisamente descalzo. Este modelo monta dos amplificadores Class D de 72 vatios RMS, un woofer de 10 pulgadas, un tweeter de 1,2 pulgadas y promete una respuesta en frecuencia de 40 Hz a 20 kHz. Dicho de otra manera, no estamos ante el típico altavoz portátil pequeñito que intenta aparentar más de lo que es. Aquí hay chasis, hay tamaño y hay una configuración pensada para sacar pecho cuando subes el volumen.
Lo bueno es que SOUNDBOKS no habla solo de potencia bruta. También mete en la ecuación su sistema Adaptive Bass Enhancer DSP, varios perfiles de sonido y ecualización desde la app. Es decir, que la idea no parece ser únicamente sonar fuerte, sino seguir sonando con cierta dignidad cuando empiezas a apretar de verdad. Que esto en un altavoz de fiesta parece obvio, pero no siempre pasa, porque muchos aprietan mucho y luego se descomponen enseguida.
Otro detalle interesante está en la conectividad. Lleva Bluetooth 4.2, entrada 3,5 mm, salida USB-C de 10 W y además el sistema TeamUp con SKAA, que permite enlazar hasta cinco altavoces compatibles. Esto ya lo pone en otra liga frente al típico altavoz Bluetooth normalito, porque aquí no solo piensas en poner música en una habitación, sino en cubrir espacios más grandes o montarte un sistema más serio si ya estás metido en el ecosistema de la marca.
Una batería extraíble y un diseño pensado para aguantar guerra

Uno de los puntos más llamativos del SOUNDBOKS Mix es la batería. La marca promete hasta 40 horas a volumen medio y unas 8 horas al máximo, que no está nada mal viendo el tipo de aparato del que estamos hablando. Pero lo mejor no es solo la autonomía, sino que la batería es intercambiable. Y eso, en un producto así, vale mucho más de lo que parece.
Porque claro, si te llevas esto a una fiesta, a una barbacoa, a un evento al aire libre o a una escapada de fin de semana, lo último que quieres es quedarte colgado cuando todavía queda media tarde. Aquí, en cambio, la solución es bastante directa. Se cambia la batería en segundos y listo. No hay drama, no hay que enchufarlo corriendo ni empezar a racanear volumen por miedo a quedarte seco.
Luego está el tema de la construcción, que también tiene su gracia. Este SOUNDBOKS usa cuerpo de ABS y policarbonato, esquinas de silicona, rejilla de acero desmontable y protección IP65 en la electrónica. Vamos, que no está pensado para que lo pongas en una estantería y lo mires con cariño, sino para que lo muevas, le des uso, se lleve algún golpe y siga funcionando. Y sinceramente, en un altavoz de este tipo, eso casi importa tanto como el sonido.
No lo hace todo, pero seguramente tampoco lo necesita

Eso sí, también conviene ponerle un poco de freno al entusiasmo. Porque por 699 euros hay cosas que algunos van a echar en falta. No trae micrófono de serie, no tiene una entrada específica para karaoke, no monta un show de luces integrado y algunos accesorios van aparte. Así que no es ese altavoz fiestero que quiere hacer absolutamente de todo.
Pero casi mejor, la verdad. Da la sensación de que SOUNDBOKS ha preferido centrarse en lo importante y no distraerse con adornos. Potencia, autonomía, resistencia y facilidad para moverlo. Esa parece ser la receta aquí. Y para cierto tipo de usuario, seguramente es justo lo que toca.
Al final, el SOUNDBOKS Mix tiene pinta de ser un altavoz para quien necesita de verdad un equipo portátil potente y duro, no para quien quiere una caja con Bluetooth sin más. No es barato, pero tampoco pretende serlo. Si lo que buscas es algo para exterior, con mucha pegada, batería reemplazable y aspecto de aguantar bastante guerra, ojo porque este nuevo modelo puede dar bastante juego.




