No te voy a mentir, yo pensaba que lo del 14% de San Valentín iba a ser la típica promo que “está bien” y ya. Pero claro, la trampa (de la buena) está en el precio real. De entrada la TCL C6K de 65 pulgadas está por 599 euros, que ya es un precio interesante… pero en cuanto te das de alta en MiMediaMarkt (que es gratis y tardas un minuto), te aplican 83,86 euros de descuento y se te queda en 515 euros. Y ahí es cuando dices “¿pero esto qué es?”.
Estamos hablando de una tele grande, de 65 pulgadas, y además con una base tecnológica que no es el LED de batalla de toda la vida. No es el tope de gama, vale, pero en nuestra review se llevó una gran nota y encima nos sorprendió gratamente, que es justo el tipo de frase que no se regala así porque sí. Y por 515 euros, es que no hay mucha vuelta que darle.

TCL C6K de 65 pulgadas
También te digo una cosa con la mano en el corazón. Estas cosas no se quedan ahí reposando como si fueran latas en una estantería. Van a volar, y no lo digo para meter prisa de anuncio cutre, lo digo porque cuando un precio sale tan redondo y encima el producto tiene tirón, la gente se lanza. Si te cuadra, no te entretengas.
TCL C6K, QD-MiniLED y por qué por 515 euros suena a chiste malo

TCL lleva tiempo con esa filosofía de “te pongo tecnología buena y ya si eso tú decides si te quieres gastar un riñón o no”. Tiene modelos pepino, sí, pero lo que más gracia me hace es cuando se saca televisores que, sin ser el más caro del catálogo, te meten cosas heredadas de gamas más altas y te dejan pensando que el mercado a veces está un poco roto. La TCL C6K es exactamente ese rollo, un MiniLED con apellido “serio” y con extras que no son de relleno.
Lo primero, el panel, porque aquí es donde se decide si una tele te dura años o te cansa en dos tardes. La C6K monta matriz VA con contraste nativo 7000:1, que ya de por sí te da negros con mucha chicha. Y claro, cuando a eso le sumas un sistema de retroiluminación FALD, lo que consigues es ese punch de imagen que la gente describe como “más tridimensional”.
TCL dice que se ha usado el nuevo panel HVA, y la idea es clara: mantener el contraste nativo sin renunciar a unos ángulos de visión mejores que los de la generación anterior. Y además está el “ingrediente” que a mí me parece obligatorio cuando hablamos de gama media con aspiraciones. Puntos cuánticos (QLED) para mejorar volumen de color, o sea, colores más vivos pero sin parecer una feria.

En HDR, que es el otro tema donde mucha tele barata se cae por el camino, aquí al menos no hay excusas de compatibilidad. La C6K es compatible con HDR10, HDR10+, Dolby Vision y HLG. Y luego está esa parte más “friki” pero que importa, porque es la que manda en el control fino de la luz. TCL mete el Controlador de Retroiluminación Bidireccional de 23 bits, con un control granular de más de 65.000 niveles de brillo por cada LED.
Gaming y extras, porque hoy un televisor sin músculo para jugar se queda cojo
Aunque para mí lo principal es la imagen (porque, vamos, para eso te compras una tele), está bien que TCL no se haya olvidado de lo que pide la gente hoy. Si juegas, aquí tienes argumentos para sentarte tranquilo. La C6K cuenta con HDMI 2.1 completos, el sistema Game Master Pro 3.0, soporte para 144 Hz, además de VRR y FreeSync Premium Pro. O sea, lo básico para que la consola o el PC no te hagan la típica jugarreta de tearing, tirones o latencia rara.

Y hay un detalle que siempre queda bien tener, aunque no sea el uso más “puro”. Este modelo también es compatible con señales 240 Hz, pero con un límite lógico: a 1080p. Que nadie se piense que va a ir a 240 Hz en 4K porque no va por ahí la cosa. Pero oye, para ciertos usos competitivos o para quien quiera trastear, ahí está.

TCL C6K de 65 pulgadas
Al final, y volviendo al punto que me ha traído aquí, 515 euros por una 65 pulgadas QD-MiniLED con todo este pack es de esas cifras que te hacen mirar dos veces la pantalla, como cuando ves un precio mal puesto. Y si encima vienes de haber visto que en review salió bien parada y nos sorprendió, pues blanco y en botella. Yo no tengo bola de adivino, pero mi apuesta es sencilla: a este precio, duran poco.



